Villar, una historia de tejemanejes

Sobrevivió casi 30 años como presidente de la Federación Española de Fútbol siempre bajo la sospecha de beneficiarse de un presunto tráfico de influencias permanente

.

redacción / la voz

Seguir de forma sostenida en el tiempo la actualidad relacionada con la Federación Española de Fútbol supone descubrir un mundo de intereses cruzados, caminos que se encuentran y alejan con cierta facilidad y personajes que están en todas las salsas. Nada sorprende ya. O sí. Recientemente se produjo la inauguración de un nuevo despacho de abogados, GC Legal. Probablemente, la apertura habría pasado inadvertida de no ser por la figura del ministro de Justicia, Rafael Catalá, que asistió al evento. Y no solo eso, publicó un tuit en el que se podía leer: «Abogados al servicio de los ciudadanos». Todo un anuncio publicitario emitido desde el perfil oficial del ministro. 

.Rafael Catalá, ministro de Justicia.
Rafael Catalá, ministro de Justicia.

Despacho González Cueto

Pero al margen de su apoyo al despacho, muy criticado desde el mundo de la abogacía, también llamaron la atención las personas que se dieron cita en la inauguración. «Asumimos la responsabilidad de trabajar respetando la deontología profesional. Libertad, dignidad, integridad y respeto al secreto profesional son algunos de nuestros valores», explica González Cueto, director del nuevo despacho. No hay que olvidar que González Cueto fue miembro del Tribunal Administrativo del Deporte en una época muy conflictiva.

En ese tiempo, un Villar perseguido por la sospecha de la corrupción y la amenaza de la inhabilitación contrató a un abogado externo del despacho Jiménez de Parga, el mismo en el que trabajaba entonces Cueto. Un caso claro de incompatibilidad que llevó a algunos a considerar a González Cueto como un auténtico caballo de Troya metido por Villar en el TAD, condición que él negó a La Voz. Mientras el asunto no trascendió, Cueto no se apartó en ningún momento de los casos que afectaban a Villar, como por ejemplo el de las ayudas irregulares al Marino y al Recre, por el que se esperaba la apertura de un expediente al dirigente vasco que nunca llegó en el TAD, a pesar de que tuvo y tiene recorrido en la Justicia.

 

Tomás González Cueto
Tomás González Cueto

Rubiales y los presidentes

En la fiesta del nuevo despacho de Cueto estaba también presente Luis Rubiales, el presidente de la AFE que hoy en día se emplea a fondo en una carrera por presidir la RFEF. ¿Qué hace Rubiales en la fiesta de Cueto? Según algunas fuentes consultadas por este periódico, este despacho lleva su defensa en un caso personal que le está causando serios quebraderos de cabeza. Además, este despacho apoyado por el ministro lleva también la defensa de cinco de los seis presidentes de las territoriales que se encuentran imputados en la operación Soule. Según se da por sentado en el mundo federativo, Rubiales tiene establecido con los citados presidentes un pacto por el que estos le apoyan y él los ayuda en su causa. De hecho, el pacto incluiría un capote desde el CSD a los dirigentes, si bien desde el Consejo se ha negado tal cosa.

Volviendo a Catalá y Cueto, en su momento ambos formaron parte de la denominada Junta de Garantías Electorales, un organismo dependiente del CSD y que dejó de existir con la creación del TAD. La Junta se dedicaba a velar por la limpieza y corrección de los procesos electorales en las federaciones. En el 2008, Cueto y Catalá formaban parte de aquella junta que acabó validando uno de los procesos electorales más polémicos de la historia y que acabó, cómo no, con un nuevo mandato para Villar después de un escándalo mediático y el ninguneo de la orden ministerial sobre las elecciones. 

García Duarte y Toro Peña

En aquella junta estaba también Matilde García Duarte, figura clave más adelante para Villar con una acción decisiva por su parte que le permitió al presidente asegurarse otro mandato más en la RFEF. Fue ella, entonces directora general del CSD, quien con su firma dio validez a un adelanto electoral clandestino y sin sello, que permitió a Villar desarmar a la oposición y ganarse otros cuatro años más de presidente.

Padrón saluda a Matilde García Duarte. RFEF
Padrón saluda a Matilde García Duarte. RFEF

Duarte también estaba en el CSD cuando se alteraron fechas en documentación sobre el escándalo Haití, si bien desmintió en su día a El País su relación con la grave irregularidad. Por la convocatoria clandestina del 2012, tanto Villar como García Duarte fueron imputados, si bien la causa acabó siendo archivada por un juez llamado Toro Peña. Este magistrado se ha hecho famoso por su aparición en la operación Soule, cazado por la UCO en una reunión con Villar y su especie de asesor áulico, Cortés Elvira, en la que se puso a su disposición (el juez) «incondicionalmente». Una vez que concluyó su relación con el CSD, y tras los dos años de incompatibilidad, Villar acogió a Duarte en su junta directiva. Por cierto, Lissavetzky, que estaba también en la fiesta del despacho de abogados de hace unos días en la que lució palmito Catalá, era el secretario de Estado para el Deporte en el 2008. 

Catalá recibe al presidente

Precisamente, el camino de Catalá volvió a cruzarse con Villar hace unos meses. El ministro recibió al presidente de la RFEF, ya imputado por el caso Recre y por el caso Haití, y en plena polémica por su gestión. Fue una reunión privada en el ministerio en el primer trimestre de este año y según explicaron desde Justicia a La Voz de Galicia, la reunión, en la que había más familiares de Villar, se produjo en el marco del asesinato de una sobrina suya en México. Sin embargo, una vez que trascendió, esta reunión fue interpretada en los ambientes futbolísticos como una demostración de poderío de Villar. Incluso en la federacion se dice que el propio Villar presumió de ella ante algunos allegados.

Valora este artículo

2 votos
Comentarios

Villar, una historia de tejemanejes