«Matar a quien esté en contra de los rusos»

La Voz accede a la grada de los Gladiators Firm, cuyo cofundador sostiene un terrible mensaje de violencia

.

Moscú

Habla Vitaly el Indio, experto en artes marciales y cofundador de los temidos Gladiators Firm: «Todos nosotros hemos pasado por comisaría y firmamos un acuerdo para que no pase nada en el Mundial de Rusia. Si ocurre algo nos encarcelarían». Este profesor en filas del Spartak de Moscú lleva tatuado el símbolo de su hermandad radical. Uno de sus compañeros está encarcelado en Francia acusado de participar en el linchamiento a un hincha inglés durante la Eurocopa del 2016 en Marsella. Vitaly carga contra la prensa, desconfía, pero accede a hablar para La Voz sin cubrir su rostro en un céntrico bar de Moscú.

Los Gladiators Firm nacieron como una escisión de los distintos grupos de seguidores rusos y hoy en día son un ejército hermanado con otras nueve agrupaciones que conforman Fratia.

Aunque medios rusos hablan de diez mil personas vinculadas, ni Vitaly ni el séquito que le acompaña confirman la cifra. Aseguran no saberlo. Reconoce que se reúnen en eventos especiales, la última concentración que recuerda se remonta al año 2010 cuando todos los ultras radicales se unieron para protestar por la derrota ante Alemania en el mundial de Sudáfrica.

Entre sus integrantes hay militares y profesionales de las artes marciales con una estética característica. «Llevamos tatuajes por todo el cuerpo. La gente puede pensar que somos presidiarios y que nuestros cánticos son de odio, pero no es así. Ni somos expresidiarios ni tampoco racistas. Solo deseamos la muerte a quien odia a Rusia, la madre patria», sentencia Vitaly. Se quejan de que se les presenta como los malos de la película, pero se regodean explicando la grandiosidad del ejército del Spartak de Moscú, los hinchas radicales más temidos de Europa.

«Nosotros entrenamos, nos cuidamos, pero no como ejército. Somos una organización buena y bondadosa», explica con aparente sorna. No esconden su disciplina militar ni tampoco que su agrupación se reúne en varios gimnasios moscovitas para adiestrarse en las artes marciales. Respecto a las imágenes de jóvenes entrenándose entre ellos en una especie de escuela de hooligans, Vitaly dice no reconocer a Gladiators Firm en esas escenas. Reivindican que son iguales que el resto de hooligans europeos, con la misma violencia.

Acusados de racistas y neonazis lo niegan con rotundidad: «No tenemos ideología nazi, todo lo contrario. Solo consideramos que hay que matar a quien esté en contra de los rusos. El pueblo ruso ha sufrido mucho desde los tiempos de la Revolución. El [supuesto] genocidio de los rusos en repúblicas exsoviéticas es un proceso que nos afecta mucho. Esa es la única ideología que seguimos». Vitaly llega incluso a emocionarse cuando pronuncia estas palabras.

Entre los mayores rivales de los Gladiators están los grupos polacos y ucranianos. También los ultras ingleses. El Indio considera enfadado que hay rusofobia en Europa. Mientras, un compañero corpulento que graba la conversación matiza: «El caso de los países mediterráneos es distinto. España siempre ha sido un país amigo». Explican que no organizaron ninguna batalla en Bilbao [sin embargo, lo cierto es que un ertzaintza murió en plena pelea campal entre ultras del Athletic y del Spartak] ni viajó ningún grupo organizado porque están muy vigilados últimamente.

En contra del Mundial

Dice que no se están preparando para luchar contra los ingleses durante el Mundial y reniegan de la competición. Es más, el Indio ni siquiera sabe contra quién jugará Rusia. «Es un gasto de dinero y materias primas. Todo con los impuestos de los rusos. Lo pensionistas que ganan una miseria tienen que ver como malgastan su dinero», se queja Vitaly. Además, el desorbitado precio de las entradas impedirá a muchos hooligans seguir la competición desde las gradas.

Faltan tres meses para empiece el Mundial y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se afana por controlar a los hinchas más radicales. «Es una cuestión de imagen para el país», declaró en presidente tras conocer que la Federación Rusa albergaría el Mundial. La seguridad en los campos rusos se ha reforzado. Este periódico accedió a la grada norte del Spartak capitaneada por Fratia. Los radicales locales están aislados y controlados por antidisturbios. Ningún Fratia abandona el estadio hasta que transcurre por lo menos media hora desde el final del partido. Su recorrido está vallado. El ejército refuerza la seguridad.

Los enfrentamientos entre grupos radicales casi siempre son fuera de los recintos. Fratia niega que esté preparando un festival de la violencia pero no contestan si responderán a «provocaciones». Con respecto a la política de Vladimir Putin, el cofundador de Gladiators, Vitaly, muestra su disconformidad.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

«Matar a quien esté en contra de los rusos»