El Iniesta de nuestras vidas

Recital del manchego para poner fin a una trayectoria con 35 títulos


Sabía que era su última gran noche y no defraudó. A los cuatro minutos ya había generado dos ocasiones, luego estrelló un balón en el larguero, participó en el gol de Messi con una pared dentro del área con Jordi Alba como solo él sabe hacer, y marcó un golazo de antología. Andrés Iniesta levantó su última Copa con el Barça después de un recital que le servirá para marcharse de la élite con un gran recuerdo para todos.

«Yo no quiero estar por estar». Frase que dijo a todo aquel que le quiso escuchar desde hace unos meses. Iniesta quería irse en un momento cumbre de su carrera y este ha llegado. En las próximas semanas anunciará que se marcha a China, dejando un recuerdo imborrable sobre su enorme talento a todos los amantes del fútbol. Nadie le habrá visto arrastrarse por un campo de fútbol paseando su nombre. Se va después de ser clave en el título de Copa del Rey conquistado anoche en el Metropolitano.

Con Iniesta se acaba una era. Se queda Messi, que seguirá marcando diferencias, pero el adiós de Don Andrés supone el fin a tres lustros en los que el Barcelona ha sido el gran dominador de las competiciones nacionales. El manchego subió al primer equipo en el 2004 y con él los azulgrana han ganado 8 ligas (serán 9 en una o dos semanas), 6 Copas del Rey (las cuatro últimas consecutivas) y 7 Supercopas de España. El Madrid solo ha sido capaz de arrebatarle 9 títulos nacionales al Barça de Iniesta (4 ligas, 2 Copas y 3 Supercopas). El de Fuentalbilla dejará de pertenecer a la primera plantilla del Barça el próximo 30 de junio después de ganar 32 títulos, ya que a los 22 nacionales hay que sumarle 4 Champions, 3 Supercopas de Europa y 3 Mundiales de clubes.

Se marcha una leyenda. El jugador que además hizo grande a la selección española con 2 Eurocopas y el Mundial decidido con su gol en la prórroga. El que hizo llorar a tantos con el «Iniesta de mi vida» de Camacho. Y se va por la puerta grande. Como él quería. Dejando ganas de más.

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