Entre lo malo y lo peor

La Asamblea de la Federación Española elige presidente entre Larrea y Rubiales, un año después de votar a Villar, posteriormente destituido por el TAD

Larrea y Rubiales se disputan la presidencia de la RFEF
Larrea y Rubiales se disputan la presidencia de la RFEF
Agencias
redacción / agencias

El fútbol español elegirá hoy el nombre de su nuevo presidente, cargo al que opta, por primera vez desde hace catorce años, más de un candidato y por el que pugnan Luis Manuel Rubiales y Juan Luis Larrea, dos opciones relacionadas con un pasado que les une a Villar.

La Asamblea General de la Federación Española de Fútbol (RFEF) se reunirá por segunda vez en menos de un año para elegir presidente ante la destitución de Ángel María Villar, que llevaba en el cargo desde 1988. Villar fue reelegido para su octavo mandato consecutivo el 22 de mayo de 2017 sin rival opositor, pero su detención el 18 de julio dentro de una operación de la Audiencia Nacional por posible corrupción llevó a su suspensión temporal del cargo y posteriormente a su destitución por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) a finales de año.

Gane quien gane, y la votación pondrá también fin al proceso electoral más enrevesado de la institución, inundado de reclamaciones y recursos y hasta llamadas de atención de la FIFA que exigió una solución antes del 31 de mayo. Aunque, eso sí, dejará muchas dudas sobre el futuro de una institución maltratada por sus gestores durante años.

Rubiales y Larrea hacen unos cálculos que les dan un resultado favorable. El reglamento electoral exige que para ser presidente hay que tener mayoría absoluta en la primera votación o mayoría simple en la segunda. La asamblea la forman 139 miembros. Además de coincidir en su pronóstico de victoria, uno y otro comparten el deseo de iniciar una nueva etapa en la federación, de la que ambos han sido parte desde hace mucho tiempo, cómplices en diferentes momentos de la gestión de Villar.

La relación con la institución de Juan Luis Larrea (San Sebastián, 1953) arranca en 1988, con la llegada de Villar a la presidencia, y su nombramiento como tesorero y también como delegado de la selección, antes de convertirse en presidente accidental el 25 de julio pasado en plena irrupción de la operación Soule y el ingreso en prisión de Ángel Villar.

Su condición de miembro más antiguo de la junta directiva le hizo asumir la presidencia por acuerdo de este órgano del que también formaba parte Luis Manuel Rubiales (Las Palmas, 1977) como presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), cargó que ocupó desde marzo del 2010, además de delfín de Villar en ciertos momentos, hasta que saltó al ruedo y mostró sus auténticas pretensiones en cuanto los plazos legales se lo permitieron. Dejó la presidencia de la AFE en noviembre, después de siete años, para impulsar una moción de censura contra Villar.

La Liga y el CSD

La normalización de las relaciones con instituciones como la Liga, a la que Larrea ya se ha acercado hasta el punto de ser criticado por su oponente, y también con el Consejo Superior de Deportes (CSD), están en la agenda de dos directivos que descartaron ir juntos en esta aventura.

Las territoriales, los jugadores, el fútbol sala y el fútbol no profesional son los caladeros de sus votos para privar de la presidencia a Larrea, que al parecer tiene el apoyo del fútbol profesional y los árbitros, y que dice superar los ochenta.

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