Gómez Noya ya es un ironman

Debuta en Australia en la mítica distancia con la idea de pulir detalles para el Mundial de Kona


La vida del pentacampeón del mundo de triatlón cambia en un puñado de momentos decisivos. Este fin de semana su carrera vuelve a empezar. A sus 35 años debuta en un ironman, la mítica distancia, 3,8 kilómetros a nado, 180 en bici y 42 a pie. En la otra esquina del globo, en Cairns, en la costa noreste australiana, competirá, por una vez, más preocupado de aprender que de ganar. Debutante, pero favorito. Por obra del palmarés más completo de la historia del triatlón, que incluye títulos mundiales en diferentes formatos y distancias. Su ránking permite que, con terminar en la prueba del domingo (7.30 en Australia, 2.30 del sábado todavía en España), ya esté clasificado para Kona, el escenario mítico del ironman.

ESFUERZOS

Ocho horas frenéticas

Acostumbrado a ganar en distancia olímpica tras menos de dos horas de esfuerzo, acaba de vencer en el medio ironman de Barcelona con algo más de cuatro. Pasará de las ocho el campeón en Cairns, un circuito algo ondulado y exigente, donde apretará el calor. Todo similar a Kona, porque al final se trata de aprender para el gran objetido de Hawái. Según el portal de estadísticas Trirating, Gómez Noya parará el reloj en 8.05, un tiempo que le haría ganador.

rivales

Llega invicto a una cita con un cartel muy potente

Gómez Noya tiene un récord de 10 títulos en 12 pruebas 70.3 ?la referencia más próxima al ironman, aunque la distancia sea la mitad?. Este año ganó todo lo que disputó, el Challenge Wanaka, el triatlón de Cannes y el 70.3 de Barcelona. En Cairns se pone en juego el título de Asia Pacífico. Allí acuden rivales de primer nivel, un buen termómetro para Gómez Noya: el australiano Luke McKenzie, segundo en Kona 2013, el neozelandés Currie Braden, bronce el año pasado en Cairns, el local Terenzo Bozzone, que superó al ferrolano en el 70.3 de Baréin en el 2017, y el estadounidense Tim O’Donnell, tercero en Hawái en el 2016.

NUTRICIÓN

«El sistema digestivo cuenta tanto como el cardíaco»

La hidratación y la alimentación resultan claves en una prueba de ocho horas. Forman parte del entrenamiento para convertir a Gómez Noya en un ironman. «Aquí el sistema digestivo tiene tanta importancia como el cardiovascular. Si no eres capaz de mantener los niveles de hidratos, líquidos y sales, puedes tener el motor que quieras, que no llegas a meta», considera Carlos David Prieto, entrenador y sombra de Gómez Noya desde el 2013. Cairns, donde hará un tiempo similar al de Kona en octubre ?con más de 20 grados y humedad?será el banco de pruebas para comprobar su tasa de sudoración, cuántos líquidos pierde y cómo asimila las ingestas.

ENTRENAMIENTOS

De Nueva Zelanda a Pontevedra, con parada en Cáceres

La transformación del cuerpo de Gómez Noya comenzó en enero en Nueva Zelanda. Allí incorporó como fisioterapeuta y compañero de entrenamientos a Óscar Vicente, que le acompaña también estos días en Cairns. Se soldó a sus pies en todas las etapas de su preparación. En Pontevedra, en Cáceres, en Lugo... Junto al Lérez, en casa, completó la mayor parte de sus entrenamientos Gómez Noya. Pero repitió este año visita a Extremadura, que durante el invierno le regala parajes para largas salidas en solitario, tanto a pie como en bici. «Es un paraíso para entrenar», considera Prieto. La puesta a punto antes de volar a Australia terminó en A Terra Cha, de nuevo en busca de carreteras llanas que, en cierto modo, le permitiesen largas tiradas en la cabra como la que afrontará en un ironman.

NATACIÓN

La colocación, decisiva

El objetivo en los 3,8 kilómetros a nado será tomar posiciones avanzadas sin desgastarse. Lo ideal, situarse a los pies de un rival con un buen ritmo para ahorrar energía. «El éxito o el fracaso a veces es cuestión de tomar decisiones adecuadas», apunta Prieto.

LA CABRA

Salidas de 200 kilómetros

La distancia olímpica exige rodar 40 kilómetros en bici, casi siempre en pelotón, mientras que el ironman obliga a ir solo, en una cabra de contrarrelojista. «Ese ha sido el mayor cambio, sí. Incidimos en el trabajo de fuerza en el gimnasio. Ahora, al competir menos y evitar tantos parones, resulta más sencillo evolucionar en esta parte», explica Prieto. Hasta este año, las tiradas largas del ferrolano eran de hora y media o dos, mientras que ahora se prolongan hasta las cinco o seis. Pasó de los 115 kilómetros a los cerca de 200. Pero, lo relevante para su equipo de trabajo de cara al ironman es su «eficiencia», cómo evita el desgaste a intensidades medias-altas.

CARRERA

El mejor para el maratón

No habrá en Cairns un triatleta tan bueno como Gómez Noya a pie. Aunque podría tener que remontar en ese maratón final. «Los campeones en Hawái suelen venir de atrás», apunta su entrenador.

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