Nadie que corra puede pensar que nunca le va a pasar nada


Para empezar, pongámonos en situación. El FIM CEV es un campeonato que conocemos popularmente como Mundial júnior. Es una competición muy importante, porque normalmente la gente que acaba en motoGP, pasa primero por aquí, luego va a moto3 y después a moto2. No es que sea obligatorio, pero casi siempre es así. Es la mejor escuela para llegar al Mundial de motociclismo porque de hecho son las mismas motos que las que compiten ahí. El chasis, la tecnología y la electrónica es la misma. Son prototipos ya, con marcas importantes como KTM, Honda o TM. Tienen unos 60 caballos, unos 80 kilos de peso y pasos rápidas por curva, ya que cuentan con chasis muy buenos. Dependiendo del circuito pueden alcanzar los 230 o 240 kilómetros por hora.

Hay una edad mínima para participar en el FIM CEV, 14 años; como lo hay en el Mundial, 16. En otras, como el Mundial de Supersport 300, en el que compite el gallego Borja Sánchez, es de 15. La razón de que cada vez se compita con menos edad es que en España hay una competitividad enorme. Gracias a los buenos resultados de los españoles en motoGP durante las últimas dos décadas, muchos pilotos extranjeros vienen a correr aquí. Se trasladan desde muy pequeñitos, con 5 o 6 años, junto a sus familias y sus mánagers, y se apuntan a numerosas escuelas que han ido apareciendo. Y de ahí, de la gran competitividad entre las escuelas y la creación de numerosos campeonatos, nace que los chavales cada vez estén más preparados y a una edad cada vez más temprana. Hablamos de que chicos de 13 o 14 años pueden tener más de 100 carreras a sus espaldas. Antiguamente no pasaba eso. Yo la primera carrera que hice fue con 16 años. Hoy, a esa edad, ya tienen más de 200. De hecho, si a los 16 no estás participando en algún campeonato internacional, prácticamente ya no tienes opción de llegar a ningún sitio. Es como en todo. Si quieres progresar y convertirte en alguien importante en cualquier deporte tienes que empezar a los 5 o 6 años. En fútbol, baloncesto, ciclismo, tenis...

Lo que tiene el motociclismo es que es un deporte peligroso. Eso lo debe de tener en la mente todo el mundo. Nadie que corra, o que tenga un hijo corriendo puede pensar que nunca le va a pasar nada. Nadie está libre de nada. Se va a mucha velocidad y puede haber un fallo humano o mecánico, agua en el circuito, aceite... Por cualquier cosa te puedes ir al suelo y eso lo tenemos que tener presente todos. Y eso que los circuitos no tienen nada que ver con los de hace años. Hay escapatorias, gravilla, colchones de aire... Pero estas situaciones, como fue la del accidente de Andreas, son muy difíciles de evitar. Son cosas que no puedes controlar, por muchos medios que quisieras ponerle. No puedo decir que sea rarísimo. Esto pasa. Cuando tú te caes a la pista, el resto viene detrás y no siempre te pueden esquivar porque no tienen escapatoria. Una lástima, una desgracia, que nos puede pasar a todos los que corremos. DEP.

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Nadie que corra puede pensar que nunca le va a pasar nada