La reforma de los 875 millones

Florentino niega el referendo a los socios y los compromisarios aprueban el crédito a 35 años para el Bernabéu, que podría sumar 300 millones en intereses


El Real Madrid ya puede embarcarse en un crédito de 575 millones por el que terminaría pagando hasta 875 después de satisfacer los intereses de un plazo a 35 años. Son las cifras de endeudamiento que ayer aprobaron los 1.100 compromisarios del club a petición de Florentino Pérez, en su empeño por dejar su huella en una faraónica remodelación del estadio Santiago Bernabéu. El presidente del club se negó a someter el tema a la votación entre sus 82.000 socios, como solicitaron varios de los asistentes y como ya había pedido la plataforma Socios del Real Madrid (SRM). La obra enterrará la imagen clásica del recinto del paseo de la Castellana, e incluirá un recubrimiento metálico y un techo retráctil. Los trabajos, de acuerdo con los plazos facilitados por la directiva, comenzarán a principios del 2019 y finalizarán en el 2022. Pero el proyecto estrella de Florentino, desde que lo anunció en el 2004, no ha dejado de sufrir retrasos.

El presidente del Madrid cifró ayer en 150 millones de euros los ingresos extra que la reforma del estadio proporcionará al club, pero no precisó de qué manera. El Bernabéu no ganará aforo y seguirá moviéndose en las 81.000 plazas. Tampoco se sabe nada del proyectado hotel, y la reforma apenas ampliará el espacio del museo e incluirá nuevas zonas de ocio, según lo anunciado ayer ante los compromisarios.

La asamblea autoriza la concesión de un crédito de hasta 575 millones a devolver en un plazo máximo de 35 años. Pero Florentino cifró el pago anual en 25 millones. Esa cantidad, multiplicada por 35 ejercicios, ofrece una cantidad total de 875 millones, incluidos unos 300 de intereses.

La asamblea aprobó un presupuesto de 752 millones para la temporada 2018/19. No hay rastro por ahora de otro de los proyectos estrella del actual presidente, la creación de un parque temático sobre el club en Valdebebas. «Se necesita una gran inversión y no encontramos a nadie que quiera hacerlo, pero seguimos trabajando», reconoció Pérez.

En las intervenciones de los compromisarios, el presidente se arrogó el mérito de haber salvado al club y se puso a la defensiva cuando entendió las críticas como ataques. «No se meta usted conmigo», le dijo a un socio que pedía explicaciones sobre la retirada de pancartas en el estadio.

Críticas al trato de favor a los miembros de la grada de animación

El turno de intervenciones de la asamblea del Real Madrid recogió abundantes críticas a la gestión de Florentino Pérez, desde la reforma del estadio hasta las ayudas a determinados colectivos de aficionados y la subida del precio de los abonos.

Varios socios le recriminaron al presidente el supuesto trato de favor hacia los miembros de la grada de animación. Pusieron como ejemplo que el viaje a la final de la Liga de Campeones en Kiev les costase solo 500 euros, entrada incluida, cuando la mayoría de paquetes para el partido en Ucrania no bajaban de mil. De hecho, un socio criticó que el gasto en desplazamientos pasó de nueve a doce millones en el último ejercicio.

Otros compromisarios, dentro de las críticas al aumento del 10 % en las cuotas de los socios del Real Madrid, cuestionaron que el incremento del precio del abono vaya asociado a la cuota de socio. 

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