Plebiscito en el Bernabéu

Un Madrid en crisis y con Lopetegui en el aire recibe al rival más débil del grupo


Inmerso en una profunda crisis tras enlazar cuatro derrotas y un empate en sus cinco últimos partidos y detener con un tanto de Marcelo en ocho horas y un minuto la segunda peor sequía goleadora de su historia, el Real Madrid recibe al rival más débil de su grupo precisado de un balón de oxígeno que evite que se desaten todos los infiernos al menos antes del clásico del domingo que podría suponer el fin de Julen Lopetegui. Con el técnico marcado, pendiente tan solo ya su futuro de que la directiva encuentre un recambio de garantías o de un milagro, el duelo ante el Viktoria Pilsen, que se preludiaba de mero trámite cuando a finales de agosto se conoció la composición del Grupo G de la Liga de Campeones, adquiere carácter de plebiscito antes del juicio final, con el ruido de sables batiendo el Santiago Bernabéu.

La nefasta racha de los blancos ha puesto en jaque al que siempre es el eslabón más débil, el entrenador, pese a que el trece veces campeón de Europa está recogiendo ahora los amargos frutos de un horripilante verano en los despachos que desmembró aún más una plantilla que venía debilitándose desde que hollase la cima del histórico doblete del curso 2016-2017 ante la impasibilidad de la directiva que, henchida por la gloria de los cuatro cetros continentales en un lustro, evitó reforzarse y postergó la renovación de un plantel que ya emitió signos alarmantes que desembocaron en el adiós voluntario de Zinedine Zidane. Condenado Lopetegui por una mala planificación a trabajar con un grupo al que le faltan los debidos baluartes para responder a las tremendas exigencias competitivas que siempre ha de afrontar el club más laureado del mundo, es manifiesta la falta de sintonía de la directiva con un entrenador que solo retiene el apoyo de algunos de los pesos pesados del vestuario como Sergio Ramos e Isco.

Rifirrafe de Ramos con Reguilón

Ausente durante buena parte del tramo que ha situado al Real Madrid al filo del precipicio por su operación de apendicitis, el centrocampista aseguró que en el vestuario hay «mucha tranquilidad y confianza». Declaraciones que casan mal con el rifirrafe entre Sergio Ramos y Reguilón durante el último entrenamiento antes del duelo con el Viktoria Pilsen, cuando el sevillano propinó un par de balonazos al canterano en respuesta a un golpe involuntario del lateral. Una desafortunada reacción por la que luego pediría disculpas en redes sociales el capitán, pero que evidencia la tensión provocada por el vendaval de críticas que alcanza también a la plantilla, con piezas clave como Varane o Modric muy lejos de sus prestaciones habituales y un tridente ofensivo duramente cuestionado.

La recuperación de efectivos como Isco es el único alivio para Lopetegui, que solo mantiene la baja de Carvajal y que podrá contar con Bale y Benzema, reservados de inicio ante el Levante y reclutados después para intentar contener una debacle que ha abocado al Madrid a una situación límite. Serán de la partida el galés y el francés ante el Viktoria Pilsen, mientras Kroos retornará a un centro del campo que completarán Casemiro, Modric e Isco, lo que dejaría como principal damnificado a Marco Asensio, deslucido de nuevo ante el conjunto granota. Mantendrá Lopetegui la zaga que naufragó el pasado sábado, incluyendo a un Varane señalado otra vez por un par de errores impropios de un central campeón del mundo y candidato además al Balón de Oro. A la portería volverá Keylor Navas.

Alineaciones probables:

Real Madrid: Keylor Navas, Odriozola, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos, Isco, Bale y Benzema.

Viktoria Pilsen: Kozacik, Reznik, Hejda, Hubnik, Limbersky, Prochazka, Hrosvsky, Kovarik, Horava, Zeman y Krmencik.

«Si echan al entrenador nos deberían echar a todos»

«Si echan al entrenador nos tienen que echar a todos, porque esto es una cosa de todos», proclamó ayer Isco, a quien le parecería «una locura» destituir a Julen Lopetegui. El centrocampista se mostró contundente en la defensa del técnico vasco: «Hay que dejar trabajar. Todos confiamos en Lopetegui y en su trabajo y estoy seguro de que todos juntos vamos a dar la vuelta a la situación». Reconoció que «la responsabilidad es de todos, no solo del entrenador».

Con el rabo entre las piernas

«Nosotros somos los que tenemos que meter los goles», subrayó Isco, que aseguró que en el vestuario «hay mucha tranquilidad y confianza en revertir la situación» y quiso lanzar un dardo a quienes arremeten contra el Real Madrid. «No es fácil asimilar esta cantidad de malos resultados, pero yo llevo seis temporadas aquí, he vivido momentos muy malos y siempre hemos sabido resurgir, ganando cuatro Champions. Los que critican al final acaban metiendo el rabito entre las piernas. A muchos les gusta ver al Madrid en mala situación, pero lo que ha aprendido desde que estoy aquí es que al Real Madrid nunca se le puede dar por muerto», lanzó Isco.

Cuando al malagueño se le preguntó por la ausencia de Cristiano Ronaldo también fue rotundo: «De Cristiano se lleva hablando toda la temporada. No podemos estar hablando de quien no está. Yo echo de menos a Bale cuando no juega, a Carvajal cuando está lesionado... No podemos buscar la solución fuera del club. Hay solución de sobra para meter goles. No podemos estar llorando por alguien que no ha querido estar aquí».

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