El Mundial dispara sus revoluciones

El Gran Premio de Catar da la salida a un campeonato que se anuncia reñido


redacción

Marc Márquez tiene 26 años y cinco títulos de la categoría reina del motociclismo. El mismo currículo que exhibía Valentino Rossi cuando cerró el curso del 2005, antes de abrir un paréntesis de dos años para acabar dejando la cuenta en siete; hasta la fecha. El piloto catalán se juega ahora establecer un récord de precocidad en el paso por la media docena mientras busca alicientes para mantener la tensión de la lucha por un título que amarró con tres grandes premios de margen la pasada temporada. Y si la misión no es lo bastante motivadora, siempre estará el presumible paso al frente de los competidores para disparar el interés de un Mundial que promete.

Honda

Lorenzo, nuevo inquilino. El primer gran rival del campeón compartirá sus colores. Jorge Lorenzo, el único capaz de intercalar un título entre los triunfos del portador del 93, ha cambiado de escudería y obligará a centrar la atención en Repsol. El hándicap del mallorquín está en la fractura de escafoides que le ha impedido completar su adaptación a la nueva moto, llevándole incluso a descartarse entre los candidatos. Una afirmación que viniendo de un piloto extremadamente competitivo suena a maniobra de distracción. El propio Márquez está aún lejos de su mejor momento físico tras la operación en el hombro izquierdo, pero la máquina que presenta Honda es una garantía que compensa casi cualquier problema de partida.

Ducati

Dovizioso quiere dar el paso. También llega a punto, pese a los recientes titubeos en los test, la Desmosedici sobre la que Andrea Dovizioso pretende descolgarse el cartel de segundón. El italiano, vencedor en Losail el año pasado, escoltó a Márquez en el podio final de los dos últimos mundiales y ahora quiere aprovechar el potencial de la Ducati para el paso al frente definitivo. Compartirá escudería con Danilo Petrucci y el sustituto de Lorenzo ya ha dejado muestras en los entrenamientos que está perfectamente acoplado a su nueva máquina y que podrá dar batalla.

Yamaha

Rossi sigue guerrero a los 40. Más dudas despierta Yamaha, aunque Maverick Viñales parece empeñado en borrarlas para multiplicar la solitaria victoria del año pasado (en Australia). El gerundense ha exhibido un gran nivel en las pruebas y apunta alto en compañía de un Valentino Rossi apeado a los 40 del ramillete de favoritos. Catar se le da bien al más joven del dúo, quien se estrenó en la escudería con un triunfo en Losail, en el 2017.

Suzuki

Rins levanta la voz. El cupo de españoles que pueden aspirar a darle guerra a Márquez incluye a Álex Rins, que subió tres veces al podio en las últimas cuatro carreras del curso pasado y pretende mantenerse en la pelea esta temporada. Quizá aún esté un peldaño por debajo de los aspirantes al título, pero dará guerra en cada circuito. Junto a él, el debutante Joan Mir completa las bazas de una de las escuadras que mejor ha rendido en la fase de preparación.

Resto de escuderías

La incógnita de los nuevos. Figuran entre los novatos en la categoría reina Pecco Bagnaia y su compatriota Fabio Quartararo (con poso español). Ambos han recibido máquinas de gran nivel para buscar la sorpresa en el estreno. En cuanto al producto nacional, Tito Rabat, con una Ducati 2018, y los hermanos Aleix y Pol Espargaró. Complementos de una parrilla espectacular.

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