La foto que cambió la historia de la F1 en España

« Papá, quiero ser como Fernando Alonso», le dijo Carlos Sainz a su progenitor, con tan solo 10 años, después de conocer al piloto asturiano en el GP de España (2005)

Fernando Alonso
Fernando Alonso

«En 2005, conocí a Fernando Alonso en el Gran Premio de España. Recuerdo que volví a casa y le dije a mi padre: quiero ser como Fernando Alonso, quiero ser piloto de Fórmula Uno». Esas fueron las palabras de Carlos Sainz a su progenitor, con tan solo 10 años, y que marcaron, para siempre, la vida personal y deportiva del piloto madrileño. La foto de este emotivo encuentro aparece en el segundo capítulo del nuevo documental de Netflix «Drive to Survive», titulado «El Rey de España», y que analiza el «duelo entre españoles» durante la pasada temporada de F1. Una imagen tan entrañable como icónica para la historia de esta competición en España. El alumno, que mira con admiración a su profesor, decide seguir sus ruedas.

Hoy, con 24 años, y a las puertas de su debut oficial con McLaren, las cosas han cambiado mucho para Carlos. Aunque en su memoria -grabadas a fuego- siguen muy presentes las imágenes de Fernando Alonso poniéndose en pie, con gesto victorioso, encima del monoplaza azul y amarillo de Renault. Los recuerdos de los dos títulos mundiales con sabor español (2005 y 2006) siguen muy vivos. «¡Es increíble! ¡Las vueltas que da la vida! Le conocí cuando tenía 10 años y… ¿Quién me iba a decir a mí que, 14 años después, acabaría luchando contra el mejor?», se pregunta Sainz bajo los focos de Netflix. Para el piloto madrileño, haber competido contra «el mejor» fue una experiencia muy especial. Aunque reconoce que, sobre el asfalto caliente del circuito, la amistad se evapora. «A ese piloto, que era tu ídolo, solo le ves como un rival al que quieres derrotar».

La serie de Netflix recuerda también el pasado común entre Sainz y Alonso: el karting. Los dos pilotos fueron muy precoces. « Me regalaron mi primer kart cuando tenía dos años», asegura Sainz, como prueba irrefutable de que ha llevado el «motor en la sangre» durante toda su vida. «Los karts han sido, probablemente, la mejor parte de mi carrera deportiva», comenta Alonso en otra escena de «Drive to Survive» 

El documental aborda también la faceta más íntima y familiar de Carlos Sainz, que organiza cenas «futboleras» en casa, con su padre y su primo pequeño (que también se llama Carlos), para «desconectar de las carreras». Llevar el apellido Sainz ha supuesto, a juicio de su familiar, ventajas, pero también ha sido «un poco duro». La parte positiva: «Consejos gratis de una leyenda». Y, en el extremo opuesto, los haters: «Allá donde fuera a competir, le señalaban y le decían: ¡Mira, ese es el hijo de Carlos Sainz! ¡Quiero ganar a ese chaval! Ese tipo de envidia. Ha tenido que demostrar a mucha gente que se equivocaba». 

Sainz quiere volar solo. No necesita protección bajo las alas de su padre. «Sé que mi padre es muy famoso. Estoy increíblemente orgulloso de ser su hijo, pero personalmente quiero labrarme un nombre. Mi propia carrera en la Fórmula Uno», asegura con voz rotunda, en una escena del reportaje en la que cada uno de los «Carlos» aparece desayunando por separado.

La madrugada de hoy (GP de Australia, 6:10 hora española), Carlos ya no tendrá que enfrentarse a su ídolo. Será Alonso el que le dará ánimos, desde su nuevo rol de Embajador de McLaren. El alumno se ha convertido en profesor.

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