Un Sporting más certero supera el último asedio del Oviedo

Los rojiblancos ganan (1-0) a un equipo azul que solo buscó la portería al final. Djurdjevic falla un penalti y los ovetenses reclaman un gol de Ibra anulado por una falta previa


Un Sporting más ambicioso, el más intenso visto desde la recuperación de los derbis en Segunda, superó a un Real Oviedo que se olvidó el punto de mira en casa. Ganó con un gol azul en propia puerta, pero tuvo más ocasiones, incluido un penalti desaprovechado por Djurdjevic. Y, como un partido de rivalidad debe seguir jugándose entre los aficionados después del final en el césped, hubo una jugada polémica al final, un gol anulado a Ibra. El árbitro consideró que, antes de su remate, había golpeado la pierna de Peybernes y se había aprovechado de la caída del francés. El equipo azul considera que fue un error del árbitro.

Pero, aparte de las interpretaciones sobre esa jugada, los oviedistas dejaron demasiados deberes pendientes para el final. Al equipo le faltó ambición durante más de un hora, mientras que, con dos centrales seguros, unas bandas activas y dos delanteros peleones, los rojiblancos nunca perdieron mucho tiempo en elaborar el juego. Pero la idea funcionaba. El balón llegaba con frecuencia razonable al área azul y si el serbio y su socio en el ataque, Alegría, no marcaron fue por falta de puntería antes que por desabastecimiento. Los oviedistas, por el contrario, se perdieron con frecuencia en largas jugadas con mucha elaboración y ningún final claro. Necesitaron una hora para hacer un tiro lejano a puerta.

En la primera parte, tenía más peligro el juego directo del Sporting que las largas posesiones sin remate del Oviedo. Los rojiblancos esperaban, robaban y salían a toda pastilla hacia la portería azul. Había más empuje e insistencia que lucidez en el juego rojoblanco, pero el plan servía para aparecer periódicamente en el área, acercar balones a Djurdjevic y Alegría, que lo bajaba casi todo, y probar suerte en el remate. Ninguno exigió en exceso a Champagne.

Aparecía más Aitor García por la banda izquierda que Traver por la derecha, aunque fue el valenciano, después de un gran eslalon, el que hizo el primer tiro a puerta del partido al borde del minuto diez. Poco fútbol se había visto antes y no mucho se vio después. El Oviedo, plantado en defensa y sin problemas para hacer circular el balón por el centro del campo, se olvidó la pólvora en su extremo de la Y. Berjón, con clase, y Bárcenas con velocidad, eran sus principales recursos. Fueron insuficientes, sin embargo. El equipo no tiró a puerta en toda la primera parte. Las faltas, que buscó con insistencia, y los saques de esquina fueron sus únicos intentos, pero la estrategia no funcionó esta vez.

El Sporting no perdonó el único fallo grosero de la defensa oviedista. Carlos Hernández hizo un mal despeje que recogió Nacho Méndez a 30 metros de la portería azul. Su certero pase interior permitió a Djurdjevic entrar con ventaja en el área y buscar a su socio Alegría. El delantero no llegó a rematar, porque Bolaño en el último minuto se cruzó. El balón rebotado acabó en el fondo de la portería de Champagne en plena explosión de alegría de El Molinón.

Fue más entretenida y abundante en llegadas la segunda parte. Djurdjevic falló un remate claro y se inventó una gran chilena que recordó a la de su gol al Tenerife. No era, sin embargo, su noche para golear. El serbio también desaprovechó el penalti por un golpe en la cara de Bolaño a Alegría mediada la segunda mitad. Champagne adivinó qué palo había elegido y llegó a sacar su disparo. El propio Alegría se fabricó un remate a la media vuelta que pasó cerca de la escuadra.

Los cambios de Anquela para pasar también a un concepto más directo de juego, con Ibra y Toché como delanteros, y el giro conservador del Sporting, refugiado en su área durante el último cuarto de hora, dieron lugar a un asedio azul. Pero ni en esos momentos encontró el equipo azul vías de remate. Toché tuvo su oportunidad. Ibra marcó, pero su gol fue anulado. Antes de mandar el gol a la red, el delantero había hecho falta a Peybernes, consideró el árbitro. Encontró su pierna ante que el balón. Hay toda una semana para analizar cómo consiguió ese balón franco.

Ficha

Alineaciones

Sporting: Mariño; Geraldes, Peybernes, Babin, Molinero; Traver (Jiménez, 85’), Cofie, Nacho, Aitor (Salvador, 80’); Djuka (Pablo Pérez, 75’) y Álex Alegría

Real Oviedo: Champagne, Alanís, Carlos Hernández, Bolaño, Tejera, Viti (Toché, 73’), Javi Muñoz, Mossa, Bárcenas (Johanneson, 62’), Joselu (Ibra, 62’) y Berjón

Goles

Bolaño (propia puerta), min. 32.

Árbitro

Isidro Díaz de Mera. Amonestó a Cofie, Djurdjevic, Peybernes y Molinero, del Sporting, y a Berjón, Javi Muñoz, Carlos Hernández, Mossa, Bolaño, Ibra y Toché, del Real Oviedo.

Asistencia

26.748 espectadores en El Molinón. El estadio gijonés vivió un gran ambiente de fútbol.

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