Continúa la crisis de Lorenzo: dura caída y fractura de una vértebra

El mallorquín sufre una caída en Assen en el primer entrenamiento libre del Gran Premio de Holanda y se fractura una vértebra


La primera jornada de entrenamientos en el Circuito de Assen no dejó grandes cosas en el plano puramente deportivo. Marc Márquez, líder de MotoGP, terminó séptimo, a 0.7 segundos del más rápido, aunque como en otros viernes muy centrado en el trabajo pre carrera y mucho menos en el de sacar una vuelta rápida, un 'arte' para el que necesita poca práctica pensando en el entrenamiento oficial que se disputará este sábado. La referencia esta vez fue la Yamaha de Maverick Viñales a pesar de ser un trazado que se adapta más o menos bien a todas las motos (más dudas genera en Ducati, aunque Danilo Petrucci y Andrea Dovizioso terminaron tercero y cuarto, respectivamente). Una buena señal para Yamaha, arruinada en la carrera de Montmeló por el error de Lorenzo en la segunda vuelta de la prueba que dejó en fuera de juego tanto a Viñales como a Valentino Rossi, pero que tanto en los entrenamientos del gran premio catalán como en el test privado del lunes posterior entreabrió una ventana a la esperanza de la resolución de una falta de competitividad que viene evidenciando en las dos últimas campañas. Bien para Yamaha, bien para Ducati, Márquez en su línea, y también buen arranque para Suzuki, con Alex Rins y Joan Mir entre los diez mejores. En resumen, una típica jornada de trabajo con no muchas conclusiones, pero con un protagonista (otra vez) en negativo: Jorge Lorenzo.

«Tiene una fractura en la vértebra dorsal seis que dentro de que una vértebra es una vértebra, que no es un dedo, y que es una cosa de cierta gravedad, afortunadamente está en una zona muy protegida de la caja torácica y no había afectación a nivel neurológico con lo cual el médico de Barcelona que ha visto las imágenes nos ha dicho que cree que con un corsé durante tres o cuatro semanas puede estar preparado para Brno, pero lógicamente para la semana que viene en Sachsenring no podrá estar», explicó Alberto Puig, máximo responsable del Repsol Honda, sobre el estado de un piloto que lleva metido en un complicado círculo desde septiembre del año pasado.

En Aragón se fue al suelo en la primera curva de la primera vuelta de una carrera que le llegaba en su mejor momento en Ducati, después de haber ganado en Italia, Barcelona, Austria, y haber salido desde la 'pole' en San Marino y en la prueba aragonesa. Esa caída le provocó una lesión en el pie derecho que no le impidió arrancar la siguiente cita, la de Tailandia. Pero en Buriram, el viernes, volvió a irse al suelo, agravando su estado con una fisura en la muñeca izquierda que le dejó fuera de ese gran premio. Quince días después, ya en Japón, Lorenzo tuvo que decidir no seguir compitiendo ese fin de semana por el fuerte dolor que sufría en esa mano izquierda, después de probarse en el primer entrenamiento libre; la molestia era tal, que junto a Ducati decidió saltarse también la siguiente cita, la de Australia, y regresar a casa para operarse. Una intervención de la que no terminó de recuperarse y que también hizo que tuviese que abandonar la tercera prueba del triplete transoceánico de final de temporada, la de Malasia.

En total, cuatro carreras fuera como cierre de su etapa en Ducati. Ciclo negativo Aunque en Valencia, aún mermado físicamente, sí que pudo correr y estrenarse en los entrenamientos posteriores al cierre del Mundial con Honda, envuelto aún en sus dudas físicas. Una situación que mejoró, aunque no del todo, para el último test de 2018, celebrado en Jerez. Un ciclo negativo que no acabó ahí: durante el invierno sufrió una caída entrenando en moto de campo que le obligó a pasar por el quirófano para operarse de una fractura de escafoides de su muñeca izquierda, lo que le hizo ser baja para el primer test de 2019 que tuvo lugar en Sepang, sufrir en el segundo y último de Catar antes del inicio del campeonato en el mismo escenario, una dolencia que se fue alargando casi hasta la llegada a Europa y que se combinó con sus problemas de adaptación a la Honda. Un proceso que está siendo muy largo y que empieza a provocar ciertas tensiones, y que entra en un parón inesperado tras lo ocurrido este viernes en Assen a un piloto (campeón) que no consigue salir de su particular agujero negro. «La sensación con el neumático delantero es la primera cosa que necesita un piloto. Para fiarte de tu moto te tienes que fiar del tren delantero y cayéndote cada vez que tiras fuerte es algo muy difícil de afrontar psicológicamente. Cada vez pierdes un poco de 'feeling' y estás un poco más lejos. Es un momento duro y difícil para él, pero es muy fuerte. Cinco veces campeón del mundo. Su velocidad está fuera de toda duda, pero debe razonar por un momento y entender qué sucede», resumió sobre el estado de su rival Rossi. 

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