Sin publicidad, de blanco... Wimbledon es diferente

Peculiar, distinto, tradicional, en algunos aspectos arcaico, el torneo más antiguo, el título más codiciado.


Wimbledon es el torneo más ansiado de la historia del tenis. El único grand slam que se juega en hierba, el único que exige vestimenta blanca a todos los participantes, el único sin publicidad, el único que diferencia los vestuarios de los cabezas de serie con el resto de los participantes, el único que interrumpe el torneo el primer domingo, salvo que los retrasos por lluvia exijan jugar.

Entorno

El ambiente que enamoró a Rafael Nadal. Las interminables colas en las taquillas, (con acampada incluida) para poder obtener alguna de las entradas que se ponen diariamente a la venta y el consumo típico de fresas con nata son características del torneo londinense, que se unen al olor de la hierba y a la sensación de encontrarse en un ambiente de tradición que emocionan al visitante. Desde el complejo adyacente de Aorangi Park, con las pistas de entrenamiento, hasta llegar a la central, todo induce al recuerdo de las grandes gestas que allí tuvieron lugar, protagonizadas por las principales figuras de todas las épocas. Fue ese ambiente el que enamoró a Rafa Nadal en el 2002 cuando participó en la prueba júnior, y que motivó unas declaraciones por aquel entonces de que Wimbledon era el torneo que más ilusión le haría ganar.

La historia

Grandes nombres y encuentros memorables. Iniciado en 1877, cumple este año su 133.ª edición. Solo se interrumpió en los períodos de las dos guerras mundiales. En sus pistas han mostrado sus habilidades los mejores jugadores de la historia: Tilden, Fred Perry, Budge, Laver Emerson, Borg, McEnroe, Becker, Edberg, Sampras, Federer, Nadal, Djokovic…, además de Suzane Lenglen, Wills, Connolly, Willy Jean King, Navratilova, Evert, Graff y las Willians. Han dejado, junto a otros, un legado extraordinario con sus actuaciones en la considerada catedral del tenis.

Una catedral en donde se jugaron partidos excepcionales que se recordarán siempre, como la final de 1980 entre Borg y McEnroe; la del 2001 entre Ivanisevic y Rafter, la del 2008 entre Rafa Nadal y Federer, o la del suizo frente a Roddick en el 2009. Un Roddick que, a pesar de jugar tres finales, no pudo ganar nunca en la hierba londinense, al igual que tampoco pudieron jugadores de la categoría de Nastase, Rosewall, Lendl o Rafter.

Y no podemos olvidarnos del Mahut-Isner , el partido más largo de la historia con más de once horas de juego, resuelto por Isner 70-68 en el quinto set. El tie-break, si se llega a 12 iguales en el quinto set, será una de las novedades.

Favoritos

Los de siempre. En las últimas dieciséis ediciones del torneo, la prueba masculina de Wimbledon, solo ha tenido cuatro vencedores: Federer en ocho ocasiones, Djokovic en cuatro, Nadal en dos y Murray en otras dos. Ausente el británico, no se ve a otro jugador en el cuadro, con más posibilidades de ganar el torneo que los de siempre.

El sorteo

Quejas de Nadal. La decisión de concederle la segunda cabeza de serie a Federer en detrimento de Nadal no ha tenido trascendencia una vez efectuado el sorteo, ya que ambos van por el mismo lado y solo se enfrentarían con Djokovic en la final. A priori, Rafa tiene el peor cuadro, sobre todo porque podría tener como rival en segunda ronda a Kyrgios, con el que ya perdió en tres ocasiones y una de ellas en Wimbledon en el año 2014.

Pronóstico

Incertidumbre en el cuadro femenino y tres claras opciones en el masculino. Comienza una nueva edición del torneo más prestigioso del mundo, con incertidumbre en la prueba femenina (dada la igualdad que existe actualmente en el circuito) y con un claro pronóstico de que en la prueba masculina será Djokovic, Nadal o Federer el que levante el domingo 14 el trofeo de vencedor. Cualquier otro desenlace, sería sin duda una gran sorpresa.

Rafael Nadal llega corto de preparación

Al margen de alguna sorpresa puntual y del comportamiento de los jóvenes en progresión, como Tsitsipas y Alliassime, y comprobar si Zverev sale de su estancamiento y de su aversión a los partidos de cinco sets, la principal atención se centra en la actuación de los tres dominadores del tenis en los últimos años y nuevamente favoritos en la edición actual.

Los españoles

Rafael Nadal llega con poca preparación. El mallorquín ha cumplido con su victoria en París. Llega corto de preparación, pero sin lesiones y tendrá que jugar su mejor tenis para poder optar a estar en una posible semifinal ante Federer. Solo tendrá un partido frente al japonés Sugita en primera ronda para adaptarse al cambio de superficie. Lo que le espera a partir de esa ronda, si la supera, le va a exigir su mejor versión sobre hierba para tener opciones al triunfo.

Otros nueve jugadores españoles acompañan a Nadal en el cuadro masculino de los que solo Munar (22), Carballés (26) y Carreño (28) bajan de los treinta años.

Los rivales de Nadal

Federer lo tiene más fácil. Más fácil parece el camino de Federer hasta esa semifinal. El suizo viene de ganar en Halle, y con muy buenas sensaciones, para tratar de conseguir su noveno título en Londres. Tiene dos rondas cómodas para afinar su puesta a punto. Djokovic, por el contrario, tendrá que tener cuidado con su primer rival, Kholchsreiber. El veterano alemán ya le eliminó este año en Indian Wells, aunque es poco probable que le sorprenda en un torneo en el que el serbio se juega el no distanciarse de los dos rivales que le preceden en la clasificación de Grand Slam conseguidos.

Cuadro femenino

Cuatro españolas, con Muguruza como única excampeona. En la prueba femenina, en la que hay curiosidad por ver desenvolverse a Barty, cuatro serán las españolas: Sorribes, Carla Suárez, Badosa y Muguruza. Precisamente, Garbiñe es una de las seis jugadoras que ya saben lo que es ganar el título junto con Serena (7 triunfos finales), Venus (5), Kvitova (2) y Sharapova y Kerber (1 cada una).

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