La polémica: cámaras para cumplir la regla 12

Las expulsiones de Modric y Jorge Molina se deben a las indicaciones dadas a los árbitros del VAR para que sancionen el juego brusco y no a un cambio en la norma


Redacción /La Voz

Ni cambio de normativa, ni nueva circular para endurecer las sanciones. Las expulsiones de Modric y Jorge Molina -por sendas entradas por detrás, a la altura del tobillo- obedecen simplemente al cumplimiento del reglamento que ya estaba vigente la pasada temporada. Con una salvedad. Se ha incidido a los colegiados que están al frente del VAR para que no pasen por alto el desarrollo de la regla 12, la que evalúa las conductas incorrectas.

«No hay ninguna modificación en la norma. Se está diciendo que estas sanciones obedecen a un cambio y no es así. Un pisotón por detrás era tarjeta roja el año pasado y sigue siendo roja. Se está incidiendo más. Se nos dijo que, si al árbitro se le escapa en el campo este tipo de jugadas, el VAR debe entrar a juzgarlas. El objetivo es proteger al futbolista», advierte Ignacio Iglesias Villanueva, integrante del Comité Gallego de Árbitros, que ha asumido esta temporada funciones en la sala de máquinas tecnológica.

«El jugador será expulsado por una acción que pone en riesgo la integridad física de un adversario y se debe prestar especial atención a las entradas realizadas sobre el tendón de Aquiles» recoge la indicación del Comité Técnico de Árbitros, que desarrolla la contemplación del juego brusco grave, descrito en la regla 12 del reglamento. «La temporada pasada dejaron de sancionarse varias acciones de este tipo, por eso se ha pedido a los árbitros del VAR que pongan mayor celo en ellas».

Y eso es, exactamente, lo que sucedió, por partida doble, en la primera jornada liguera. Modric enfiló el vestuario de Balaídos en el minuto 57. De Burgos Bengoetxea, desde la sala de pantallas, había advertido a Estrada Fernández para que contemplara el monitor y revisase una entrada por detrás a Denis Suárez. «En la vida haría intencionadamente una entrada así a un compañero. ¡Totalmente involuntaria!», escribió luego el croata. Denis ya le había tomado el guante: «Se disculpó conmigo y me dijo que fue sin querer».

Apenas 24 horas después, Jorge Molina pisaba el tobillo de Thomas. Minuto 36 del Atlético-Getafe. Cuadra Fernández lo resuelve con cartulina amarilla pero el VAR reclama su atención. Como Xavier Estrada en Vigo, el trencilla visita la pantalla y muestra al futbolista la tarjeta roja. «No hay intencionalidad y en principio vamos a recurrir», se quejó Bordalás a la conclusión. El mismo argumento de Modric: la ausencia de voluntariedad en la entrada.

«Salvo que sea una salvajada, ¿cómo juzgas la intencionalidad de un jugador? Yo creo en su buena fe, estoy seguro de que ningún jugador hace una entrada así de forma voluntaria pero, cuando la hace, se arriesga a que pueda provocar una lesión grave», incide Iglesias Villanueva. Lección para los futbolistas. Sólo se juzgará el hecho. La buena voluntad se presupone.

Los clubes fueron advertidos con sesiones de vídeo

Sobre el pasto de Balaídos, Ramos no cuestionaba la expulsión de Modric. «El VAR está para ayudarnos y, si es para proteger el fútbol, estas decisiones son bienvenidas». Aunque no lo reconocía públicamente, el capitán del Real Madrid sabía que la alerta estaba dada. «Nos lo comentaron. En alguna acción puedes hacer una entrada y pisar el tendón de Aquiles de tu rival y te echan la roja. Creo que han intentado proteger un poco al jugador pero en algunas acciones no hay esa maldad de ir a hacer daño a alguien», admitía Ager Aketxe, futbolista del Deportivo, preguntado por las dos expulsiones. Otro indicio de que los futbolistas estaban avisados.

«Fuimos a los equipos a hacer unas charlas sobre los cambios del reglamento. Y, aunque no era uno de ellos, pusimos unos vídeos con esta clase de jugadas para hacerles saber que los árbitros íbamos a actuar de forma contundente. Se hizo hincapié precisamente en entradas de este tipo y en las acciones en las que se salta con los brazos extendidos», repasa Iglesias Villanueva.

Tres partidos de sanción a Cesc

La insistencia a los árbitros del VAR para que entren a juzgar este tipo de infracciones no es exclusiva de la liga española. 29 minutos duró sobre el césped Cesc Fábregas en el debut liguero del Monaco, frente al Olympique de Lyon, el pasado 9 de agosto. El español pisó por detrás a Dubois cuando trataba de recuperar un balón en área rival. El VAR reclamó al colegiado la revisión de la jugada y, tras más de un minuto de consulta, le mostró la tarjeta roja directa. Fábregas parecía no entender la decisión. Todavía no sabía que la entrada le iba a costar tres partidos de sanción. Veremos cómo castigan los comités españoles a Modric y Jorge Molina.

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