Las 455 almas para el recuerdo del Unión Berlín

Los aficionados del club alemán llevaron fotografías de sus familiares y amigos fallecidos que no pudieron ver el debut de su equipo en Bundesliga y pagaron una entrada por ellos


El fútbol sin sus aficionados no es fútbol. Así se podría resumir el suceso que aconteció en la primera jornada de la Bundesliga en el Stadion An der Alten Försterei del Unión Berlín. Respeto, emoción, lágrimas y pasión se reunieron en el estadio del Unión de Berlín para rendir homenaje a todas y cada una de las personas que hicieron posible desde la grada que el club de la capital alemana esté disputando su primera temporada en la Bundesliga. Y es que los familiares y amigos de 455 hinchas que fallecieron antes de poder disfrutar de su equipo en la máxima categoría alemana, portaron sus fotografías para que formasen parte de ese partido histórico. Acompañando al tifo realizado con los múltiples retratos podía leerse la frase «finalmente aquí».

El club aumentó su aforo y las 455 fotografías pagaron su entrada para que sus nombres quedasen registrados en el histórico encuentro. «Me molestó que mi padre no pudiera vivir para ver al Unión en Bundesliga, por eso me alegra poder volver juntos al estadio», comentó Fink, hincha del equipo, al medio de comunicación alemán RBB. «Esto significa todo para toda la familia", explicó la señora Henning mientras sostenía el cartel de su esposo, que fue entrenador de la categoría juvenil del Unión.

Pero eso no fue todo. Los primeros quince minutos el estadio permaneció en silencio como protesta contra el RB Leipzig. Los aficionados del equipo de la capital desprueban que el club del estado federal de Sajonia se haya fundado como una maniobra empresarial, contraria a los valores que promueven los hinchas del conjunto de Berlín. Tradición e identidad fueron reivindicados en forma de silencio que el presidente Dirk Zingler apoyó: «Hemos sido críticos con el Leipzig en Segunda División ¿Por qué no en Primera? Por mí, perfecto», afirmó Zingler.

La gran familia que levantó su estadio

Tras ser erigido por obreros -como relata su himno Eisern Union (unión de hierro)- en 1906 bajo el nombre de FC Olympia Oberschöneweide, en el barrio berlinés de Oberschöneweide, pasó a denominarse Union Oberschöneweide en 1910. Se refundó en 1966 en plena guerra fría con la separación de los bloques comunista y capitalista. Pero nacido en el barrio de Köpenick, su eterno rival es el Dynamo de Berlin y estuvo controlado por la Stasi, el servicio secreto comunista de la RDA.

Luchando por su equipo, los aficionados del club de la disidencia trabajaron durante 16.000 horas en el año 2008 para remodelar su propio estadio. La infraestructura fue vendida a todo aquel que quisiera comprarlo, dividiéndolo en 10.000 participaciones a 500 euros cada una. Cuatro años antes, en el 2004, la afición llegó a recolectar un millón y medio de euros para salvar al equipo de la bancarrota. Un club diferente, con socios y aficionados diferentes, que hacen del Unión más que un equipo de fútbol. Son una familia. Son una familia porque, por poner un ejemplo, todas las Navidades -desde el 2003- se juntan en su estadio para beber vino (caliente como costumbre de los países centroeuropeos), encienden velas, cantan villancicos y todo tipo de cánticos que realizan durante los partidos. Más de 27.000 personas se reunieron el año pasado en el estadio el día de la celebración.

Comentarios

Las 455 almas para el recuerdo del Unión Berlín