El día que un roble derribó a la imbatible «Roca de Brockton»

Rocky Marciano, campeón mundial de los pesos pesados, se había retirado tras 49 combates invicto


Su amigo Frank Farrell lo convenció para que volase aquella noche desde Chicago a un restaurante de Des Moines, en Iowa. Francesco Rocco Marcheggiano (Massachusetts, 1923) se subió con él a una pequeña avioneta, pilotada por Glenn Belz. Cuando sobrevolaban un campo de maíz, en Newton, con una visibilidad reducida, la aeronave perdió altura y se estrelló contra un roble. Rocky Marciano y sus dos acompañantes fallecieron en el impacto.

El legendario boxeador se dedicaba entonces a la producción de lanchas rápidas deportivas. Un negocio por el que había apostado tras ser nombrado, en 1963, director de una agencia internacional de detectives, la Lawrence. Su mujer, Barbara Cousens, había sido determinante para que se bajase del ring. Lo había hecho el 21 de septiembre de 1955, en el Madison Square Garden de Nueva York, tras enfrentarse al excampeón de semipesados Archie Moore. Marciano había mordido la lona al segundo asalto. Se levantó con rabia y destrozó a Moore. Lo tumbó ocho veces y la pelea se cerró al noveno round. Rocky se marchaba invicto tras 49 combates, 43 de ellos por KO. Ningún campeón de los pesos pesados ha sido quién de repetirlo.

Hijo de inmigrantes italianos, que habían llegado a Brockton huyendo de las consecuencias de la I Guerra Mundial, su padre, Piero, trabajó como obrero en una fábrica de zapatos. De joven, Rocco soñaba con progresar en el béisbol. Llegó a formar parte de los American Legions, pero sin alcanzar la categoría profesional. Tampoco en el baloncesto, el otro deporte al que se entregó en su infancia.

Imagen de la avioneta en la que viajaba Rocky Marciano, que murió víctima de accidente el 31 de agosto de 1969
Imagen de la avioneta en la que viajaba Rocky Marciano, que murió víctima de accidente el 31 de agosto de 1969

A los 18 años, Rocky se marchó a Nueva York para ganarse la vida. Ahí tuvo su primer contacto con el boxeo, de la mano de Charlie Goldman. Pero sería durante su etapa en la Marina cuando empezó a considerar el cuadrilátero como un escenario vital. Al servicio de la Armada de Estados Unidos, participó en varios combates aficionados y ganó varios torneos.

Debutó como profesional con 23 años, el 17 de marzo de 1947, contra Lee Epperson. Le ganó por KO al tercer asalto. En 1950, pisó el Madison Square Garden para enfrentarse a Roland Lastarza, un italiano que estaba invicto tras 37 enfrentamientos. En un combate memorable, Rocky se quedó el triunfo a los puntos. Su mánager, Al Weil, lo consideró preparado para medirse a Joe Louis, el Bombardero Negro, el mejor boxeador de la época, coronado como campeón mundial de los pesos pesados. Marciano venció por KO en el octavo asalto.

La victoria ante Harry Matthews le valió la disputa del título mundial de los pesos pesados, ante Jersey Joe Walcott. Tras trece rounds, con la mandíbula de Walcott deformada, Marciano lo embistió con un gancho de derecha para noquearlo ante la mirada del Estadio Municipal de Filadelfia. Era el 23 de septiembre de 1952. Nadie sería ya capaz de arrebatarle la corona. Le dio la revancha a Walcott. Puso su título en juego hasta en seis ocasiones -también ante Ezzard Charles, Archie Moore, La Starza y Don Cockell -pero la Roca de Brockton no halló rival.

A bordo de un monomotor Cesna, el sábado 31 de agosto de 1969 emprendió su último viaje. Al día siguiente cumplía 46 años.

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