El estadounidense Sepp Kuss (Jumbo Visma) ganó este domingo la decimoquinta etapa de la Vuelta a España, disputada entre Tineo y el Santuario del Acebo, con un recorrido de 154,4 kilómetros, en la que su compañero esloveno Primoz Roglic conservó y reforzó el jersey rojo de líder. En una enorme subida en solitario, Kuss entró en meta celebrando su estreno en una grande con un tiempo de 4h.19.04, a una media de 35.8 kilómetros hora. Roglic y el español Alejandro Valverde (Movistar) entraron juntos a 2.14 y el colombiano Miguel Ángel Superman López y el esloveno Tadej Pogacar, a 2.54, destaca EFE.

En la general, Roglic sigue al frente con 2.25 minutos sobre Valverde, y aumenta la renta sobre Pogacar, a 3.42, López a 3.59 y Nairo Quintana, alejado a 5.05. Este lunes se disputará la decimosexta etapa, entre Pravia y el Alto de La Cubilla, de 144,4 kilómetros.

Una gran celebración

Dando palmetazos a los aficionados, eufórico y resoplando se presentó el estadounidense Sepp Kuss como vencedor en la cima de El Acebo. El primer gran asalto en Asturias dio a conocer las habilidades escaladoras del americano Kuss, un chico de 24 años nacido en Durango (Colorado) que subió como un cohete y en solitario las temibles rampas de El Acebo. Se fue incluso recreando, chocando sus manos con las de los aficionado hasta cruzar la meta como ganador.

Surgió Kuss de la escapada del día y se despegó en la subida final. Hizo inútiles por 38 segundos los intentos del portugués Ruben Guerreiro (Katusha) y del británico Tao Geoghegan. En el grupo de favoritos se despegaron Roglic y Valverde en los últimos seis kilómetros y juntos llegaron a 2.14 del vencedor, pero 40 segundos antes que Pogacar y Supermán López y 1.36 sobre Nairo Quintana.

Paso de gigante

De esta forma Roglic dio otro paso para vestirse de rojo en Madrid. Un líder sólido e imbatible, fue el único que pudo contestar al ataque que lanzó Valverde a 6,2 de meta. El murciano se crece con el paso de los días y reforzó también su segunda plaza de la general, aún a 2.25 del esloveno. Dieron muestras de flaqueza el resto del grupo de «gallos», esta vez lejos de los mandamases de la Vuelta. El esloveno juvenil Tadej Pogacar se pegó a Supermán López y juntos subieron codo con codo en una lucha ya iniciada por el tercer escalón del podio. Hicieron tablas y el chaval aventaja al colombiano en 17 segundos, ambos a 3.42 y 3.59 respectivamente del maillot rojo.

Peor le fue a Nairo Quintana, incapaz de meterse en las refriegas, ni en la de Roglic y Valverde, aliados hasta meta, ni en la otra. El boyacense se aleja en la general a 5.05, condenado a luchar por otros objetivos, como tratar de ganar una etapa.

Tres puertos inéditos

La entrada en la montaña asturiana tuvo el aliciente de que tres de sus cuatro puertos eran inéditos. La jornada salió de Tineo, localidad de tradición minera con marcha. Los ataques constantes formaron una fuga de 17 hombres en la primera subida al Acebo (1ª; 8,2 km al 7,1 por ciento), donde se metieron, entre otros, Marc Soler, Ion Izagirre, Dani Navarro, Sergio Samitier y un hombre del Jumbo del líder, el sorprendente Sepp Kuss.

La fuga marchaba con 50 segundos sobre el pelotón tirado por el Jumbo en el Puerto del Connio (1ª), y se empezó a descomponer en el ascenso al Puerto del Pozo de las Mujeres Muertas (1ª), donde atacó Samitier, llevándose a Ben O'Connor y Dani Navarro, quienes coronan junto al corredor de Barbastro. Con el pelotón lejos lo intentó de nuevo Samitier, pero sus perseguidores le redujeron los ímpetus. Restaba el examen más duro, el ascenso por vertiente inédita al Alto de El Acebo (7,9 km al 9,7 y rampas del 15), donde apareció Kuss para atacar de lejos e iniciar una espectacular cabalgada que le puso en la gloria. Y lo disfrutó de lo lindo, con antelación. Su rostro era sinónimo de felicidad. Antes ganó el Tour de Utah en 2018, pero de la cima asturiana se presentó en sociedad. Será un ayudante de lujo en lo que resta de montaña para Roglic.

Las impresiones de Valverde

Valverde explicó tras el final de la etapa que se vio «con buenas piernas» y decidió «atacar de lejos» en la última subida. «Tenía buenas piernas y por eso he atacado de lejos», desveló un Valverde que reconoció que hubo «entendimiento» con el líder Primoz Roglic, el único que salió a su arrancada. En ese sentido, ha dado «gracias» al esloveno por haber tirado durante una parte de la subida y también «a (Marc) Soler por haberse quedado a esperarle en el ascenso definitivo».

Valverde, segundo en la general, se congratuló de haber conseguido 40 segundos más de ventaja sobre Tadej Pogacar y Miguel Ángel López, que se siguen, tercero y cuarto, en esa clasificación. «No haber conseguido nada estaría mal, pero 40 segundos está claro que 40 son buenos segundos», dijo el murciano.

Sobre la etapa de mañana, en principio la reina de esta edición, con final en el Alto de La Cubilla, el llamado Galibier asturiano, prevé que «será muy similar de dureza». «Muy dura, como la de hoy», resumió.

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El estadounidense Kuss gana en el Acebo trás un épico ascenso en solitario