Luka Doncic, de promesa a estrella en nueve partidos de Liga

Es el jugador con más triples-dobles esta temporada y es claro candidato para el partido del All-Star


Tira más y tira mejor. Rebotea más, da más asistencias en más minutos de juego. Y lo más importante, tiene a los Dallas Mavericks cuartos clasificados en la Conferencia Oeste de la NBA. Una inyección de moral para un equipo que no pise las eliminatorias por el título desde el 2016 cuando, por cierto, cayeron en primera ronda.

Luka Doncic se quedó ante Memphis a dos asistencias de sumar su quinto triple doble en nueve partidos disputados tras capturar 14 rebotes y anotar 24 puntos. Sus promedios de este año son de escándalo: 27,7 puntos, 10,8 rebotes y 9,1 asistencias.

La NBA cuida a sus leyendas y mide los tiempos. Algo muy excepcional tiene que ocurrir para que un novato dispute el partido del All-Star en su primer año en la Liga. Si un rookie destaca, se le condecora con el premio al mejor novato como primera etapa hacia metas futuras.

Hay excepciones. Pocas, pero las hay. La expectativa mediática que se generó con Blake Griffin en el 2011 le hizo un hueco en el partido de las estrellas en su primer curso en la NBA. Hoy en día es un jugador venido a menos en la Liga. Yao Ming también disputó el All-Star del 2003 en su primera temporada como profesional empujado por los millones de votos llegados desde China haciendo ver a la Liga que dejar los quintetos en manos de los aficionados tenía sus lagunas. El chino fue un jugador dominante, forma parte del salón de la fama pero nunca ganó un anillo y, probablemente, ocupe un lugar en la historia que no merece y aquel All-Star de Atlanta le colocó, muy a pesar de la organización, a la altura de Jordan, Duncan, O’Neall o Olajuwon.

Ni siquiera LeBron James logró un hueco en su espectacular año de debut. Doncic no fue una excepción. Muchos le veían preparado para la cita, pero se limitó a ser llamado para el partido de promesas. Un premio menor.

Con cuatro triples-dobles, lidera esa selectísima estadística de la Liga esta temporada y es el jugador al que buscan sus compañeros y también las cámaras en los momentos calientes. En la madrugada del pasado sábado, Doncic se tiró un triple absurdo desde casi el medio del campo en un momento en el que su equipo se disputaba la victoria en un apretadísimo partido ante los New York Knicks. Falló y su equipo perdió.

«Tomé una mala decisión. No era el tiro que estaba buscando. He dejado a mi equipo tirado otra vez», dijo el esloveno tras el partido. Es cierto que su selección de tiro fue mala, pero es que Doncic fue así de contundente ante los micrófonos después de firmar 38 puntos, su récord absoluto de anotación en los escasos trece meses que lleva jugando al baloncesto en Estados Unidos.

Doncic es ya el líder indiscutible de los Mavericks a los que su apuesta de estilo europeo iniciada con Nowitzki hace 20 años y sublimada hoy con el dúo Doncic-Porzingis les sigue dando frutos. «Doncic es uno de los mejores jugadores del planeta», dijo su entrenador Rick Carlisle.

En la NBA siempre hay un antes y un después. Una noche en la que los jugadores pasan de promesas a estrellas en una ecuación casi matemática que casi siempre incluye a un jugador consagrado pasándolas canutas en el equipo rival.

En el caso de Doncic, esa estrella sufriendo la conversión fue LeBron James. El exjugador del Real Madrid dio un clínic de baloncesto en la derrota de Dallas ante los Lakers en este inicio de temporada. Desde entonces, dudar de que Doncic será All-Star está considerando un sacrilegio.

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