España pelea por el oro en el Mundial: Utilizando el nosotras en lugar del yo

Juan Oliver, exseleccionador español de balonamno femenino nos da las claves de cara a la final ante Holanda


Al empezar este mundial, todos hablábamos de la dificultad para el equipo nacional femenino absoluto, de clasificarse para el preolímpico. El objetivo era alcanzar una de las 7 plazas. Hoy España está en a final. Todos los deseábamos, pero con absoluta sinceridad, nadie lo esperábamos, quizás solo el grupo de jugadoras y el equipo técnico, quizás, quizás, quizás. Por eso mil veces enhorabuena.

Se suele decir que el éxito es de todo el balonmano femenino español y es verdad. En el equipo están representadas todas las generaciones. Desde la experiencia de Silvia Navarro (79) pasando por las primeras generaciones con competición mundial juvenil 88/89 María Núñez, Nerea Pena, (la lesionada -Carmen Martín-, generación 90/91; Marta López, Mireia González, Silvia Arderius. Generación 92/93; Lara González, Esperanza López, Alicia Fernández, Almudena Rodríguez, generación 94/95; Ainhoa Hernández, Jennifer Gutiérrez, generación 96/97 Maitane Echeverría y generación 98/99, Elisabet Cesáreo, que junto a Darly Zoqbi y Alexandrina Barbosa han formado un grupo magnífico.

Dicho esto, el éxito es de las que están ahora en Japón. El trabajo de Carlos Viver y su comisión técnica es digno de estudio. Ha roto todos los parámetros del análisis. Valgan tres apuntes. Carlos llegó al equipo nacional desde el balonmano masculino, por lo que el conocimiento de los matices de jugadoras, clubes, generaciones, no era de máxima profundidad. Aquí le ayudaron, y mucho, sus colaboradores. Además, al iniciarse después de Rio 2016, un nuevo ciclo olímpico, el equipo debía ser renovado. Eso nunca es fácil. Siempre es duro prescindir de jugadoras que han dado su cuerpo y su espíritu por el equipo. Por último, no conocía el sistema de competición de equipo nacionales; los europeos y mundiales nada tienen que ver con la liga. Los tres impedimentos los ha resuelto con extrema brillantez.

Desde mi humilde óptica los éxitos del equipo se han basado en los siguientes puntos:

Defensa activa: Un sistema defensivo basado en la solidaridad de las ayudas (cobertura y doblaje).

El gran éxito: A esto hay que unirle la dificultad de poder contar con 3 centrales con experiencia en el 6:0

Repliegue: Toma de conciencia de lo importante que es, en el balonmano moderno, resolver estas situaciones.

Movilidad constante en ataque: Juego muy circulante con desplazamientos muy lejanos al defensor con y sin balón. Muy bien aprovechada por Barbosa, las zurdas Rodríguez y González, la central Nerea Pena y sobre todo por la gallega Alicia Fernández, para mi la gran revelación del mundial y acreedora a un puesto en el 7 ideal, incluso a Mejor Jugadora del Torneo.

Relación primera línea/pivote: Trabajada después de la movilidad ante reseñada y con Ainhoa Hernández como máximo referente ofensivo.

Espíritu grupal: Sustitución del YO por el NOSOTRAS

Y ahora la final: Sin presión, pero ya que estamos no me cabe ninguna duda de que van a hacer todo lo posible para ganarla. Me arriesgo a dar algunas claves para el partido.

No arrugarse ante la dureza defensiva de Holanda: Las conocemos desde las categorías inferiores.

Siempre juegan al límite del reglamento: Jugar a que no me toquen, pero sin eludir el contacto.

Lejos y profundo: Como consecuencia de esa dura defensa, controlar el contraataque y el saque rápido de centro de Holanda. Mantener la misma calidad de repliegue.

Seguir defendiendo activas: Nuestro deporte no es complicado, es complejo, y necesita la continua adaptación a las circunstancias del entorno. Espíritu colectivo. Ayudas hasta aburrirse. Los peligros se llaman Abbingh por sus lanzamientos a distancia y por su juego con la peligrosísima pivote Snelder.

La aportación de la portería: Silvia Navarro será de nuevo la mejor lo vale y lo merece. Pero ojo con Darly Zoqbi, estos partidos le gustan «pa caramba» y en estos duelos es de las mejores.

Campeonas del mundo y plaza olímpica directa, no es mala idea. Sin presión, con cabeza y corazón. Trabajo y actitud no van a faltar, un poquito de suerte y …¡A disfrutar!

Juan Oliver fue selección español de balonmano en dos etapas.

Comentarios

España pelea por el oro en el Mundial: Utilizando el nosotras en lugar del yo