Así es el coche ganador que Fernando Alonso pilotará en el rali Dakar

El piloto tendrá a su disposición un vehículo con una ingeniería casi igual de sofisticada que los monoplazas de Fórmula 1


El español Fernando Alonso, dos veces campeón mundial de Fórmula 1, está habituado a competir con coches ganadores, a los que sabe sacarles el máximo partido, y su estreno en el rally Dakar no será menos, pues se estará al volante del Toyota Hilux, el todoterreno que ganó la última edición del rally más duro del mundo. En el 4x4 de la marca japonesa Alonso tendrá a su disposición un vehículo con una ingeniería casi igual de sofisticada que los monoplazas de la F1, producto de una inversión millonaria para desarrollar el mejor coche de su especie en los rallys fuera de pista, donde el Dakar es la prueba reina.

Se trata de un prototipo, con un chasis que guarda la apariencia de uno los millones de Hilux que Toyota comercializa en todo el mundo cada año, pero cuyo interior, prestaciones, equipamiento y medidas son completamente distintos. Para empezar, su chasis es tubular, con una estructura compuesta por un conjunto de tubos de fibra de carbono unidos entre ellos para proteger a la tripulación de la cabina en caso de accidentes y vuelcos, algo muy común en el Dakar.

Un motor de 390 caballos bajo los asientos

Otra gran diferencia es que el motor no está en la parte delantera sino en el medio, debajo de los asientos del piloto y copiloto, y justo detrás de las ruedas delanteras, lo que permite mejorar el reparto de pesos y lo hace más estable y fácil de conducir para este portento de 1.850 kilos de peso.

El motor es un V8 atmosférico de gasolina, con 287 kilovatios de potencia (390 caballos de vapor) y una cilindrada de 5 litros para impulsar el auto, que mide 4,8 metros de largo y 2 metros de ancho.

El punto débil de esta máquina en anteriores años fue los tramos a gran altitud, como los transcurridos en el altiplano de Bolivia, donde perdía potencia respecto a sus competidores, pero este año no se espera que ocurra lo mismo, pues la altitud máxima que tendrá la carrera será de 1.400 metros sobre el nivel del mar.

Suspensiones independientes

En el Dakar la velocidad punta y la aceleración no son tan importantes como en la Fórmula 1 porque lo decisivo es la capacidad del coche para soportar todos los embates de los diferentes terrenos sobre los que rueda.

Para ello tiene sistemas de suspensión independientes tanto para su eje delantero como para el trasero, con un recorrido máximo por normativa de 280 milímetros, mientras para los buggys no hay límite, y en el caso de los Mini, su principal rival, la suspensión puede llegar hasta 400 milímetros.

Ocho años de evolución

El Hilux ha sido desarrollado por la división sudafricana del equipo Toyota Gazoo Racing, con el que Fernando Alonso conquistó este año el mundial de resistencia. Su estructura está especializada en los rallys fuera de pista y desde el 2012 corre el Dakar.

El encargado de evolucionar el Hilux en estos años ha sido el piloto sudafricano Giniel De Villiers, campeón del Dakar en 2009, cuya experiencia acumulada permitió introducir al auto todo tipo de mejoras hasta hacerlo la máquina ganadora que es ahora.

Gracias a ese trabajo de largo plazo, Toyota pudo al fin ganar el Dakar el año pasado, con el catarí Nasser Al Attiyah al volante, que dio el primer triunfo a Toyota en la historia del Dakar. Ahora toda la tecnología e ingeniería de su coche estará también al servicio del talento de Alonso.

El buggy de Mini, su gran rival

El único coche que le puede hacer sombra al Toyota Hilux es el buggy de Mini, que pilotan el español Carlos Sainz, dos veces campeón del Dakar, y el francés Stéphane Peterhansel, trece veces ganador, de ellas seis en motos y siete en coches. El «arenero» de Mini cuenta con un motor de 261 kilovatios de potencia (354 caballos de vapor), se impulsa con sus ruedas motrices traseras, lo que lo hace más propicio para las dunas.

Además tiene un sistema de hinchado y deshinchado automático de las ruedas que le permite adaptar la presión de sus neumáticos a cada terreno, algo que no tiene el Hilux, que debe salir a cada etapa con una presión predeterminada para todo el día. Sin embargo, constantes fallos en este sistema terminaron condenando al buggy en el último Dakar.

Una ruta a priori favorable

Con estas características, el Toyota Hilux que llevará Alonso tiene mejor rendimiento que el buggy de Mini en pistas rápidas, más propias de rally, pero también es capaz de plantarle batalla en las dunas cuando a su volante hay una especialista de la arena como Al Attiyah.

Por lo que se conoce hasta ahora, el terreno de este primer Dakar en Arabia Saudita tendrá mucha arena, pero no tanta como se esperaba, ya que la primera semana habrá más rutas pedregosas que le pueden venir bien al todoterreno de Toyota y sacar ventaja para la segunda semana, donde llegará la arena y el polvo.

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