Gómez Noya: «Los Juegos Olímpicos son la prioridad, e iré al ironman a hacer lo mejor que pueda»

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO REDACCIÓN

DEPORTES

SANDRA ALONSO

«No me veía ni de broma con 37 años en los Juegos», dice sobre un año en que también correrá en Hawái

03 ene 2020 . Actualizado a las 09:18 h.

Bronce en el Mundial de distancia olímpica de la ITU, campeón mundial de larga distancia y ganador del ironman de Malasia. El 2019 dejó un reguero de éxitos para Javier Gómez Noya (Basilea, 1983), pero el 2020 le enfrenta a desafíos nunca vistos. Competirá en los Juegos de Tokio el 27 de julio, su prioridad, y en principio participará en el ironman de Hawái el 10 de octubre. Aunque la temporada siempre depara sorpresas.

-Disputará los Juegos y el ironman de Hawái el mismo año. Algo absolutamente atípico.

-Alguna triatleta lo hizo hace tiempo. Tendré con los Juegos primero como prioridad y luego iré al ironman a hacerlo lo mejor que pueda. Son preparaciones muy diferentes. Hay algo de tiempo para preparar medianamente bien el ironman, pero no para ir con garantías y hacerlo de la mejor manera. Otra cosa es ir para coger experiencia, pero sin estar en mi mejor nivel.

-¿Qué le dice el nombre de Kate Allen [única campeona olímpica, en Atenas, y que el mismo año disputó luego el ironman de Hawái]?

-Creo que es la única que logró el oro olímpico y fue luego a Hawái. Aquellos Juegos los ganó contra pronóstico, siendo muy buena nadadora. Cada vez es más difícil rendir en ambas distancias a la vez porque hay una especialización mayor en cada prueba.

-En su caso irá a los Juegos, además, con 37 años.

-No me veía ni de broma a esa edad. Hace tiempo había casos de gente longeva, pero yo nunca pensé tan a largo plazo, sino que fui año a año. De repente tienes una edad, pero si los resultados acompañan, y disfrutas de lo que haces... Si sufro, tengo lesiones o ya no me divierto, haré otra cosa, pero yo me creo competitivo. Ahora las carreras están más abiertas; en mi época de más rivalidad con los Brownlee parecía que uno de los tres era más favorito. Pero ya no hay ese dominio.

-«La madurez se logra casi a los 30 en el triatlón. Creo que no llegué a mi punto máximo de rendimiento. Es clave cuidarse mucho. Voy año a año. Me dedico a lo que más me gusta y lo voy a hacer a este nivel mientras pueda. Cuando vea que el cuerpo va hacia atrás, pensaré en retirarme o relajarme». ¿Cuándo cree que lo dijo?

-Antes de los 30 (ríe). La madurez en triatlón está alrededor de los 30. En el 2014 gané tres pruebas del Mundial con solvencia y el título final, y también el Mundial de medio ironman. Tenía 31 años. La plata de los Juegos de Londres la logré con 29 en un carrerón. Ahora mantengo ese nivel lo máximo posible, pero el triatlón cambió y es más difícil ganar tan seguido.

-Tiene dinero, familia y éxitos. ¿Cómo vence a la rutina en un deporte tan sacrificado?

-En estos últimos años cambié de objetivos, con pruebas en corta y larga distancia. Rendir bien en diferentes tipos de competiciones es un estímulo, aunque alguna gente te dice «céntrate en una cosa sola y podrías rendir mejor». Yo necesitaba cambiar de estímulos para ilusionarme. No puedes tomarte esto solo como un trabajo, tienes que estar motivado. Haberme dedicado a distancias más largas me hace retomar con más ilusión y menos monotonía los Juegos.