Carlos Sainz se ha batido a sí mismo. Con problemas en un hombro, el tendón de aquiles rehecho en quirófano y una hernia de disco bien podía haber aceptado el consejo de su mujer, Reyes Vázquez: «Carlos, déjalo ya». Suyo era ya el récord de veteranía a la hora de conquistar el Dakar. Entonces tenía 55 años. Ahora, la tercera vez que suma este entorchado, exprime los 57.

El de Sainz no es el único caso de deportista en activo que compite al máximo nivel desafiando sin contemplaciones a su fecha de nacimiento. «¿Cuánto más puede jugar Federer teniendo 38 años? ¿Este año? ¿Tal vez uno más?», se preguntaba, de forma retórica McEnroe. Roger, el tenista con más títulos individuales de Grand Slam y con el récord de permanencia en el número 1 de la ATP, sigue compitiendo y preservando la tercera plaza del mapa tenístico mundial. Curiosamente, las dos raquetas que le preceden en el ránking, las empuñan otros dos treintañeros: Rafa Nadal (33) y Novak Djokovic (32). Federer tiene a tiro a Ken Rosewall, que mantiene el récord en un Grand Slam, el Open de Australia, con 37 años en 1972.

Cuando la uzbeka Oksana Chusovitina participó en su primera prueba internacional, todavía estaba en pie el muro de Berlín. La gimnasta ha competido en siete Juegos Olímpicos y lo hará también en Tokio 2020. Cumplirá en junio 45 años. No ha faltado en los últimos Campeonatos del Mundo disputados en Stuttgart. Todavía peleó el podio en el salto del potro en el 2018, 30 años después de su debut. Fue cuarta. Merlene Ottey mantiene en atletismo un registro difícil de superar: compitió en los relevos del 4x100 con Eslovenia en el Campeonato de Europa de Helsinki en el 2012 a los 52 años. Casi 50 tenía Jesús García Bragado cuando participó el pasado otoño en su decimotercer Mundial de 50 kilómetros marcha. Nadie lo había logrado a esa edad.

«Más que competir, me hace ilusión ser campeón olímpico. Ser oro en Tokio sería la leche». Cuando sus quintos Juegos lleguen, Alejandro Valverde habrá cumplido ya los 40 (lo hará el próximo 25 de abril). El murciano se enfundó el oro mundial en Innsbruck con 38. La misma edad -apenas unos meses menos de diferencia- que tenía Joop Zoetemelk cuando fue campeón del mundo en 1985.

A la cuarentena llegará Pau Gasol el próximo 6 de julio. Pendiente de la recuperación de su lesión, colabora con el cuerpo técnico de los Blazers. Su nombre está entre los más veteranos en activo en la NBA. Una nómina que encabeza actualmente Vince Carter. Presta sus servicios en los Atlanta Hawks y el domingo de la próxima semana cumplirá 43 años. La edad que tenía -los había cumplido nueve meses antes- Robert Parish cuando se proclamó campeón de la NBA con los Bulls de Jordan en 1997.

En fútbol, el meta italiano Dino Zoff mantiene, desde España 1982, el récord de veteranía en ganar un Mundial. Tenía 40 años. El de participación lo batió otro meta, el egipcio El Hadary, en la última cita en Rusia: lo hizo con más de 45 años. Un mito del fútbol inglés, Stanley Matthews, se retiró en 1965 a los 50 años tras dejar un registro inigualable: ganó el primer Balón de Oro con 41 años.

El caso de Óscar Swahn es único en el olimpismo. Ganó la medalla de plata en doble disparo por equipos en Amberes 1920. Este tirador sueco tenía entonces 72 años. A los 46 se enfundó su sexta chaqueta verde de ganador del Masters de Augusta el legendario golfista estadounidense Jack Nicklaus. Bernard Hopkins -con 47 años- y George Foreman -con 46- sellaron sus hitos en el boxeo al conquistar sendos campeonatos del mundo en semipesados y peso pesado.

Carlos Sainz reescribe su nombre en un deporte que no olvida que Juan Manuel Fangio, pentacampeón del mundo de fórmula 1, logró su último título con 46 años.

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La gloria después del «déjalo ya»