Rebajas a futbolistas a distintas velocidades

Mientras Inglaterra e Italia fijan medidas económicas, en España se sigue debatiendo

AFP7 Europa

El futuro del fútbol está en el aire. ante la imposibilidad de marcar una fecha en el calendario para el retorno a los estadios, las Federaciones buscan soluciones. También acuerdos económicos con la intención de que todos tengan clara cual será su situación, tanto si la competición puede retomarse, como si no. Un escenario muy diferente vive el fútbol español. Cada club va por libre, LaLiga aconseja el ERTEs y la Federación sigue esperando sin pronunciarse.

La primera en dar un paso adelante fue la Serie A. Italia es uno de los países, junto a España, más afectados por la crisis del coronavirus. Tras semanas de confinamiento, miles de muertes y sin un horizonte incierto, la Federación llegó a un acuerdo con los clubes para la reducción del sueldo de los futbolistas. Según el pacto, los jugadores de la liga italiana se reducirán un tercio del sueldo en el caso de que la temporada no se pueda concluir y un sexto del salario si se reanuda la competición.

La decisión fue aprobada de forma unánime por los presidentes de los clubes de la Serie A y fue necesaria «para salvar el futuro del sistema futbolístico del país», que enfrenta pérdidas que pueden alcanzar los mil millones de euros, informó la Serie A en un comunicado.

Las pérdidas se deberán contener con una reducción de los gastos, que para los clubes están sobre todo vinculados a los salarios de los jugadores. El acuerdo fue unánime, a excepción del Juventus, que ya había alcanzado un pacto de reducción de sueldos con sus jugadores.

La idea era contener el impacto de los sueldos de jugadores, técnicos y directivos. «Está prevista una reducción de un tercio del sueldo total anual bruto, o sea cuatro meses, en el caso en el que no se pueda reanudar la actividad deportiva, y una reducción de un sexto del sueldo total anual si se pueden disputar en los próximos meses los partidos que quedan del curso 2019-2020. Los clubes definirán directamente los acuerdos con sus jugadores», avanzó la Liga Serie A, presidida por Paolo Dal Pino.

En Inglaterra es la Federación la que pide dar ejemplo, mientras algunos clubes se aprovechan de las medidas que ha establecido el Gobierno inglés. Mientras la Premier pide a los clubes rebajas de sueldo, dona dinero a la sanidad británica e inyecta capital a las ligas menores, algunos equipos, con amplios beneficios en sus cuentas de resultados, se acogen al plan del Ejecutivo para que sea éste el que pague una parte de los salarios. El parón en la competición ha suscitado dudas por su posible impacto económico. Los ingresos están en peligro y la liga ha buscado respuestas.

Ha pedido a los clubes que los jugadores se reduzcan el sueldo en un 30 %, ha donado más de 20 millones de euros a la sanidad británica y ha inyectado 125 millones a las categorías inferiores del fútbol inglés. La buena fe de la liga, sin embargo, no ha sido correspondida por los clubes, al menos no por todos.

Uno de los casos más llamativos ha sido el del Liverpool, que se ha acogido a un ERTE, por lo que sus empleados no jugadores cobrarán el 80 % de sus ingresos de arcas del estado, mientras que el otro 20?% lo seguirá pagando el club. La decisión ha sido muy criticada por ser un equipo que en el 2019 movió más de 500 millones de facturación y más de 42 millones de euros de beneficios.

El Liverpool no ha sido el único. El Newcastle United fue el primero que anunció que se acogería al plan del Gobierno. Lo hizo después de que Ashley, dueño de la cadena de tiendas de deportes Sports Direct, proclamase que intentaría que sus negocios siguieran abiertos porque los consideraba «esenciales». Al Newcastle le siguió el Tottenham Hotspur, quien en una carta firmada por su dueño, Daniel Levy, anunció que 550 de sus empleados se acogerían a otro ERTE.

Al margen de las ayudas

Pero no todo han sido acciones cuestionables en el campeonato inglés. Uno de los primeros equipos en saber de la gravedad de la situación y actuar en consecuencia fue el Leeds United. El club que entrena el argentino Marcelo Bielsa anunció que sus jugadores y técnicos se recortarían el sueldo voluntariamente para contribuir a la estabilidad de la entidad en momentos complciados.

También reaccionó el Manchester City. No recortará los salarios de sus empleados no jugadores durante la crisis originada por el coronavirus ni se ayudará del Gobierno para pagarles sus salarios.

En España, Real Madrid, Barcelona, Espanyol, Atlético de Madrid y Alavés presentaron planes para reducir gastos. Pero cada uno siguió su camino. Sin ningún acuerdo colectivo y con la guerra entre la RFEF y LaLiga, más abierta que nunca, el escenario está enquistado.

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