El CSD anuncia un principio de acuerdo en la guerra del fútbol sin concretar detalles

Pendientes de que el Comité Científico del Gobierno autorice la vuelta al trabajo de los futbolistas, el protocolo a seguir por la Federación y LaLiga establece que los equipos vuelvan a los entrenamientos de forma individualizada entre 4 y el 11 mayo


COLPISA

Nada es definitivo, ya que todo depende de la evolución de la pandemia, del desescalamiento que se iniciará lentamente a partir del 9 de mayo y de que vean luz verde los protocolos sobre la vuelta a los entrenamientos, pero al menos ya existe un principio de acuerdo entre LaLiga, la Federación Española de Fútbol (FEF) y el Consejo Superior de Deportes (CSD) para que pueda volver el fútbol esta temporada. Aún se desconocen las fechas para la vuelta a la competición liguera, que en ningún caso será antes de finales de mayo o principios de junio, pero al menos Javier Tebas, Luis Rubiales e Irene Lozano han logrado un pacto de mínimos después de ocho horas de reunión secreta celerada el sábado.

Con el objetivo común de que se pueda reanudarse y terminar esta temporada para evitar un descalabro económico sin precedentes que los clubes profesionales han estimado en unos 1.000 millones de euros, la mediación del CSD auspició una cumbre entre los actores principales del fútbol en España. Esa reunión de ocho horas entre Lozano, Rubiales y Tebas finalizó de «forma positiva», según in formó el CSD en un escueto comunicado donde alaba el «tono constructivo» de la charla y el principio de acuerdo alcanzado en la misma.

Enfrentados en una guerra que parece no tener fin y que se ha trasladado incluso a los juzgados, Tebas y Rubiales aceptaron por fin verse las caras y discutir entre ellos, no a través de los mensajes que acosotumbran a lanzarse a través de los medios de comunicación. El reto común no es otro que salvar como se pueda la temporada de fútbol profesional, siempre anteponiendo la salvaguarda de la salud de los profesionales. Y ese reto ve ahora más factible que hace sólo una semana.

Aunque las tres partes acordaron guardar un prudente silencio y evitar filtraciones que puedan provocar malestar y enterrar toda negociación, sí ha trascendido que el ambiente fue bastante cordial, dentro de lo que cabe esperar entre los jefes de dos organismos tradicionalmente enfrentados por las competencias en el fútbol español, y que lograron limar asperezas. Según informa Isaac Fouto en Tiempo de Juego de la cadena Copa, ambos organismos del fútbol estarían pendientes de que el Comité Científico del Gobierno autorice la vuelta al trabajo de los futbolistas. La idea es volver a los entrenamientos entre el 4 y el 11 de mayo, y de forma individualizada. 

Una vez que puedan volver a entrenar, la idea es que, transcurridas cinco semanas de preparación, pueda retomarse la competición, tal y como asegura Isaac Fouto. Bajo esta premisa la liga se retomaría entre el 6 y 7 de junio y acabaría el 31 de julio. La competición europea se disputaría en el mes de agosto, hecho que retrasaría el comienzco de la próxima temporada, que se retrasaría hasta mediados de septiembre, tal y como apunta dicho medio. 

Aún así, LaLiga y la RFEF Quedaron en que a lo largo de la próxima semana, a poder ser antes del miércoles, sellen las líneas maestras sobre un escenario real para la vuelta a la competición cuando las autoridades sanitarias que a diario aconsejan al Gobierno así lo autoricen. Sobre todo, Tebas y Rubiales parecen comprometidos a no ponerse más trabas, ni palos en las ruedas. En LaLiga causó un profundo malestar que la FEF anunciase recientemente que ha llegado a un acuerdo con la UEFA para que los cuatro primeros clasificados en el momento en el que termine la próxima temporada jueguen la próxima Champions, lo que ahora mismo beneficiaría a Barcelona, Real Madrid, Sevilla y Real Sociedad, y en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas no entienden que desde la patronal de clubes se haya auspiciado un protocolo que contempla cuatro fases para el regreso al trabajo de los fútbolistas sin contar con la Federación.

La economía obliga

Todas las partes, incluido el Ejecutivo español, consideran clave que pueda reanudarse el fútbol, aunque sea a puerta cerrada, extremo que ya sí que se da por hecho. LaLiga representa el 1,37% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. Según la patronal de clubes, por cada euro de ingresos se generan 4,2 adicionales en un deporte que crea 185.000 empleos directos, una cifra que se multiplicaría por cuatro si se tienen en cuenta los puestos de trabajo indirectos entre hostelería, anunciantes, medios de comunicación...

El resto del deporte español, mucho más modesto, también depende de los ingresos del fútbol profesional. De hecho, no pocas federaciones salvan sus presupuestos con el 1% que reciben de los contratos por la venta centralizada de los derechos de televisión que dependen de LaLiga. Ante la crisis económica que se avecina como consecuencia de la pandemia y el confinamiento, el Gobierno no puede permitirse el lujo de que se pierda aún más dinero por las diferencias irreconciliables entre Tebas y Rubiales. De ahí que instara al CSD a auspiciar este encuentro. Al igual que ocurre en las altas esferas de la política, con el presidente Pedro Sánchez y el líder de la oposición, Pablo Casado, a la cabeza, es el momento de remar todos juntos, de sumar, de anteponer el bien común a los réditos individuales.

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