Un atleta olímpico se pasa a repartidor de Amazon para poder cumplir su sueño

La pandemia del coronavirus también le ha pasado factura al saltador británico Daniel Bramble


Redacción / La Voz

La pandemia del coronavirus ha afectado a numerosos sectores de la sociedad. El deporte, también se ha visto salpicado por esta situación. Ejemplo de ello es que el atleta olímpico Daniel Bramble se ha pasado a repartidor de Amazon para poder seguir persiguiendo su sueño: mostrar su mejor versión en los próximos Juegos Olímpicos de Tokyo, pospuestos, también a causa del covid-19, hasta el próximo año 2021. Por este motivo y dadas las consecuencias económicas que trajo el virus, el saltador británico decidió trabajar para la compañía estadounidense con el objetivo de poder seguir preparándose.

«Tienes que adaptarte o extinguirte»

Lejos de esconderse, el deportista ha comunicado esta determinación en sus perfiles sociales. Y no solo eso. Junto a una foto suya desarrollando su nueva actividad, dejó una reflexión que fue muy aplaudida en Twitter: «Este año realmente pasamos de ‘Road to Tokyo' a ‘Al final de la carretera, gira a la izquierda'. Estar sin fondos o sin apoyo realmente pasó factura este año. Pero tienes que adaptarte o extinguirte. Feliz de volver a saltar de nuevo este invierno», escribió el saltador de longitud.

Rápidamente, las redes sociales se inundaron de muestras de apoyo y ánimo para el deportista olímpico, que compartió algunas y expresó su agradecimiento: «Tantas palabras y mensajes amables, realmente tenía que mostrar lo que sucede a menudo detrás de escena en este deporte. Hay un enlace para aportaciones en mi biografía y un tweet anclado en mi perfil, pero wow».

Un rápido viaje sobre su trayectoria

Daniel Bramble es campeón de su país indoor con una mejor marca personal destacada de 8,21 metros, que hace que esté entre los 5 primeros en la lista de todos los tiempos del Reino Unido. Después de perderse los Juegos Olímpicos de Río por 1 centímetro y luego lesionarse un mes antes de los campeonatos británicos, perdió la confianza y el contacto con el deporte. En el verano de 2017, hizo un regreso nervioso pero fuerte, saltando 8 metros o más en cuatro ocasiones distintas. En 2018 saltó la cuarta distancia más lejana de la historia y comenzó a enamorarse del atletismo nuevamente. El año pasado decidió mudarse a Loughborough (Inglaterra) para entrenar con un nuevo entrenador por primera vez en 9 años, un gran paso fuera de su zona de confort. El 2019 fue una gran curva de aprendizaje para este británico, pero al comenzar este año se propuso sacar partido de esa evolución y concentrar toda la energía en los Juegos Olímpicos que, finalmente, se pospusieron al 2021.

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