¿Volverá a ganar el genial Tiger?

Si alguien puede protagonizar una recuperación asombrosa es Woods, pero resulta muy difícil que pueda ampliar su lista de 15 «grand slams»


El dramático accidente de Tiger Woods deja la sentida admiración por el deportista y muchas incógnitas sobre su futuro. En realidad, nadie sabe cómo va a quedar después del proceso de recuperación. La medicina consigue hoy en día auténticos milagros con las fracturas. Resulta relativamente sencillo que Tiger vuelva a hacer una vida normal. ¿Podrá competir de nuevo al máximo nivel? Para un golfista la pierna, los apoyos, son fundamentales como la base del swing. Woods deberá recobrar toda su masa muscular y trabajar con la impecable disciplina que ha caracterizado toda su vida.

El palmarés

Más títulos son factibles, más «majors», difíciles. Con todas las cautelas, creo que Tiger puede volver a ganar un torneo, pero veo muy difícil que vuelva a vencer en un grand slam, los títulos más difíciles. Ahora mismo la prioridad es que se recupere para su vida. Tuve oportunidad de saludarle en Valderrama, hace años, pero incluso sin conocerlo uno siente empatía ante una situación así. Porque además, para el golf Woods resulta una figura fundamental. Su sola presencia en un torneo hace que ese campeonato brille y genere un enorme interés.

Simbolismo

El mero regreso del Tigre a un torneo será un triunfo para el golf. Solo la reaparición de Tiger Woods en un torneo, como lección de vida, sería una imagen muy potente para nuestro deporte. Aunque también intuyo que solo regresará si se siente con plenas garantías de ganar.

Un cuerpo muy castigado

Una rehabilitación que se une a los problemas anteriores. Como le sucedió a Seve Ballesteros con su espalda, Tiger machacó en exceso su físico, forzando mucho el swing con un trabajo al límite. Es algo que todos los profesionales hacen, pero que Woods llevó un paso más allá. La espalda y los tendones de las muñecas son lugares recurrentes de las lesiones entre los jugadores de élite. Cuidan muchísimo su alimentación, cuentan con fisioterapeutas y especialistas de todo tipo, pero si entrenas seis horas diarias vas a tener algún problema con las lesiones. Ese es el cuadro que arrastraba Tiger mucho antes del accidente, y que condicionará su recuperación futura.

El factor psicológico

Un mito que ya no intimidaba tanto. Durante sus años de mayor dominio, bastaba con que Tiger estuviese a cinco o seis golpes de distancia del líder para que ambos sintiesen que él iba a ganar. En las últimas temporadas ese pensamiento se había ido perdiendo porque en el campo ya no mandaba como antes. Se redujo el miedo y aumentó el aprecio.

Imagen pública

De la frialdad al cariño entre sus compañeros. Aumentó el aprecio hacia Tiger en el vestuario por varios motivos. Cuando irrumpen con 20 años, algunos deportistas de élite pecan de arrogancia, se sienten por encima del mundo —le sucedió a un Tiger frío y distante—. Los años van enseñando a los deportistas la vida —como le pasó a Tiger, con los distintos reveses que sufrió—. En la época reciente Woods era un compañero más humano, y quizá por eso desde que se conoció su dramático accidente recibió el cariño de tantísima gente.

El precedente de Ben Hogan, que triunfó todavía más tras un grave accidente

El golf ya vivió una recuperación milagrosa de otra figura. En 1949, a sus 36 años, Ben Hogan, chocó el coche que conducía contra un autobús en Texas, y sufrió la fractura de la pelvis, el tobillo, la clavícula, el hombro y varias costillas. Se pasó meses sin poder siquiera moverse. Pero volvió y ganó. Era más joven que Woods hoy, pero después de aquel revés ofreció los mejores años de su carrera. 16 meses después del accidente, ganó el US Open. Antes, había logrado tres majors, y después consiguió otros cinco más.

Estimar plazos resulta difícil, pero no competirá de nuevo antes del verano

La complejidad de las lesiones de Tiger Woods y sus múltiples fracturas complican establecer un plazo aproximado para su regreso a la competición. De todas formas, los especialistas coinciden en que no volverá a competir, como mínimo, hasta el verano.

De entrada, Tiger deberá pasar entre cuatro y seis semanas con la pierna inmovilizada. La rehabilitación completa puede llevarle otros tres o cuatro meses. Con toda seguridad, por tanto, Woods se perderá el Masters de Augusta en abril y el Campeonato de la PGA en Kiawah Island (Carolina del Sur) en mayo, el US Open en Torrey Pines (San Diego) en junio y el Open Británico en Royal St. George en Sándwich (Inglaterra) en julio. También los Juegos Olímpicos de Japón a finales de ese mismo mes.

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