La Liga que se juega en 48 horas

El enfrentamiento entre Real Madrid y Atlético, sumado al resultado que el Barcelona coseche en el Sadar, determinarán si sigue viva la lucha por el título


Las Ligas se ganan en nueve meses y se pierden cualquier fin de semana. Que se lo digan al Madrid de Butragueño o al Deportivo de Djukic como ejemplos excepcionales por aquello de morir en la orilla. Pero lo normal es que, en el relato de un campeonato, las fechas claves estén salpicadas en el medio del calendario. Y uno de los manchones más trascendentes de esta campaña pandémica ha caído en esta jornada 26. En la pista central, el Atlético de Madrid, líder de la tabla, mide su condición tras experimentar síntomas de flaqueza más o menos recientes ante su eterno rival, que a su vez quiere dejar de navegar entre dos aguas. El Real Madrid quiere definirse, saber por fin si es un aspirante o atrezo, dudas que no ha acabado de disipar 25 jornadas después. Más tras dejar escapar la oportunidad de que el Atleti sintiese su aliento en la nuca dejándose dos puntos el lunes ante la Real. Los de Simeone se han esforzado por hacer ver que su crisis — tres partidos sin ganar— se zanjó con la victoria ante el Villarreal. El campo dirá si hay raíces detrás de esos brotes.

En el escenario anexo, el Barcelona visita el Sadar con el cartel intacto de alternativa al líder, aunque las contradicciones también son abundantes en el equipo de Koeman. El cuadro culé se presenta en Pamplona con el pecho hinchado por su remontada copera ante el Sevilla pero con las heridas aún supurando del ridículo en la Champions y un rumbo algo errante en el torneo de la regularidad. El Barça tiene a Messi, la línea ascendente en Liga es clara, pero el valle en Europa fue tan profundo que confiar en la fiabilidad de la maquinaria blaugrana supone un acto de fe mayúsculo.

Todos en cinco puntos

Barça y Madrid son el segundo y el tercer clasificado respectivamente, ambos con 53 puntos. Cinco les sacan a los dos los colchoneros, que tienen un partido menos. Quedan ocho jornadas, 24 puntos en juego, margen para que las matemáticas sigan teniendo la última palabra. Pero esta jornada marcará de manera indiscutible un punto de inflexión o confirmará la tendencia. No es una final, pero puede ser un final.

La fuga de talento en el fútbol español durante los últimos años es innegable. Atendiendo al rendimiento de los dos grandes este curso con respecto a los pretéritos la conclusión es que Barcelona y Real Madrid son hoy equipos más mediocres que hace solo un par de campañas. Ya no hay rodillos en el fútbol español ni campeonatos con 100 puntos en el casillero. El Cádiz o el Alavés son ahora rivales capaces de colarse en tu casa y abrir la nevera para picar tres puntos.

Ante la caída de la fiabilidad en el rendimiento, la proyección de los favoritos al título es impredecible, pero mañana Atlético de Madrid y Real Madrid se juegan en el Metropolitano el primero de los tres duelos directos entre aspirantes. Un partido de seis puntos.

Como durante toda la temporada, no anda el Real Madrid sobrado. Pero sin Ramos, sin Carvajal, sin Hazard y con la duda de Benzema, ir recuperando a jugadores secundarios como Valverde suponen motivo de algarabía.

Tampoco es que al Atlético se le de especialmente bien el derbi vecinal, un partido que ya en la primera vuelta costó críticas a Simeone. El argentino es incapaz de librarse de ese sambenito que le acompaña en las grandes citas, acusado de hacerse pequeño en los grandes enfrentamientos. Los rojiblancos conservan cierto margen para especular con un partido menos jugado que sus rivales. Otra cosa es controlar el vértigo.

El Barça viaja a Pamplona sin Piqué pero con la moral alta

El Barça quiere aprovechar el impulso anímico de su épica clasificación para la final de la Copa y presentar su candidatura definitiva al título de Liga. Hoy (21 horas, Movistar Partidazo) visita a Osasuna en una jornada que podría ser propicia para aprovechar las heridas que Atlético de Madrid y Real Madrid se inflijan entre sí en el Metropolitano.

Quince jornadas lleva sin perder el Barça, con doce victorias y tres empates, pero llegó desde tan atrás que solo le vale seguir sumando de tres en tres ante un Osasuna que atraviesa su mejor momento de la temporada.

Koeman tendrá que volver a recomponer la defensa debido a la nueva lesión en la rodilla del héroe de la Copa, Piqué, quien estará entre dos y tres semanas de baja. Habrá que ver si la ausencia del central conlleva un regreso al 4-3-3 desde el 3-5-2 que tan buen resultado dio en los dos partidos seguidos ante el Sevilla, pues Araujo, el otro central diestro, sigue de baja.

Alineaciones probables

Osasuna: Sergio Herrera; Nacho Vidal, David García, Aridane, Juan Cruz; Roberto Torres, Oier, Torró, Rubén García; Calleri y Budimir.

Barça: Ter Stegen; Dest, Mingueza, Lenglet, Jordi Alba; De Jong, Busquets, Riqui Puig, Pjanic; Messi y Griezmann.

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