Hazard se lesiona «el músculo del alma»

El belga lleva 322 días ausente por problemas físicos: diez lesiones y un positivo en coronavirus


Eden Hazard, jugador belga del Real Madrid, causa baja para el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones frente al Atalanta, tras sufrir su décima lesión muscular desde que fichó por el Real Madrid en junio del 2019, en esta ocasión «en el psoas derecho». Un músculo conocido en las culturas orientales como «el músculo del alma» por la vinculación que tiene con el diafragma (la respiración) y las emociones. Encargado de mantener el equilibrio, ampliar el movimiento, la movilidad articular y el funcionamiento de los órganos situados en la zona del abdomen.

El estrés, las tensiones o inseguridades pueden provocar que este músculo no actúe de forma correcta. Tiene un gran factor psicológico. Sin duda que Hazard no pasa por su mejor momento. La resonancia magnética a la que se sometió este lunes el centrocampista belga confirmó el peor de los presagios y presenta una nueva lesión muscular. En este caso en el psoas de la pierna derecha, en la que ya sufrió una rotura en el recto que le tuvo un mes de baja.

Este contratiempo llega tras disputar apenas 15 minutos contra el Elche cuando volvía de 38 días ausente por una rotura en el recto anterior izquierdo. La enésima reaparición que queda en agua de borrajas ya que ha vuelto a caer. Y el propio Zinedine Zidane no tiene explicación para lo que le ocurre al belga. «No va a estar en condiciones para estar con nosotros, no puedo decir más. Son cosas que no puedo explicar. Quiero ser positivo y espero que sea poca cosa», dijo con seriedad ‘Zizou’ por el nuevo contratiempo. «Algo está pasando. Es un jugador que pocas veces se había lesionado en su carrera y esto es nuevo para él. Queremos que esté bien. Todos le queremos ayudar y espero que en breve esté con nosotros», añadió.

Lleva 322 días ausente por problemas físicos. Y subiendo. Diez lesiones y un positivo en coronavirus; este es el bagaje negativo de Eden Hazard con la camiseta blanca. Solo ha participado en 36 encuentros en los que ha anotado cuatro goles y ha dado siete asistencias, números muy pobres para un futbolista que hasta aquel verano en el que se enfundó la elástica blanca estaba entre los mejores del mundo. Una ausencia de rendimiento que ha hecho que, según el portal especializado en tasación Transfermarkt, su valor haya disminuido de 150 millones de euros, el pico más alto en su carrera, a 50 durante su estancia en el Real Madrid.

Una «sueño» que arrancó el 13 de junio cuando pisó el Santiago Bernabéu ante 50.000 aficionados que recuperaban la ilusión por una estrella tras su llegada que está en camino de convertirse en pesadilla. La primera temporada fue, como él mismo reconoció, la peor de su carrera deportiva, y la actual va camino de ser, al menos, igual. Su andadura la comenzó falto de forma, como también confesó en una entrevista en L’Equipe: «No lo escondo. Cuando estoy de vacaciones, estoy de vacaciones. Soy alguien que coge peso rápido y lo pierde rápido. En un mal día peso 77 kilos, pero pesaba 80 este verano. Lo perdí todo en diez días», desveló.

Un inicio que resultó ser premonitorio. Se perdió los tres primeros partidos de Liga debido a unas molestias en el muslo. Su primera reaparición fue el 14 de septiembre con media hora frente al Levante. Hasta el 5 de octubre, frente al Granada, no se estrenó como goleador con la camiseta blanca y, cuando mejores sensaciones dejaba sobre el terreno de juego, empezó su calvario.

El 26 de noviembre cayó lesionado tras sufrir una dura entrada de su compatriota Thomas Meunier en el encuentro de Liga de Campeones frente al París Saint-Germain y las esperanzas tras las exploraciones iniciales se torcieron cuando tuvo los primeros síntomas de que tenía afectado el tobillo derecho, donde tiene una placa de titanio de una operación en verano del 2017 por la que estuvo 80 días de baja; la más grave de su carrera.

Reapareció 83 días después de sufrir la contusión perimaleolar y disputó dos partidos, contra el Celta y el Levante, pero este último no pudo completarlo ya que sufrió una fisura en el peroné distal derecho que le obligó, quince días más tarde, a pasar por el quirófano. Operación en Dallas, por el doctor Eugene Curry en la Clínica Darrel, y la cuarentena jugó a su favor.

El fútbol estuvo parado en España tres meses debido al coronavirus y Hazard los aprovechó para ponerse en forma. «Redebutó» contra el Eibar y Zidane le dosificó consciente de la importancia de que el belga recuperase su nivel. En el tercer encuentro, frente a la Real Sociedad, ni calentó. Participó en los dos siguientes y volvió a caer. Cuatro partidos en los que Hazard sufrió un sinfín de entradas sobre su maltrecho tobillo que, al final, terminó acusando. Se perdió los dos siguientes encuentros, frente al Getafe y al Athletic, ya que no tenía buenas sensaciones.

Siguió su vuelta con cautela y, con la Liga ya ganada, fue titular en Champions con el Real Madrid teniendo que remontar un 1-2 en contra de la ida. Actuación gris, sin chispa y cuando fue sustituido se colocó una bolsa de hielo en la maltrecha zona. Así acabó la peor temporada de Hazard. Tiempo para recuperarse y olvidar la aciaga temporada. Pero no fue así. El 1 de septiembre se repetía el proceso. Tres lesiones y un positivo en coronavirus para cerrar el 2020. Total: 17 partidos ausente.

El nuevo año suele ser sinónimo de nuevos propósitos y de reinicio. Y Hazard se las prometía felices. Hasta el 30 de enero. Tras siete encuentros disputados y cuatro titularidades volvió a caer. Lesión muscular en el recto anterior izquierdo y volver a empezar. 38 días ausente y minutos pensando en el duelo trascendental de ‘Champions’ contra el Atalanta, pero volvió a no poder cumplir con las expectativas y no logra superar un calvario que le afecta al alma. 

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

Hazard se lesiona «el músculo del alma»