La final de Copa de toda la vida

Athletic y Barcelona se miden en La Cartuja buscando levantar un título que purgaría las penas de los vascos y aliviaría la sequía blaugrana


Si el Barça-Real Madrid es el clásico de la Liga, el Barça-Athletic es el indiscutible clásico de la Copa. Este sábado (21.30 horas, Telecinco) se enfrentan por novena vez en una final de la competición del KO, cuarta en las últimas trece temporadas. Pero es que además con este pulso serán ya 26 ediciones y 43 partidos en los que se ven las caras. Por algo son las dos entidades más laureadas del torneo. El Athletic fue el mítico rey de copas durante gran parte del siglo XX, pero se quedó en 23 títulos que no pudo aumentar en el siglo XXI porque se encontró con un Barça que con Pep Guardiola en el curso 2008-09 comenzó a reconciliarse con el trofeo hasta conquistar seis de los últimos doce títulos en juego y establecer la plusmarca en 30.

Los precedentes pueden ser utilizados al gusto de cada uno. El Barça, que gana 6-2 en el balance de las finales disputadas, se impuso al Athletic en las campañas 2008-09 (4-1), 11-12 (3-0) y 14-15 (3-1), pero el Athletic se agarra al recuerdo de su último título en la temporada 1983-84 —1-0 al Barça con batalla campal final en el Santiago Bernabéu— y a los precedentes recientes en eliminatorias: 3-2 en enero del 2021 en la prórroga de la final de la última Supercopa y 1-0 en cuartos de final de la pasada edición de la Copa del Rey. Además, el equipo azulgrana perdió hace dos años su última final, ante un Valencia (2-1) entrenado por Marcelino García Toral, hoy en el banquillo rojiblanco.

Pero todo eso es historia y sirve para animar las tertulias, los pronósticos y alimentar los recuerdos. Ahora, necesitados, y mucho, llegan los dos. Al Athletic le hizo mucho daño perder hace dos semanas la final retrasada, principalmente porque fue ante el gran rival vasco, la Real Sociedad (1-0). Y el Barça necesita un título que confirme que la reconstrucción es una realidad y no una ficción. Todavía sueña con el doblete, pero tras el 2-1 encajado ante el Madrid la pasada semana ya no depende de sí mismo en la Liga y vuelve a genera dudas.

Pendientes de Piqué y Muniain

Ronald Koeman tiene la duda de Gerard Piqué, héroe en la remontada ante el Sevilla (3-0) en la semifinal al enviar la vuelta a la prórroga con un cabezazo en el tiempo añadido. Su rodilla todavía no le genera confianza, pero podría jugar infiltrado. El técnico holandés podría recuperar el 4-3-3 como suele hacer cuando el 3-5-2 hace aguas, como ocurrió en Valdebebas ante la versión más contragolpeadora del Real Madrid desde tiempos de Mourinho. Dest apunta a sacrificado para que entre Sergi Roberto, con Mingueza y Araujo disputándose la plaza de Piqué junto a Lenglet en el eje de la zaga. Arriba se intuye el regreso de Griezmann. Excepto Coutinho, operado en Brasil, viajaron todos, incluso los lesionados Ansu Fati y Neto, para hacer grupo.

También Marcelino desplazó a toda su plantilla mientras intenta recuperar a dos defensas titulares que llevan diez días con problemas musculares: el central Yeray y el lateral zurdo Yuri. Inquieta el estado físico de Iker Munian, pieza clave en los rojiblancos pero aparentemente mermado e incluso con una visible cojera al subirse y bajar al autobús del equipo. El técnico asturiano intentará repetir la receta de la agresividad que le dio resultado en la Supercopa de enero en La Cartuja de Sevilla, el mismo escenario de esa final. Aquel día un renqueante Messi, que jugó lesionado, fue expulsado en la prórroga.

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