Las dos selecciones dependen de sí mismas y se jugarán la clasificación en la última jornada, ante Hungría y Francia
19 jun 2021 . Actualizado a las 23:09 h.Portugal y Alemania no defraudaron. Regalaron uno de esos partidos que reconcilian a la afición con el fútbol, cada uno con su manera de interpretar el juego. Y los dos llegarán a la última jornada obligados a puntuar para no quedar apeados, unos ante Francia y los otros frente a Hungría.
Joachim Löw nunca engaña. Quiere dominar la contienda a través del balón. Fernando Santos no fue tan honesto en el discurso. Habló el día anterior de tener la pelota, pero no la quiso. Portugal defendió casi siempre con todos sus futbolistas por detrás de la línea del balón excepto Cristiano Ronaldo. Es un equipo que sabe sufrir y que tiene veneno cuando ataca.
El primer cuarto de hora fue un monólogo germano, pero quienes golpearon fueron los lusos, con un contragolpe de precisión.
Antes le habían anulado un gol a Gosens por fuera de juego de Gnabry al intentar rematar en primera instancia. Tuvo que intervenir el VAR, porque era cuestión de centímetros. Llevaba Alemania cinco llegadas con peligro, pero sin culminar. Tanto se volcó que en un córner a favor replegó mal y Portugal sacó petróleo.
El mayor mérito fue para Bernardo, que lanzó el contragolpe, supo esperar y poner el balón en el sitio justo para Diogo Jota. Repelió como pudo Neuer y Cristiano Ronaldo, en el sitio justo, no tuvo más que empujar.
El partido no cambió de signo. Alemania siguió con su plan de ataque y Portugal con su planteamiento más rácano.
En cuatro minutos el colectivo de Löw le dio la vuelta al marcador. El tanto del empate fue otro ejemplo de precisión quirúrgica. Gosens recibió desde el otro costado, metió el balón en el corazón del área sin dejarlo caer y Guerreiro, junto a Havert, envió hacia su propia portería. Cuatro después, en una acción algo más atropellada, Kimmich recogió un balón pegado a la línea de fondo y su centro lo empujó Rubén Días. Otro tanto en propia portería. Antes de llegar al descanso, Rui Patricio tuvo que emplearse muy a fondo en dos ocasiones.
Cambiaron las coordenadas para la segunda mitad. Ahora a Portugal no le valía esperar y Alemania no tenía la necesidad imperiosa de atacar. Unos dieron un paso adelante, los otros atrás.
Nueva decoración
Con la nueva decoración salió ganando el equipo de Löw, que encontró más espacios y golpeó pronto y por dos veces, en ataques rápidos con buena circulación de balón, centro lateral y remate en boca de gol, uno de Havert y otro de Gosens.
Alemania quizás se vio ganadora antes de tiempo, no cayó en que enfrente estaba un rival con orgullo. Y los lusos no dejaron de pelear por su suerte. Se metieron en el partido en el minuto 66 en un saque de falta mal defendido. Ronaldo devolvió el balón al centro y Diogo Jota empujó. Poco después Renato Sanches estrelló un balón en el palo que hizo temblar la portería y el corazón de la afición local.
Los germanos optaron por defenderse con la posesión de balón frente a un adversario que ponía más corazón que cabeza.
Ficha técnica
Portugal 2: Rui Patricio, Semedo, Pepe, Rubén Días, Guerreiro; Danilo, William Carvalho (Rafa Silva, min 58); Bernardo Silva (Renato Sanches, min 46), Bruno Fernandes (Moutinho, min 63), Diogo Jota (André Silva, min 82); y Cristiano Ronaldo.
Alemania 4: Neuer; Ginter, Hummels (Emre Can, min 62), Rudiger; Kimmich, Gundogan (Sule, min 72), Kroos, Gosens (Hasltenberg, min 62); Havertz, Muller; y Gnabry (Sané, min 87)
GOLES: 1-0, min 14: Cristiano Ronaldo. 1-1, min 34: Guerreiro, en propia meta. 1-2, min 38: Rubén Días, en propia meta. 1-3, min 50: Havert. 1-4, min 59: Gosens. 2-4, min 66: Diogo Jota.
ÁRBITRO: Anthony Tailor. Amonestó a Havert y Ginter.
INCIDENCIAS: Allianz Arena.