Solo siete de 23 futbolistas aguantan en la selección desde el último choque ante los balcánicos, que conservan a 14 de sus jugadores desde el 2018
26 jun 2021 . Actualizado a las 09:41 h.En Galicia no hay metro. De cuando en cuando, surge un conato de propuesta extravagante para perforar de arriba abajo alguna urbe, pero la lógica —o los presupuestos— acaban por imponerse. Aún así, quien más, quien menos, ha viajado alguna vez en él. Se abren las puertas en cada estación —si es en curva hay que cuidarse de no meter el pie entre el tren y el andén— y medio pasaje se apea para dejar entrar a un ejército de caras nuevas. La metáfora valdría para la selección española, que, desde el año 2012, cambia su tripulación en cada gran torneo. Todo lo contrario que su rival de este lunes, que cumplirá una década apostando a las caras de siempre. Si España es un vagón de metro, Croacia es el bus de línea que te lleva al pueblo.
Desde que Croacia es Croacia —su independizó de Yugoslavia en 1991—, la selección balcánica se ha encontrado con España nueve veces. Las cuatro primeras citas fueron comparsas amistosas, pero desde la Eurocopa del año 2012 los ajedrezados se han convertido en rival habitual. Y, claro, se acumulan cuentas pendientes que han marcado los caminos de uno y otro equipo.
Polonia, kilómetro 0
Conviene empezar por el principio. Aquella primera vez, en Gdansk (Polonia), la selección de Del Bosque era un bloque arrollador que se encontró con los croatas en la fase de grupos antes de ganarle la copa a Italia en la final. Por supuesto, allí estaban ya Vida, Modric, Perisic, Vraljko o Badelj —presentes todavía en esta Eurocopa—. El duelo lo ganó España, sudando tinta, con un solitario gol de Jesús Navas. Los croatas aún hoy se acuerdan de un más que posible penalti no señalado sobre Corluka que les privó de avanzar de ronda. Aquella decepción tempranera, marcaría su punto de inflexión.
Si el horroroso Mundial de Brasil del 2014 —a casa en primera ronda— se suponía que era para España el torneo del fin de ciclo glorioso, la cita europea en Francia del 2016 debía ser el renacer. Fue mucho suponer.
La selección de la «transición dulce» en la portería —de Casillas a De Gea— compartió fase de grupos con las mediocres República Checa y Turquía. Y también con los croatas, a los que se enfrentaron en la última fecha. Siete futbolistas de la actual convocatoria de Luis Enrique (De Gea, Jordi Alba, Busquets, Morata, Koke y Thiago) fueron llamados por Vicente del Bosque en la última apuesta del seleccionador, a medio camino entre la renovación —llamó a Aduriz— y el continuismo. Croacia tenía ya en Francia a nueve futbolistas de los que estarán presentes en Copenhague el lunes —Kalinic, Vida, Brozovic, Kovacic, Modric, Kramaric, Vrasljko, Badelj y Perisic—.
Los balcánicos ganaron (2-1). De Gea cantó en ambos goles, salió señalado e inició el diagnóstico de un problema en la portería nacional. Problema que, con la última irrupción de Unai Simón, muchos consideran que persiste. La derrota le costó a España caer a la segunda plaza del grupo y medirse a Italia en octavos, donde cayó eliminada. Croacia, como primera, tuvo la mala suerte de toparse con Portugal, que había sido uno de los mejores terceros con tres empates en tres partidos. Cristiano y compañía eliminaron a los de Ante Cacic en la prórroga gracias a un gol de Quaresma en el minuto 117 de partido. Portugal sería el campeón final. Otro palo.
La revolución moderada de Del Bosque tomó otra dirección con Lopetegui en el banquillo. De los llamados para Rusia en el 2018, solo seis jugadores aguantan en el equipo —De Gea, Busquets, Koke, Thiago, Azpilicueta y Jordi Alba—. España prolongó su desastre francés cayendo ante la anfitriona en octavos. Croacia dio el salto. Fue subcampeona con 13 de sus actuales futbolistas en esta Eurocopa. En la final, ante Francia, seis de los protagonistas croatas jugaron el otro día frente a Escocia.
Laboratorio y continuidad
Modric. Y, alrededor de él: Perisic, Lovren, Vida, Brozovic o Kovacic. La fórmula croata no es ningún secreto y su rendimiento está probado. No así el de España, irreconocible desde que ambos se encontraron en el grupo 4 de la Liga de las Naciones en el 2018.
Fueron dos partidos, a ida y vuelta. El primero, España ganó 6-0 con Carvajal, Ramos, Nacho, Saúl, Ceballos, Asensio, Isco y Rodrigo en el once. El segundo ganó Croacia a una selección con Sergi Roberto, Iñigo Martínez, Aspas, Fornals, Mario Hermoso, Suso y Jonny Otto. De aquellos llamados por Luis Enrique, solos siete de 23 sobreviven en el equipo tras dos años escasos. Enfrente, la reconocible Croacia, que ha contado con 14 de los 23 llamados para aquella última cita.