Los clubes del Calcio son el vivero de su selección pese al desplome que han sufrido en los torneos continentales
06 jul 2021 . Actualizado a las 19:42 h.En mayo del 2017, la Juve batió el récord de finales de Champions perdidas, cayendo 4-1 en Cardiff ante el Real Madrid. Un año más tarde, la Roma alcanzó las semifinales del gran torneo de clubes a nivel continental. Desde entonces, ni rastro de equipos italianos en el tramo definitivo de la Liga de Campeones. Un escalón más abajo, el Inter perdió la Liga Europa de la pandemia ante el Sevilla, estirando otro curso más la sequía de su país en la competición —el Parma fue el último en ganarla, en 1999—. La crisis que afecta (también) al fútbol ha golpeado duramente a la Serie A, relegando a la mayoría de sus equipos a un papel secundario en el mercado internacional. Pocas son las estrellas que escapan al gancho de la Premier, el Bayern, el PSG, o al magnetismo menguante de Barcelona y Madrid. Pero esa falta de liquidez en Italia se ha traducido en autoconsumo, para mayor gloria de su selección.
La actual versión de la azzurra, la que genera adicción, obtiene sustancia de futbolistas formados en casa, a las órdenes de técnicos que, como Mancini, contravienen el obsoleto imaginario que vincula el balompié transalpino con el cerrojazo perfeccionado por Nereo Rocco a mediados del siglo pasado. Solo el uso de tres centrales emparentaría su propuesta con las del Inter de Conte, el Atalanta de Gasperini o la Roma de Paulo Fonseca. Equipos como el Sassuolo, la Juve o el Nápoles se han distinguido también por su adicción al cuero, traducida en altos porcentajes de posesión.
De estos equipos se nutre principalmente el próximo rival de España, que solo emplea soldados de fortuna (Jorginho y Emerson, del Chelsea; Verratti y Florenzi, del PSG) en funciones más ligadas a la contención. Únicamente el centrocampista brasileño (nacionalizado) tiene estatus de indiscutible en su selección.
Gianluigi Donnarumma (Milan)
A sus 22 primaveras ha establecido un nuevo récord de 1.168 minutos sin encajar, superando la marca de Zoff. Arquero enorme, en todo sentido, dejó soberbias intervenciones ante Bélgica.
Salvatore Sirigu (Torino)
Mancini dio unos minutos al veterano meta al final del partido frente a Gales. No se irá de vacío.
Alex Meret (Nápoles)
Donnarumma es mucho rival por la plaza bajo palos. Único convocado por estrenar.
Alessandro Florenzi (PSG)
Lesionado en el partido inaugural, no había logrado dar profundidad al lateral derecho.
Giovanni Di Lorenzo (Nápoles)
Reemplazo de Florenzi. Más precavido que de costumbre, compensando las incursiones de Spinazzola por el otro carril.
Rafael Toloi (Atalanta)
Central reciclado a lateral por necesidad. Gris ante Gales.
Leonardo Bonucci (Juventus)
Irreemplazable en el margen derecho de la pareja de centrales. Mejora cuando está Chiellini.
Giorgio Chiellini (Juventus)
El equipo notó su ausencia por lesión ante Gales y Austria. Un muro que no cede a los 36. Muy peligroso a balón parado.
Francesco Acerbi (Lazio)
No estuvo a la altura de Chiellini cuando suplió al capitán.
Alessandro Bastoni (Inter)
Notable y prometedor central zurdo, cumplió frente a Gales en su única oportunidad.
Leonardo Spinazzola (Roma)
La gran baja de la Eurocopa. Espectacular en el carril izquierdo hasta que se lesionó ante Bélgica.
Emerson Palmieri (Chelsea)
Jugó contra Gales. Lo hizo bien, pero no al nivel de Spinazzola, a quien reemplazará ante España.
Jorginho (Chelsea)
El futbolista de campo más empleado por Mancini. Ancla de seguridad ante las excursiones de sus compañeros en la medular.
Bryan Cristante (Roma)
Sustituto natural del incombustible Jorginho. Ha participado (poco) en todos los partidos.
Manuel Locatelli (Sassuolo)
Mediocentro de gran técnica y llegada al área. Le marcó dos goles a Suiza y desde entonces no ha vuelto a ser titular.
Marco Verratti (PSG)
Empezó la Eurocopa lesionado y su entrada por Locatelli ha dotado de mayor equilibrio a Italia, a costa de rebajar las llegadas por sorpresa al área rival.
Nicoló Barella (Inter)
Talentoso centrocampista, se ha vuelto indiscutible en la derecha del trivote, donde ha ido creciendo. Le hizo un golazo a Bélgica y ha dado dos asistencias.
Gaetano Castrovilli (Fiorentina)
Reemplazó a Pellegrini a última hora. Intrascendente. Solo ha jugado tres minutos.
Matteo Pessina (Atalanta)
La baja de Sensi le permitió entrar en la convocatoria y aprovechó los minutos de descanso de Barella para anotar ante Gales.
Lorenzo Insigne (Inter)
El futbolista de más talento de una selección muy bien dotada en ese aspecto. Ha abusado de las roscas en busca del gol. El que le hizo a los belgas, una obra de arte.
Federico Chiesa (Juventus)
Parece haber salido victorioso en la pelea por la titularidad en el extremo derecho. El hijo de Enrico tiene desborde y sabe definir, como demostró frente a Austria.
Domenico Berardi (Sassuolo)
Segundo en la lista de candidatos a la diestra del tridente ofensivo. En su caso, amenaza a pie cambiado.
F. Bernardeschi (Juventus)
Otro zurdo para trazar diagonales, aunque su talento no le ha dado para más que ser tercera opción en los planes de Mancini.
Ciro Immobile (Lazio)
Indiscutible en punta, pese a que sus registros no acompañen. Solo ha hecho dos dianas, pero ofrece trabajo, desmarques de apoyo y fijación de marcas.
Andrea Belotti (Torino)
Un oportunista a la sombra de Immobile. Bueno en el juego de espaldas y notable rematador.
Giacomo Raspadori (Sassuolo)
Otro de los citados con presencia testimonial. Dio el salto desde la sub-21 para rodarse con la absoluta en la alta competición.