España, ante un coco para abrir fuego

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DEPORTES

M.MORALEJO

Los Hispanos, con tres bajas importantes, se miden a Alemania, bronce en Río

23 jul 2021 . Actualizado a las 11:04 h.

España no comienza con balas de fogueo. A la selección masculina de balonmano le espera (sábado, 09.15 horas, Teledeporte) una medallista de bronce en los últimos Juegos para comenzar, Alemania. Será el primer test en un grupo muy complicado en el que también están dos grandes de Europa como Noruega y Francia y dos incómodos combinados de América del Sur: Brasil y Argentina.

España, con el cangués Rodrigo Corrales alternando en la portería con Gonzalo Pérez de Vargas, llega lastrada a la cita. Por las bajas por lesión los laterales izquierdos Joan Canellas y Daniel Dujshebaev y del extremo Aitor Ariño, tres jugadores importantes y de mucho peso en las conquistas anteriores de la selección. «Somos un grupo que lleva tiempo junto, desde el 2016. Hemos tenido lesiones importantes que merman los automatismos que se han generado, pero estamos con mucha ilusión y ganas», comentó el seleccionador, Jordi Ribera.

Además, el sistema de competición del balonmano en los Juegos Olímpicos solo permite 14 jugadores en convocatoria cuando en las demás citas son 16, lo que priva a los Hispanos de dos rotaciones, un hándicap teniendo en cuenta la veteranía y el nivel parejo de toda la plantilla. Aun así, las sensaciones con las que llega España al primer día de competición son buenas, como se confirmó en el partidillo a puerta cerrada del miércoles ante Egipto.

El rival es una grande, pero en pleno proceso de reconversión. Los germanos fueron duodécimos en el pasado Mundial de Egipto y llegan lastrados por una corta preparación debido a la extensión de fechas que tuvo la Bundesliga. Con el islandés Alfred Gislason a los mandos, los alemanes recuperan para la cita de Tokio a Uwe Gensheimer, extremo izquierdo y capitán, recuperado de su operación de menisco.

En este preámbulo competitivo, los Hispanos derrochan ambición, pero también cautela. A día de hoy el único norte es superar la fase de grupos, algo que harán los cuatro primeros clasificados. Eso sí, en función del puesto variará la exigencia del primer cruce. «El objetivo es intentar llegar lo más lejos posible, pero siempre teniendo en cuenta que es el día a día el que nos va a marcar. Tenemos que concentrarnos en Alemania, que es nuestro primer objetivo, pero nos gustaría llegar a cuartos y estar en la lucha por las medallas», comentó el capitán Raúl Entrerríos, que a sus 40 años se despide de la selección en Japón.

TOKIO