Roglic aleja al Ineos en el doblete de Storer en La Vuelta a España

Europa Press

DEPORTES

Manuel Bruque

El noruego Eiking, metido en una nutrida fuga con minutada, es nuevo líder

25 ago 2021 . Actualizado a las 09:44 h.

Los rivales de Roglic pasaron el lunes, día de descanso, pensando en voz baja en cómo atacarle. ¿Y en qué pensaba el líder esloveno? Se supo donde nadie lo esperaba, en la subida a Almáchar, un puerto de segunda.

Allí tensó el cuerpo. Vestido de rojo, como sediento de sangre, rompió planes y pronósticos. Atacó él. Saltaba metralla. «Sin riesgo no hay gloria», dijo.

Lanzó el reto y no hubo respuesta inmediata. Enric Mas y su compañero López (Movistar), Haig y Bernal le vieron marchar. Como buzos sin oxígeno.

«No lo esperaba», reconoció el mallorquín. Roglic se sentía intacto, invulnerable. Y lo fue en el ascenso. Pero no en la bajada. Viene del esquí. Es ágil. Arriesgó aunque no lo necesitaba. Por placer y ambición.

Carácter de campeón. Bendita locura para este deporte. Ese valor, sin embargo, le penalizó. En un giro a la derecha, lamiendo los bordes sobre una carretera sucia y gastada, le patinaron las dos ruedas. Se levantó sin daños, engranó la cadena y se montó en la bici a tiempo para unirse al vagón de sus perseguidores, Mas, López y Haig. Nadie más. Ya no estaba Bernal. Roglic no ganó la etapa, que fue, por segunda vez, para el fugado Michael Storer, y perdió el liderato en favor de otro de los escapados, el noruego Odd Christian Eiking, pero dejó claro que aquí manda él.

El esloveno sonreía al cruzar la meta. Lo pasa bien en la Vuelta. Enric Mas, que entró a su lado, le preguntó cómo estaba de la caída. Otra sonrisa por respuesta. «No tengo nada». Apenas unos rasguños. A Roglic solo le había parado ese golpe. Mas, López y Haig llegaron con él por el patinazo. Bernal y Yates perdieron otros 37 segundos. Y Landa, que se dejó ir desde el inicio del puerto en espera de mejores días, ya no cuenta. En la clasificación general manda el noruego Odd Christian Eiking, que ni se lo creía. El segundo es otro de la escapada, Guillaume Martin, a 58 segundos y ahora candidato al podio. Roglic es tercero y es la referencia a 2 minutos y 17 segundos. Le saca 28 segundos a Mas, 1.21 a López, 1.42 a Jack Haig y ya dos minutos y medio a Bernal.

La locura comenzó con la etapa. El precio lo fija la demanda. Lo que todos quieren es lo que más cuesta. Pasa, por ejemplo, con las fugas en la Vuelta. La escapada de la jornada costera entre el mar de plástico de Roquetas y la meta en Rincón de la Victoria era tan preciada que puso la carrera a 50 por hora. A un ataque sucedía otro. Y así dos horas.

Hasta dorsales como Carapaz se metieron en ese carrusel desbocado. Pero nadie cedía. Y como todos insistían, pues casi todos los equipos se subieron a la fuga. De 31 corredores. Había de todo: estaban Azparren, Lastra, Amézqueta, Luis León Sánchez y Herrada; rematadores como Trentin, Cort Nielsen y Aranburu; tipos explosivos como Bagioli y Narváez, y dos ciclistas situados a nueve minutos del liderato de Roglic, el filósofo Guillaume Martin y Eiking.

Segunda etapa para Storer tras la jornada de descanso, Roglic hizo sus cálculos. La ecuación le dio como resultado que lo más rentable era dejar en manos de otro el maillot rojo. Su equipo, el Jumbo, dio carrete a los escapados. Hasta doce minutos y medio. Todo es economía. Roglic quiere ahorrar las fuerzas de sus gregarios. Sabe que las necesitará para frenar, sobre todo, al Movistar de Enric Mas y Supermán López. Pero a esa visión matemática, Roglic le echó un chorro de locura. Nadie esperaba la detonación del esloveno en Almáchar, un puerto de segunda con cuatro kilómetros de primera. Ese tramo hizo la selección en la fuga.

Eligió al más fuerte, Storer, el australiano de 24 años que ya había vencido en el Balcón de Alicante. Storer cruzó solo la cima y, sin riesgos, conservó su renta en el escalofriante descenso hacia la meta en Rincón de la Victoria. Su rincón del triunfo. Van Baarle, Vansevenant, Bagioli y Eiking, el nuevo líder, aparecieron a 23 segundos. Eiking se echaba las manos a la cabeza. Líder inesperado.

Todo fue así, sorprendente. Incluidos el ataque y la caída por detrás de Roglic. «Yo bajaba cruzado», confesó Enric Mas. «Sabía que esa carretera era muy peligrosa». Por eso frenó. Pidió a su compañero López que no arriesgara. La prudencia le salió bien por el patinazo de Roglic, caído pero intacto. Los dos del Movistar cogieron al esloveno y distanciaron a Bernal. Buena cosecha.

A casi doce minutos de Storer, alcanzaron la meta López, Mas, Roglic, Haig, Vlasov, Kuss y Grossschartner. Esto es, Roglic y sus rivales, que cada vez son menos. Y menos aún serían si la ambición del esloveno no resbala en una curva brillante y traidora del Puerto de Almáchar camino de la meta en Rincón de la Victoria, donde, sumergida, está la 'Cueva del Pirata'. Cuentan que allí había un botín. Roglic, aventurero, salió en su busca en una cuesta a su medida. Falló por cosas del equilibrio, pero el intento le talla. Lo buscará en otro lugar de esta Vuelta que solo ha llegado a su mitad.

Clasificaciones

ETAPA 10

1. M. Storer (DSM) 4h 9min 21s

2. M. Vansevenant (DQT) a 22s

3. C. Champoussin (ALM) a 22s

4. D. van Baarle (IGD) a 22s

5. O. C. Eiking (IWG) a 22s

CLASIFICACIÓN GENERAL

1. O. C. Eiking (IWG) 38h 37min 46s

2. G. Martin (COF) a 58s

3. P. Roglic (TJV) a 2min 17s

4. E. Mas (MOV) a 2min 45s

5. M. Á. López (MOV) a 3min 38s

CLASIFICACIÓN POR PUNTOS

1. F. Jakobsen (DQT) 180 pts

2. J. Philipsen (AFC) 164 pts

3. A. Demare (GFC) 74 pts

10. A. Aramburu (APT) 52 pts

CLASIFICACIÓN MONTAÑA

1. D. Caruso (TBV) 28 pts

2. R. Bardet (DSM) 22 pts

3. M. Storer (DSM) 17 pts

10. E. Mas (MOV) 7 pts

CLASIFICACIÓN JÓVENES

1. E. Bernal (IGD) 38h 42min 32s

2. A. Vlasov (APT) a 1min 26s

3. G. Mäder (TBV) a 2min 8s

4. J. P. López (TFS) a 4min 37s

CLASIFICACIÓN POR EQUIPOS

1. INEOS 115h 49min 3s

2. UAE a 11min 31s

3. Movistar a 15min 47s

Enric Mas: «Sabíamos que era peligroso, que el que se arriesgara podía resbalar»

El español Enric Mas, del equipo Movistar, dijo al final de la etapa de ayer que, aunque no querían «decir nada» al respecto, en su equipo sabían que «la bajada del último puerto era peligrosa» y que «el que lo intentara podía resbalar», como le ocurrió a Primoz Roglic.

Mas señaló que preguntó al esloveno en meta «que tal se encontraba» y que Roglic le comentó que estaba «bien, que no era nada» lo que tenía.

«Ha habido emoción, pero también mucho peligro. Bajando yo iba cuadradísimo y con cuidado. Hemos podido salvar el día sin caídas, que es lo importante», se congratuló el ciclista español.

En el Movistar sabían que «era una bajada muy peligrosa y que quien lo intentara y se pasara iba a resbalar», apuntó sobre la caída de un Roglic cuyo ataque le pilló «a contrapié». «Pero por suerte hemos podido llegar juntos», destacó.

Mas comentó que han «sabido mantener bien la diferencia subiendo», y apuntó: «El trabajo conjunto con Miguel Ángel ha sido muy bueno y gracias a ello hemos podido llegar juntos» con Roglic.

«Hemos sacado algo más de 30 segundos al grupo de detrás (con Egan Bernal y Adam Yates) y en esa lucha estamos marcando diferencias. También hemos visto un Jack (Haig) muy fuerte. Veremos cómo vamos día a día», añadió.

«Más allá de los dos grupos en meta y del ataque de Roglic, hemos visto que estamos todos ahí, ahí. Sí que es verdad que a Roglic este puerto le iba muy bien y lo ha intentado, pero, por fortuna, hemos llegado todos juntos», dijo el ciclista del Movistar.

Enric Mas sabía lo que podía ocurrir, y la estrategia precavida le acabó funcionando. Supo mantener en silencio que la bajada de la etapa de ayer sería peligrosa; quedarse callado no es trampa. Esta vez, el silencio ha ayudado a que su rival a batir no se haya escapado, y solo con algunos rasguños.

Son rivales a batir, el uno del otro. Así lo confirmó Roglic ayer: «Mas está muy fuerte, ha demostrado muy buen nivel y creo que es mi principal rival». No solo le preocupa el mallorquín, sino el equipo Movistar en general. «El Movistar, como tiene dos hombres para atacarnos, puede buscar estrategias que podrían ponernos en dificultades», dijo, sobre Mas y Miguel Ángel López.