El «regalo» del jeque, el detalle de Casillas y la oveja de Cabranes: el anecdotario de Mejuto

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Entrevista con el exárbitro asturiano, actual delegado de campo con el Getafe

23 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Manuel Enrique Mejuto González (Langreo, 1965) guarda en la maleta el récord de partidos internacionales de un colegiado español. Entre ellos, la final de Champions que el Liverpool de Benítez ganó al Milan. Debutó en Primera con 29 años en un partido del Compostela en Valladolid. Pasó más de 15 en la élite. Hoy, este cartero rural en excedencia trabaja como delegado de campo del Getafe. Pero se sigue sintiendo árbitro.

-¿Lo suyo nació como vocación?

-El profesor de educación física organizó un torneo de fútbol sala. Necesitaba árbitros y propuso un cursillo optativo. «Quique, tú no vas voluntario, tú vas obligado», me dijo. Yo le repliqué que no, que quería jugar. Aún hoy, cuando lo veo, le pregunto por qué me hizo aquello. Su respuesta es que era más maduro y los demás me respetaban.

-No me dirá que un lance del colegio decidió su vida.

-El presidente del comité de árbitros era vecino mío. Se enteró y me llevó a la delegación. Tenía 14 años y el más joven allí, 35. Así empecé. Llegaba a los campos y escuchaba: «Hoy arbitra Quiquín». Eran unos barrizales, a veces los niños ni llegaban a la portería y te duchabas con agua fría.