Mucho cortejo y poco remate, contradicciones de la España de Luis Enrique

DEPORTES

ALKIS KONSTANTINIDIS

12 nov 2021 . Actualizado a las 08:55 h.

No hay duda de que a Luis Enrique le traen al pairo las aparentes contradicciones. No estimó necesario completar las 25 fichas disponibles en la última Eurocopa. Pero sí las cubrió para el doble compromiso de esta semana ante Grecia y Suecia. Raúl de Tomás no estaba entre los elegidos inicialmente. Fue llamado a filas por la lesión de Ansu Fati y le dio la titularidad ante los helenos. Hizo un buen trabajo, si bien dilapidó una ocasión muy clara.

Tampoco hay dudas, y sí contradicciones, en el modelo de fútbol que propone el seleccionador. Porque España es un equipo valiente, alérgico a la especulación. Pese a ganar por solo un gol, los cinco minutos de tiempo añadido se jugaron, en su mayoría, en campo griego. Es un colectivo que quiere el balón, habituado a ganar la batalla del tiempo de posesión. Presiona muy arriba y se activa en esa suerte en cuanto pierde la pelota. Pero tiene un déficit enorme: le cuesta una barbaridad chutar entre los tres palos. Corteja mucho y remata poco. Le falta contundencia.

Sorprende que Grecia, a la que solo le valía la victoria para seguir con opciones de clasificación, no asumiese más riesgos, y queda por ver que hubiese pasado de haber apretado con algo más de decisión. Solo se aproximó con verdadero peligro antes del gol español y puso al descubierto el flanco más débil del equipo de Luis Enrique: deja mucho espacio a la espalda, por lo que un contragolpe bien hilvanado o un simple despeje a tierra de nadie pueden provocar un descosido.