La principal causa del retraso en su recuperación ha sido un quiste parameniscal, que le ha producido dolor durante las últimas semanas
15 dic 2021 . Actualizado a las 09:00 h.Carolina Marín, campeona olímpica de bádminton en el 2016 y que ejerce estos días como embajadora de los Mundiales de Huelva 2021, pretende estar apta para competir a finales de febrero o principios de marzo, tras la grave lesión de rodilla que sufrió el pasado junio, afirmó su técnico, Fernando Rivas.
Rivas precisó que la campeona olímpica en Río 2016 se está entrenando estos días en Huelva y que cuando acabe el Mundial disfrutará de dos semanas de vacaciones, ya que apenas tuvo descanso en verano con el proceso de recuperación de su rodilla, antes de encarar su regreso.
«Queremos estar disponibles para competir a finales de febrero o principios de marzo», afirmó su técnico en declaraciones a Canal Sur Radio y que recoge EFE. Resaltó que Carolina Marín ejercerá estos días de embajadora de los Mundiales dando apoyo a la organización y al bádminton español.
El entrenador de la campeona onubense, manifestó que cree que la jugadora española ha vencido las «malas emociones» que podría haberle producido su ausencia de los Mundiales que se disputan hasta este domingo en su ciudad natal, en el pabellón que precisamente lleva su nombre. Reconoció la preocupación en el equipo, pero aseguró que la tricampeona mundial lo está llevando «bastante bien» y tiene «interiorizado» esta circunstancia.
Subrayó que era «casi imposible» que Carolina Marín llegara a tiempo para competir, pero matizó que «con ella todo se convierte en posible», y añadió que la principal causa del retraso en su recuperación ha sido un quiste parameniscal que le ha producido dolor durante las últimas tres semanas.
En este sentido, destacó que han hecho un «buen trabajo», especialmente con su psicóloga, María Martínez, que ha incidido en combatir el «sabor agridulce» de tener «ilusión» por estar en un Mundial en su tierra pero sin poder jugar.
Su técnico explicó que, tras haber asumido que no podría disputar esta competición tan especial, Carolina tiene las ganas de competir «adormecidas», pero se mostró seguro de que «en cuanto se ponga un objetivo y lo visualice en el proceso de entrenamiento, las ganas van a volver porque eso es algo innato».