Rusia altera el tablero del deporte

Iván D. Rolle / Agencias

DEPORTES

La invasión de Ucrania provoca castigos a deportistas que conquistaron 103 medallas en los últimos juegos y son la primera potencia mundial en tenis

03 mar 2022 . Actualizado a las 13:59 h.

Entre los Juegos Olímpicos de Tokio el pasado verano y los de Pekín este invierno, Rusia conquistó 103 medallas. 26 de ellas fueron de oro. Una producción extraordinaria que sufrirá un frenazo en seco por el veto de la mayoría de las federaciones, a instancias del Comité Olímpico Internacional (COI), tras la invasión de Ucrania. Algunas grandes estrellas, dominantes en disciplinas tan variadas como el tenis, el atletismo, la natación, el patinaje y la gimnasia, sufrirán castigos derivados de la actitud bélica del presidente Vladimir Putin.

El actual número 1 de la ATP, Daniil Medvedev, no obstante, continuará compitiendo, aunque lo hará bajo la prohibición de usar la bandera y otros símbolos de su país. Otro tenista en el top 10, Andrey Rublev, ya manifestó su oposición total a la guerra al escribir «No war, please» en una cámara tras triunfar en el torneo de Dubái. Eso, sin embargo, no le servirá para tratar de revalidar el título por equipos en la Copa Davis.

Tampoco podrá defender su corona en la Billie Jean King Cup la selección femenina, con Anastasia Pavlyuchinkova entre las 20 mejores de la WTA. La misma sanción recae sobre Bielorrusia por su apoyo manifiesto a Rusia. Ni la número 3 del mundo, Aryna Sabalenka, ni la bicampeona del Abierto de Australia, Victoria Azarenka.

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) actúa de un modo similar, por lo que Nikita Mazepin continuará corriendo con su Haas en la fórmula 1, siempre que no emplee distintivos nacionales. No podrá competir, sin embargo, en Silverstone el próximo mes de julio por el veto del Reino Unido.

Una medida similar ha tomado la Federación Internacional de Natación (FINA), que consentirá que Evgeny Rylov, campeón olímpico de 100 y 200 espalda, concurse como neutral en torneos internacionales.

Veto total

Más firmes han sido federaciones como la FIFA y la FIBA, que echaron a todos los conjuntos rusos de sus competiciones hasta que se detenga la agresión a Ucrania. Eso hará que la selección masculina de fútbol que dirige el excéltico Valeri Karpin no dispute la repesca al Mundial frente a Polonia y el Spartak de Moscú quede fuera de la Europa League. Tampoco participará el combinado de baloncesto en las ventanas internacionales ni CSKA, Zenit y Unics Kazán en la Euroliga.

La fenomenal Anna Schherbakova, oro olímpico y mundial de patinaje artístico con solo 17 años, tampoco estará en apenas tres semanas en el Campeonato del Mundo de Montpellier por la negativa de la federación.

La imponente escuela gimnástica rusa es otra de las grandes perjudicadas. Si la situación no da un giro radical, las gemelas Dina y Arina Averina no podrán aumentar una colección que asciende a 36 medallas mundiales en gimnasia rítmica. En la modalidad artística, donde conquistaron los dos oros por equipos, se verán perjudicados Nikita Nagorni y Angelina Melnikova.

Mientras, la federación internacional de atletismo, que hasta ahora permitía competir a los rusos como neutrales por irregularidades con el dopaje, los aparta de sus competiciones. La tricampeona mundial de salto de altura María Lasitskene ya no pudo estar ayer en el cierre del World Indoor Tour en Madrid.

También tomó medidas la Unión Ciclista Internacional (UCI), que no admitirá en el Mundial a la selección de Aleksandr Vlasov, no celebrará carreras en Rusia y echó al equipo Gazprom del español José Manuel Díaz.

Algunos deportistas escapan del país

La crisis por la invasión rusa de Ucrania ha supuesto que muchos deportistas decidan abandonar el país más extenso del planeta. Un ejemplo es lo acontecido en los últimos días en la disciplina del CSKA de Moscú, expulsado de la Euroliga. Su estrella georgiana Tornike Shengelia decidió marcharse: «Tomo esta decisión como señal de protesta por la invasión de Rusia a Ucrania. No puedo seguir jugando para el club del ejército ruso». El danés Lundberg, el lituano Grigonis y el alemán Vogitmann le han seguido.

Roman Abramóvich pone en venta el Chelsea

La invasión de Ucrania ha provocado un auténtico terremoto en la Premier League, competición en la que los tentáculos de los oligarcas rusos estaban muy extendidos.

Roman Abramóvich, propietario del Chelsea desde el 2003, ha comenzado a sondear compradores para el club de Stamford Bridge, mientras que el Everton anunció ayer que cancela los acuerdos de patrocinio que mantenía con el multimillonario Alisher Usmanov.

Magnate del sector del metal de origen uzbeko que posee la tercera mayor fortuna de Rusia, Usmanov fue en su momento accionista del Arsenal y hasta hace unos días presidía la Federación Internacional de Esgrima (FIE), un cargo que abandonó después de que la Unión Europea (UE) le incluyese en la lista de sancionados por la guerra en el este de Europa, al ser un estrecho aliado de Vladimir Putin.

El millonario suizo Hansjorg Wyss, de 86 años, reveló ayer que sopesa adquirir el Chelsea, después de que se le propusiese hacer una oferta por el vigente campeón de la Champions League a causa de las represalias puestas en marcha por el Reino Unido como respuesta a la agresión sufrida por Ucrania, que han puesto contra las cuerdas a Roman Abramóvich.

Ecclestone defiende a Putin: «Es honorable, hizo lo que dijo que iba a hacer»

Bernie Ecclestone, antiguo director ejecutivo de la fórmula 1, salió en defensa de Vladimir Putin, a quien le unen diversos negocios, con unas llamativas declaraciones en Times Radio: «Como persona, le encontré muy directo y honorable. Hizo exactamente lo que dijo que iba a hacer sin ninguna discusión». «Algunas veces las circunstancias cambian», añadió sobre la afirmación del presidente ruso de que no invadiría Ucrania.

«Supongo que son las personas involucradas en el evento quienes deben decidir. ¿Cómo puede alguien juzgar lo que está sucediendo hoy? Quizás haya personas que piensen que Rusia hizo lo correcto», explicó también Ecclestone sobre la cancelación del Gran Premio de Rusia debido a las sanciones deportivas aplicadas a causa de la guerra que ha comenzado en Ucrania.