El extenista ha sido condenado a dos años y seis meses de prisión por delitos financieros, y vivirá sus primeros días entre rejas en un lugar inhóspito
03 may 2022 . Actualizado a las 16:14 h.El infierno de Boris Becker está a punto de comenzar. El extenista ha sido condenado a dos años y seis meses de prisión por ocultar activos y préstamos por valor de unos 2,5 millones de libras (unos 3 millones de euros) para evitar así pagar sus deudas, que ascienden a unos 50 millones de libras (60 millones de euros). Y por si el veredicto fuera poco, ahora vivirá en condiciones inhumanas.
Sus primeros días entre rejas los pasará en la cárcel de Wandsworth. A escasos kilómetros de Wimbledon, donde se hizo un nombre en el mundo del tenis. En la prisión, superpoblada, convivirá no solo con otros presos, sino también con ratas y diversos bichos, según publica el Daily Mail. Además, «en este lugar el consumo de drogas y las patologías de salud mental son muy elevadas», recoge el medio inglés.
El extenista podría tener que compartir celda hasta con cinco reclusos más. Entre ellos, hay un ambiente de violencia. Y es que se producen choques entre los presos casi de forma diaria. Pero más allá de las malas compañías, el edificio es ruinoso. A lo que habría que sumarle que los presos pasan cerca de 22 horas al día encerrados.
Sin embargo, Becker no cumplirá la totalidad de su condena entre esos muros. En semejantes condiciones únicamente vivirá los primeros 15 días. Se espera que sea trasladado a una cárcel de categoría C, donde el nivel de seguridad es menor y donde se encuentran personas que han cometido delitos de menor gravedad.