Woods compite de nuevo con unos zapatos que no son Nike: ¿comodidad o desafío a la marca?

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MIKE BLAKE | REUTERS

Expertos en golf analizan los entresijos que habrían llevado al estadounidense a tomar esta decisión sobre su calzado de competición

19 may 2022 . Actualizado a las 09:18 h.

Como muy pocas estrellas, Tiger Woods ha ligado su imagen a una marca durante toda su trayectoria profesional. Su ropa y sus zapatos son Nike desde que firmó su primer contrato millonario en 1996. Una fidelidad a mayor gloria del gigante de la equipación deportiva, que ideó campañas publicitarias icónicas alrededor de uno de los grandes mitos del siglo XXI. Pero en abril, en su esperadísima reaparición 14 meses después del accidente de coche que le destrozó la pierna derecha, jugó el Masters calzando un modelo de otra marca. Eligió unos zapatos FootJoy, asegurando, además, que la firma de Oregón no le había podido proporcionar unos lo suficientemente confortables: «Tengo muy limitada mi movilidad ahora mismo. Con las varillas, placas y tornillos que tengo en la pierna, necesitaba algo diferente, algo que me permita tener más estabilidad. Es el motivo por lo que lo he hecho». Nike emitió un comunicado en el que indicó de forma muy vaga que seguirá «trabajando con él para responder a sus nuevas necesidades». Pero esta semana el ganador de 15 grand slams camina por las calles de Southern Hills de nuevo con zapatos FootJoy. Un golpe reputacional para Nike. ¿Cuestión de comodidad o desafío a su marca de siempre, como parte de una negociación para un nuevo contrato?

Darren Rovell, reputado periodista sobre la industria del deporte en Estados Unidos, fue el primero que apuntó a la teoría del desafío de Tiger a Nike. De fondo, el interés del deportista en lograr un contrato vitalicio, que vaya más allá de su retirada y reconozca su impacto como icono de la compañía. Al estilo del acuerdo que la marca alcanzó con la estrella de los Lakers LeBron James.

«Solo Tiger sabe los verdaderos motivos. Puede haber tomado la decisión por una cuestión de comodidad o como un elemento de presión dentro del pulso de la negociación de un nuevo contrato, porque podía haber sido más discreto a la hora de usar un modelo de otra marca», razona Carlos Cantó, que fue vicepresidente de la división de consultoría de la multinacional IMG, que ejerció la representación de Woods en la primera etapa de su carrera.