Luis Rubiales, el presidente de la Federación Española de Fútbol, está en los últimos meses en el ojo del huracán. Por sus conversaciones con Gerard Piqué o por las grabaciones a ministros y altos cargos del Gobierno. Con mensajes incluso a Pedro Sánchez en los que amenazaba con dejar a España sin el Mundial de 2030 si no le recibía en Moncloa. Una figura polémica que en Asturias recibe el respaldo absoluto de la Federación Asturiana. Un apoyo rotundo. Su presidente, José Ramón Cuetos Lobo, estuvo al frente del Comité Nacional de Entrenadores hasta el pasado mes de octubre, cuando volvió al Principado para tomar el relevo de Maximino Martínez, el histórico presidente de la Asturiana.
Para Cueto Lobos, hay una indudable operación de «acoso y derribo» contra Rubiales, tras los audios desvelados sobre la Supercopa de España y otras cuestiones. Cueto cree que Rubiales aguanta porque es una persona de una gran fortaleza mental y un gran trabajador y cree que los ataques son desmesurados. Elogia la gestión de «Rubi» (como es apodado campechanamente por Piqué). Y aporta datos: a Asturias ha llegado para los equipos de categoría nacional, al fútbol modesto, una cifra muy cercana a los dos millones de euros de fondos propios de la Federación Española. Cueto cree que esa cantidad millonaria lo ha conseguido la gestión de Luis Rubiales: recordemos que el presupuesto de la RFEF ha pasado de 140 millones de euros, a 430 millones de euros. Cueto se alinea sin fisuras por la cuenta (dos millones de euros) que le trae. A él y a los clubs.