Comparado con Usain Bolt, batió el récord mundial sub-20 en los 100 metros con una marca de 9.91 segundos
05 ago 2022 . Actualizado a las 15:02 h.Las comparaciones suelen ser odiosas. Pero el relato cambia, y mucho, cuando te equiparan con tu ídolo. El imponente legado de Usain Bolt no parece pasarle factura a Letsile Tebogo (Kanye, 2003). El Mundial sub-20 de Cali (Colombia) ha sido el mejor escaparate de un velocista de 19 años que, hasta el 2018, no le prestó demasiada atención al atletismo. Pero sus números y récords semejan lo contrario. El botsuano acaba de reducir a unos admirables 9.91 segundos el récord de los 100 metros en un mundial sub-20. Lo hacía unas semanas después de haber conseguido, él mismo, —en las rondas clasificatorias del Mundial de Atletismo de Eugene— el récord de su categoría: 9.94 segundos.
En Sudamérica, la superioridad fue excesiva. Cruzó la línea de meta tranquilo. Se sabía ganador. Y así se lo trasladó a sus rivales. Giró la cabeza. En la otra calle corría el jamaicano Bouwahjgie Nkrumie. Le miró. Le señaló con el dedo. Y sonrió. «Podía haber hecho 9.80 segundos sin ningún problema», dijo Tebogo sobre su bajada de intensidad al final.
Emulando a una leyenda
Esa imagen evocó a una que dejó para la historia el propio Usain Bolt con Andre De Grasse en la semifinal de los Juegos Olímpicos de Río 2016. «Quería ofrecer a los aficionados un leve recuerdo de lo que hizo Usain Bolt en su tiempo», explicó. Ahora le apodan el heredero del jamaicano.
Letsile Tebogo se forjó rodeado por las colinas de Kanye, escapando del desierto de Kalahari. En las calles de la ciudad africana se le podía ver corriendo entre la multitud. Pero no solo se ejercitó como corredor, sino también como futbolista. Dando patadas a un balón no despuntó tanto como lo hizo en la velocidad. Empezó a jugar al balompié cuando tenía seis años y, frustrado por la cantidad de minutos desperdiciados en el banquillo, tomó la decisión de regresar al atletismo. Una modalidad que le permitió llevar comida a la mesa y alimentar a su familia.
Un talento incomparable
En un país que ha dado grandes atletas como Isaac Makwala y Nijel Amos, Tebogo se alza con un talento pocas veces visto. Y lo hace sin dejar atrás sus raíces. «Quiero hacer que algo cambie en el país, hacer algo diferente a estos grandes chicos», expresó hace un año. Hasta hace tan solo tres no se imaginó que se pudiese dedicar a este deporte de forma profesional. Ahora, después de haber sido nombrado mejor atleta masculino del año en Botsuana, roba el espectáculo.
La presión no le incomoda y no se conforma con el récord sub-20. Quiere llegar a lo más alto. Quiere romper el récord del mundo de Usain Bolt, una leyenda viva para el joven africano. El botsuano busca ser recordado. Tener su hueco en los libros de historia. Por el momento, ya ha captado la atención del mundo entero. No es un mal comienzo. Porque la prueba reina del atletismo ya tiene un nuevo soberano. Letsile Tebogo. Apunten su nombre.