Inglaterra debuta en Catar sin brazalete arcoíris, pero arrodillándose contra el racismo

La Voz

DEPORTES

HANNAH MCKAY | REUTERS

El combinado inglés fue una de las selecciones que declinó que su capitán luciera el símbolo de la iniciativa OneLove por temor a sanciones de la FIFA

21 nov 2022 . Actualizado a las 19:10 h.

Harry Kane, capitán de la selección inglesa, no lució el brazalete multicolor de la iniciativa OneLove, que pretendía visibilizar las injusticias en el país catarí. La federación inglesa pidió a la selección que no utilizara este brazalete, por las sanciones deportivas que podía acarrear, y Kane cumplió.

En su lugar, el capitán inglés portó el brazalete que impuso la FIFA. Los jugadores ingleses sí se arrodillaron antes del inicio del partido en apoyo al movimiento 'Black Lives Matter', que lucha contra el racismo. 

Además, el God Save The King, el himno de Inglaterra que sustituye al God Save The Queen, sonó por primera vez en un Mundial desde 1950, la última vez que reinó un monarca en Inglaterra.

Tras la muerte de la Reina Isabel II, el pasado mes de septiembre, y la posterior coronación del Rey Carlos III, el himno oficial de Inglaterra cambió al God Save the King, el que cual había estado inutilizado desde el reinado de Jorge VI.

Por lo tanto, la última Copa del Mundo en la que fue utilizado fue en la de Brasil 1950, dos años antes de la muerte de Jorge VI, cuando Inglaterra quedó eliminada en la fase de grupos a manos de España. 

Los jugadores se Irán no cantaron el himno como protesta por el asesinato de Masha Amini

Los jugadores de la selección de Irán se mantuvieron impasibles mientras sonaba el himno de su país. Ninguno de los jugadores escogidos por el seleccionador, Carlos Queiroz, entonó el himno iraní. Los futbolistas persas protestaron así contra el asesinato de la joven iraní Masha Amini a manos de la Policía de la Moral de Irán.

«Mujer. Vida. Libertad», con esos carteles, los aficionados iraníes presentes en el Khalifa International Stadium de Doha también protestaron por la situación en su país, donde la mujer sufre continuas represiones.

Las protestas están dirigidas al régimen de Irán por el asesinato de Mahsa Amini, la joven de 22 años que en septiembre fue detenida y maltratada por la policía por no respetar el código de vestimenta iraní al no llevar bien puesto el velo.

Su asesinato, acompañado de la violencia a la que fue sometida y las mentiras del gobierno iraní, ha levantado las iras de la población, por el abuso al que están subyugadas las mujeres. Esta revolución ha llegado también al equipo de fútbol, la mejor plataforma para que el pueblo iraní muestre sus frustraciones con un régimen anclado en el pasado.

Con lágrimas, carteles y peticiones como «por favor, contad nuestra historia», el pueblo iraní, mayoría en el duelo entre Inglaterra e Irán, protestó durante el segundo partido de esta Copa del Mundo.

Muchas miradas están puestas sobre Sardar Azmoun, delantero del Bayer Leverkusen y el mejor jugador de la selección. Azmoun, suplente este lunes y que no juega por lesión desde finales de septiembre, ha publicado varios mensajes en redes sociales de apoyo a la revolución, lo que casi le cuesta su puesto en el combinado nacional.

Sardar Azmoun, el 9 perseguido por el régimen iraní

Iván Martín

El 27 de septiembre, la selección de Irán saltó al césped en Viena con la mente alejada del fútbol, aprovechando los jugadores el amistoso ante Senegal para una causa mayor. Mientras sonaba el himno de su país, los del golfo pérsico, cabizbajos, lucían chaquetones negros sin escudo ni símbolos patriotas. Fue la manera de protestar silenciosamente por la muerte de una compatriota golpeada brutalmente por la Policía de la Moral iraní como castigo por no llevar el velo «correctamente». Su pecado, dejar a la vista un pequeño mechón de pelo. La joven Mahsa Amini, arrestada el 14 de septiembre, entraba en coma por los golpes que recibió en la cabeza y moría dos días después. «No puedo quedarme callado. Si el castigo es ser expulsado de la selección, es un pequeño precio a pagar por un solo mechón del pelo de una mujer iraní. Deberían avergonzarse por la facilidad con la que pueden asesinar a una persona. Larga vida a las mujeres iraníes», escribió en sus redes sociales Sardar Azmoun (27 años) para justificar aquella protesta.

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