Las desgracias familiares que curtieron a las campeonas del mundo de fútbol femenino

Iván Antelo REDACCIÓN

DEPORTES · Exclusivo suscriptores

Olga Carmona
Olga Carmona AFP7 | EUROPAPRESS

Varias de las internacionales, que este viernes jugarán en Pontevedra ante Italia en la Liga de las Naciones, sufrieron pérdidas dramáticas que las hicieron más fuertes

30 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

«Aquí también están todas aquellas estrellas que hay en el cielo y nos han acompañado». Fue el inicio del emotivo discurso de Olga Carmona, en la celebración del Mundial de fútbol femenino que la selección española recién había ganado en pleno mes de agosto. Ella, mejor que nadie, sabía de lo que hablaba. Acababa de perder a su padre. Y es que el combinado nacional, que mañana (21.30 horas, La 1) jugará en Pasarón ante Italia, se ha curtido a base de desgracias.

olga carmona

El último caso y el más sonado por el escenario que era

Cuando Olga Carmona marcó el gol en la final ante Inglaterra, que a la postre valdría el título de campeonas del mundo, se levantó la camiseta y en la interior mostró un nombre: Merchi. «Quiero dedicar esta victoria a la madre de una de mis mejores amigas, que ha fallecido recientemente. Quería regalarle un triunfo y esto creo que es el mejor», explicó al acabar el duelo. Lo que no sabía la sevillana era que, al llegar a los vestuarios, le darían otra terrible noticia. Su padre también había muerto, pero su familia decidió no decirle nada antes del encuentro. «Y, sin saberlo, tenía mi estrella antes de que empezase el partido. Sé que me has dado la fuerza para conseguir algo único. Sé que me has estado viendo esta noche y que estás orgulloso de mí. Descansa en paz, papá», escribió Carmona en sus redes sociales, horas después.

irene paredes

Su padre falleció poco antes del Mundial

Unos meses antes del Mundial, el 9 de junio, Irene Paredes recibió el mazazo de perder a su padre de forma repentina. «A veces, la vida golpea duro, muy muy duro. Inevitablemente, esta sigue, aunque la nuestra se haya parado. No sé de qué manera, pero seguiremos hacia delante. Por ti, aita», escribió la central desde la concentración de Nueva Zelanda, justo antes de comenzar el Mundial. «Están siendo semanas duras. Ha sido un palo terrible para la familia. Estoy intentando volver a la rutina, pero me está costando. Sé que siempre me va a faltar mi fan número uno», explicó en Marca, semanas después.

salma paralluelo

La desaparición y muerte de su hermanastro Florencio

Salma Paralluelo no tuvo una infancia fácil. Hija de un catalán (Jaime) y de una guineana (Diosdada Ayingono), creció en un barrio humilde de Zaragoza. Su padre se quedó sin trabajo y su madre tuvo que emigrar a Suiza. «Venía solo por Navidad y verano. La verdad es que fue duro», reconoció en El País. Pero eso no fue lo más dramático de su infancia. Cuando tenía 10 años, días antes de la Navidad del 2012, recibió la noticia de que su hermanastro, Florencio Eworo Ayingono, había desaparecido sin dejar rastro. El joven había salido con sus amigos por Zaragoza, se despidió de ellos a las cuatro de la mañana para volver a casa, y no se volvió a saber nada más de él. Tras un mes de angustia, su cuerpo apareció sin vida en un embalse, sin signos de violencia y con la misma ropa con la que había desaparecido. Solo tenía 20 años y estudiaba Geografía en la Universidad de Zaragoza.

alexia putellas

La enfermedad y muerte de su padre, siendo adolescente

Detrás de la niña Alexia siempre estuvo Jaume Putellas, el artífice de que comenzase a jugar al fútbol. Sin embargo, su padre no la vio llegar a lo más alto. En el 2012, sufrió una grave enfermedad que obligó a la familia a vivir durante meses en el hospital, entre ingresos y tratamientos. Alexia dormía allí, junto a él, y se iba directa al entrenamiento del Levante, su equipo entonces. Jaume murió cuando ella tenía 18 años y el destino quiso que solo unos días después la llamase el Barcelona para fichar por su primer equipo. «Si me permitís, quiero dedicarle este momento a alguien muy especial. Espero no emocionarme... Es por quien hago todo. Espero que estés muy orgullosa de tu hija. Ahí donde estés, esto es para ti, papá», dijo, al ganar su primer Balón de Oro.

mariona caldentey

Otra muerte repentina

Con 55 años, Miquel Ángel Caldentey, padre de Mariona, murió de forma repentina en el año 2018, tiñendo de luto el fútbol balear. Morete, que era como se le conocía, había sido presidente del CE Felanitx y entrenador en el S'Horta, el Recreatiu Manacor y el Olímpic, entre otros. Su amiga y compañera Alexia Putellas, que había pasado por lo mismo unos años antes, fue el gran apoyo de Mariona en esos duros momentos. «Por desgracia, nos ha pasado lo mismo. Sé cómo se pueden sentir tanto ella como su familia. Simplemente, intento ayudarla lo máximo posible. Por suerte, Mariona es una tía que es fuerte de mente. Lo está sacando adelante. Lo va a sacar seguro», explicaba la doble Balón de Oro, a EFE, meses después de aquel trance. «Son situaciones que se dan, que evidentemente no esperas ni eliges. Son cosas que pasan. Por muy duro que suene, la vida es así y continúa», exteriorizó Caldentey en una entrevista concedida a EFE, en aquella época de su vida.

Guerrero y Redondo, ausentes en Galicia, otros dos ejemplos

Otras dos campeonas del mundo, que mañana no estarán en Pasarón, sufrieron pérdidas.

irene guerrero

El adiós de su padre, que la acompañaba en silla de ruedas

La de Irene Guerrero es una de las historias más bonitas que esconden las campeonas del mundo. Sus padres, Ana Sanmartín y Jesús Guerrero, ambos exjugadores de baloncesto en silla de ruedas, le inyectaron en vena el amor por el deporte. Para ellos no había límites y acompañaron a Irene por todos los campos de fútbol desde muy pequeña. «Que yo mire a la grada, lo vea y él me diga un ‘vamos' o un ‘tranquila', me quita esa mochila con piedras. Él y mi madre son los que me quitan esa responsabilidad y me dicen ‘disfruta, te ha costado tanto llegar hasta aquí'. Yo no cambio la situación con mis padres por otra familia», explicaba hace años en Movistar. Jesús no pudo disfrutar de ver a su hija en lo más alto. Falleció en el 2019. La que sí estuvo en Australia fue su madre Ana, que sigue arropándola desde su silla.

alba redondo

Su tío, víctima del famoso accidente del Yak-42

«Arriba los corazones», puede leerse en el brazo de Alba Redondo, en forma de tatuaje. La frase es el título de una canción de Antonio Flores que utilizaba un joven militar como firma en las cartas que enviaba a sus familiares. Aquel soldado era José Israel Ferrán Navarro, tío de Alba, y que falleció en el año 2003 en el mayor accidente del ejército español que se recuerda, el del Yak-42. Redondo solo tenía 7 años, pero su tío fue uno de los culpables de que hoy ella juegue al fútbol. «Es lo peor que le puede pasar a alguien. Te preguntas: ‘¿Por qué a mí?'. Fue una tragedia para mi familia. Mi tío, hoy en día, sería un fan más, estoy segura. Por eso, todo lo que hago se lo dedico a él», explicó en Marca.