Wolff, el portero de Alemania, deja sin final a los Hispanos (25-24)

X. R. C.

DEPORTES

ALEX PLAVEVSKI | EFE

La selección española llegó con opciones hasta la última jugada pese a la antológica exhibición del guardameta

09 ago 2024 . Actualizado a las 18:18 h.

A la quinta tampoco fue la vencida. Andreas Wolff, con un 49 % de paradas, negó a los Hispanos su primera final olímpica. Ganó Alemania por un ajustado 25-24 y por quinta vez en su historia, la selección española de balonmano masculino luchará por el bronce. En las cuatro ocasiones anteriores, acabaron ganando el partido por el tercer puesto.

Wolff fue una pesadilla para los Hispanos durante la primera mitad. El portero alemán hizo 11 paradas de 22 intentos de los españoles, que llegaron a ir cuatro goles abajo en varias ocasiones pero que fueron capaces de forzar un empate a doce goles en el intermedio. En gran medida por las paradas de Gonzalo Pérez de Vargas y porque poco a poco fueron subiendo su intensidad defensiva para incomodar a las torres germanas.

El inicio de partido fue una sangría. Los Hispanos tardaron 6:15 segundos en anotar el primer gol (Odriozola al contragolpe). Para entonces Alemania ya había marcado tres mostrando una superioridad apabullante. Porque su acierto en la media distancia y el juego con el pivote superaban una y otra vez la defensa del equipo de Jordi Ribera, que tuvo que pedir un tiempo muerto con celeridad.

En la recta final del primer tiempo los Hispanos pudieron correr y de la mano de Alexi Gómez y Dani Fenández, unido al acierto de Tarrafeta, pudieron forzar una igualada par irse al descanso con 12-12.

La segunda parte comenzó igual, con Alemania mandando de tres goles bajo el liderazgo del portero germano. En España, Jordi Ribera apostó por Rodrigo Corrales durante una decena de minutos, el de Cangas hizo tres paradas y tres goles seguidos de Tarrafeta acercaron a los Hispanos a un gol (19-18). Poco después, Aleix Gómez le dio a España su primera ventaja en el marcador: 22-23. Era el momento de los Hispanos y el seleccionador germano pidió tiempo muerto para parar el partido.

Pero quien lo hizo de verdad fue Wolff, que con dos paradas antológica privó a los españoles de ponerse dos goles arriba con el partido entrando en su recta final. Salvado ese momento, los germanos sacaron petroleo de dos ataques, Wolff le negó el empate a Alex Dujshebaev, condenó a España a otra lucha por el bronce. La final sigue siendo una instancia imposible para los Hispanos.