Diego Conde, el asturiano que apunta al Mundial de tiro con arco: «Me gusta que es un deporte muy mental, en el que tú tienes el mayor peso»

Carlos M. Riesco REDACCIÓN

DEPORTES

Diego Conde posa tras recibir una medalla en un campeonato de tiro con arco
Diego Conde posa tras recibir una medalla en un campeonato de tiro con arco Eva Collar

El corverano de 17 años ha recibido su primera convocatoria con la selección nacional absoluta a pesar de ser junior de primer año

07 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Diego Conde Collar (Corvera, 2007) comenzó prácticamente por casualidad en el tiro con arco y ahora, diez años después, representará por primera vez a la selección nacional absoluta en la Copa Mundial Hyundai en Haines City (Florida, Estados Unidos) y Shanghái. El arquero que comenzó en este deporte prácticamente de casualidad y gracias a su padre, ahora es convocado por primera vez por la selección española absoluta, cuando, a sus 17 años, el corverano afrontaba esta temporada su primer año como junior. Un hecho que este asturiano vive «muy emocionado» y en el que espera «disfrutar la experiencia y aprender de cada oportunidad».

Fue su padre quien inició al arquero en este deporte: «Empecé en el tiro con arco cuando tenía siete años, ya que mi padre empezó. Él estaba dando una vuelta por donde yo vivo y cuando vino a casa dijo que se había encontrado un sitio donde se podía hacer tiro con arco. Le llamó bastante la atención, quería probarlo y estuvo apuntado antes que yo. Al año siguiente, como a él le estaba gustando mucho, me dijo: «Bueno, Diego, si quieres te puedes apuntar, que a mí esto me gusta». Fui a probar ese verano y la verdad que me que me enganchó rápido», explica Diego. 

El tiro con arco no es el deporte más popular, pero la insistencia de su padre y la creación de Arcoastur, su actual club, cerca de su casa fueron los factores claves que permitieron que Diego lo probase y terminase siendo uno de los deportistas más importantes en esta disciplina. Una de las claves para que este corverano persistiera con esta actividad es una circunstancia que posiblemente a la mayoría de las personas echaría para atrás: la soledad. «Me gusta que es un deporte muy mental, en el que tú tienes el mayor peso. No es como, por ejemplo, en el fútbol, que junto a tus compañeros tenéis que poneros de acuerdo o que no depende sólo de uno. El tiro con arco precisamente depende de ti, que lances bien esa flecha o no. Además, las competiciones son muy divertidas», explica.

Lo que comenzó siendo algo lúdico, finalmente terminó enganchando a Diego: «No iba a entrenar, yo iba a pasármelo bien, tiraba muy pocas flechas. Iba a jugar con mis amigos», asegura. Sin embargo, a partir de hacer su primera comunión comenzó a participar en más Campeonatos de Asturias y es en uno de ellos cuando el corverano logra hacer 299 puntos de 300 posibles, esta fue la primera vez que fue consciente de que tenía un buen nivel. Diego apunta que es en ese momento cuando se dio cuenta del «peso» que recae sobre un deportista en esta disciplina a nivel de «nervios bajo presión». A partir de ahí, el asturiano pasó a la categoría sub-14 y es en ese momento cuando vence sus primeros Campeonatos de España, un hecho que provoca que empiece a «coger mucho más el gusto» a la competición y surja su interés por «seguir estando ahí arriba». 

«La disciplina que me da el deporte y el ambiente entrenando han sido claves en mi evolución estos últimos años»

Su buen nivel en el tiro con arco le permitió una oportunidad en el Centro de Alto Rendimiento de León, ciudad a la que se mudó con 15 años para seguir progresando en su pasión pero que, «lógicamente, fue un cambio muy grande» para un niño de su edad. «Tenía que adaptarme a estar lejos de mi familia, de mis amigos, el cambio de instituto... Pero también fue una gran oportunidad para mejorar como arquero y como persona. La disciplina que me da el deporte y el ambiente entrenando han sido claves en mi evolución estos últimos años», asegura. Y es que, este joven asturiano dedica de lunes a viernes entre cuatro y cinco horas diarias a mejorar su condición física y su técnica en su disciplina.

Ahora, a sus 17 años, Diego afronta su primera convocatoria con la selección española absoluta a pesar de que esta temporada aún sea su primera año como junior. «Es un orgullo, sí», afirma este asturiano, pero también es consciente de su juventud y valora esta competición como una forma de «coger experiencia» para futuros torneos. «Absorber la máxima experiencia de estas copas internacionales. Mis compañeros del equipo nacional, que son mayores que yo, pues aprender de ellos y nada sobre todo disfrutar y que se salga lo que tenga que salir», asevera desde la humildad el arquero. «Como objetivo me marco ganar más confianza en estas competiciones internacionales y trabajar los nervios», sentencia el arquero.