El C.F. Llosalín presenta su fiesta por el 25 aniversario con un legado de lucha, compañerismo y pasión por el fútbol femenino
DEPORTES
La institución es uno de los clubes clásicos del deporte asturiano femenino
29 abr 2025 . Actualizado a las 20:52 h.El C.F. Llosalín celebra oficialmente este miércoles a las 20:00 horas el aniversario de su nacimiento, pero aunque el fútbol femenino vive uno de sus mejores momentos a nivel mundial, nacional y también en Asturias, el camino hasta llegar a ver a una Selección Española campeona del mundo se ha forjado por la pasión y el esfuerzo de muchas mujeres que, con pequeños gestos y grandes luchas, abrieron puertas y rompieron barreras.
Los orígenes del fútbol femenino en Asturias
La historia del fútbol femenino asturiano se remonta a finales de los años cincuenta, cuando un grupo de mujeres, movidas por el simple deseo de divertirse y hacer deporte, fundó el CF Les Pieces de Sama. Sin equipaciones ni ropa deportiva, recurrieron a los pijamas de sus maridos para poder jugar, hasta que una modista local les confeccionó sus primeros uniformes. Aquellas pioneras llegaron a llenar el campo de Ganzábal en un duelo contra el Madrid. Cuentan que fue un partido muy emotivo y especial, aun teniendo que hacer oídos sordos a ciertos comentarios machistas que se escuchaban desde la grada (y que, aunque cada vez con menos frecuencia, se siguen escuchando setenta años después).
El nacimiento de la liga y la lucha por el reconocimiento
Estas pioneras prendieron la llama del fútbol femenino en Asturias, y en la temporada 1971/1972 se crea la primera liga femenina asturiana que contaba con cinco equipos: Las Sirenas de Lluanco, Las Perlas Negras de Carbayín, Camisa Sique de Xixón, Les Pieces de Sama y Las Salvajes de Barredos. Ramona García “Sita”, una de esas jugadoras, intentó mediante un escrito a la Federación que esa liga fuera federada, obteniendo un no rotundo por respuesta.
Surgen equipos nuevos en los años 80 que se las tienen que arreglar para encontrar un campo en el que poder entrenar cada semana, sin vestuarios o con agua fría en las duchas, como el de La Corredoria o el Tradehi (germen del Oviedo Moderno, actualmente Real Oviedo), el Femiastur, las Olímpicas de Figareo o el Racing Principado.
No fue hasta la temporada 1996/1997 cuando la RFFPA da el visto bueno a la creación de la liga regional femenina en Asturias. A finales del siglo pasado se podía recorrer toda la geografía asturiana viendo partidos: Desde el occidente con el Luarca CF al oriente con el AD Ribadedeva; las zonas mineras con el Cluballer CD, el Santo Tomás de Llangréu o el Lieres CF en Siero; por la zona del Bajo Nalón con el Agosan CD y SE Pravia; por Xixón con la EF Mareo o el Veriña CF; por los alrededores de Avilés con el Carbayedo CF o el CD Raíces; y por Uviéu con el PD Tudelano, la Peña Azul Oviedo, el CD Covadonga o el CD San Esteban de las Cruces; entre muchos otros clubes que iban surgiendo y desapareciendo.
El CF Llosalín: de la ilusión al referente regional
La entrada del nuevo siglo trajo consigo la creación de nuevos equipos femeninos para la liga asturiana. El CF Llosalín, en el concejo de La Ribera, nace en el año 2000 gracias a las ganas e ilusión de unos padres que quisieron que sus hijas siguieran jugando tras la desaparición del equipo femenino del CD Covadonga. Junto a jugadoras del también desaparecido CD San Esteban de Las Cruces y nuevas incorporaciones locales, el club comenzó su andadura con el mismo objetivo que Les Pieces cuarenta años atrás: disfrutar y pasarlo bien haciendo deporte.
En estas primeras temporadas, cosecharon muy pocas victorias. Resultaba por momentos difícil juntar once jugadoras para disputar los partidos, o seis para ir a los entrenamientos. Buscaban mujeres para ir a jugar al CF Llosalín en los parques, preguntando a todas las amigas y conocidas de las jugadoras o incluso en el ocio nocturno ovetense en las múltiples cenas de equipo que hacían. Por eso era un golpe muy duro, cuando equipos de la misma categoría intentaban fichar y llevarse a las jugadoras prometiéndoles un chándal y una mochila y haciendo que el CF Llosalín tuviera que volver a empezar de cero en su propia búsqueda de jugadoras.
Especialmente recordada fue la temporada 2006/2007 en la que a punto estuvo la Federación de suspender la competición, siendo solo seis los equipos inscritos: Gijón FF B, CF Llosalín; Barcia CF, Gijón FF C, Oviedo Moderno C y CD Femiastur. El CF Llosalín consiguió alcanzar la segunda posición, estando muy reñidos los encuentros con el que fue campeón de la liga, el Gijón Femenino B.
Consolidación y crecimiento en la segunda década del Siglo XXI
La entrada de la segunda década del siglo XXI hizo llegar una oleada de nuevas generaciones de jugadoras. Procedían en su mayoría de los concejos limítrofes (Riosa, Morcín, Uviéu…) y dotaron al club de un aire fresco y mejores resultados deportivos. El CF Llosalín se consolidó como un equipo fuerte de la liga regional, con un campo de hierba natural que se convirtió en un auténtico reto para las rivales.
Durante varias generaciones el CF Llosalín nutrió a la Selección Femenina Asturiana con algunas de sus jugadoras: Seila (que siempre recuerda aquel partido en Valencia en el que sustituyó a Montse Tomé), Laurita, Vero, Sonia, Andrea, Rebe… pasaron por sus filas.
La búsqueda de jugadoras ya no resultaba tan tediosa, cada vez más mujeres querían jugar al fútbol y la mayoría de las jugadoras de la plantilla, no querían irse por encontrarse en un lugar acogedor. Además de jugadoras riberanas, pasaron por el club jugadoras de muchas partes de nuestra geografía: de Tinéu, Cabrales, Candás, Colunga, Les Arriondes, Llanes, Xixón, L.lena, Aller, Uviéu… que recorrían kilómetros todas las semanas para entrenar en las Instalaciones Deportivas cercanas al pueblo de Güeñu.
El año 2020 vino de la mano de un parón de la liga debido a la pandemia. Pero el club no detuvo su actividad: los entrenamientos continuaron por Zoom y hasta organizaron la fiesta del día del socio de forma virtual con premios y videoclips incluidos, demostrando una vez más su capacidad de adaptación y compromiso.
Un club socialmente comprometido
El CF Llosalín, además de llevar veinticinco años luchando por la igualdad de género y de oportunidades, tiene un gran compromiso por la cultura y la lengua asturiana. Así desde hace unos años el asturiano, junto con el castellano, es el idioma utilizado en sus Redes Sociales o en su cartelería, consiguiendo una labor de normalización en el uso de éste que fue premiada con el Pegollu en el año 2017 en los Premios Andrés Solar (juntos con el UC Ceares, el Rosal FC y el CDE Stiaua d’Asturies).
En su labor social con los más desfavorecidos y con el medio ambiente, es reseñable saber el segundo uso que hace de sus equipaciones antiguas. Esas camisetas amarillas y negras con el escudo del club cobran una segunda vida y los niños y niñas del pueblo saharaui, de Costa de Marfil, Gambia o en una escuela de Tanzania pueden disfrutar de ellas llenándolas nuevamente de fútbol y de sonrisas, el mismo fútbol y las mismas sonrisas con las que las jugadoras del CF Llosalín habían impregnado en estos años de historia del equipo.
La revolución de la roja
Alzarse con el título de campeonas del mundo el 20 de agosto de 2023 repercutió enormemente en el crecimiento del número de fichas federativas de mujeres en Asturias.
Gracias a este aumento de equipos, en la temporada 2023/2024, el CF Llosalín pudo estrenar la primera división asturiana femenina (1ª Asturfutfem), compitiendo en una liga cada vez más profesionalizada y con la novedad de contar con trío arbitral en los partidos oficiales.
Un futuro prometedor
En plena celebración de su XXV Aniversario, el CF Llosalín afronta una nueva reestructuración de las ligas regionales, con la creación de tres divisiones para la próxima temporada. Aunque aún no se sabe en cuál competirá el club, la nueva junta directiva afronta el futuro con ilusión y el compromiso de seguir siendo un referente del fútbol femenino en Asturias, un espacio donde mujeres de todas las edades puedan seguir disfrutando del deporte que aman.
El CF Llosalín celebra esta temporada 25 años de historia, pero sobre todo, celebra un legado de lucha, compañerismo y pasión por el fútbol femenino que sigue escribiéndose cada día en los campos de Asturias