El Real Avilés toca el cielo: los blanquiazules ascienden a Primera RFEF en una noche mágica en el Suárez Puerta

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

DEPORTES

El Real Avilés asciende a Primera RFEF tras vencer por 4-0 al Rayo Majadahonda en el Suárez Puerta
El Real Avilés asciende a Primera RFEF tras vencer por 4-0 al Rayo Majadahonda en el Suárez Puerta

Los de Javi Rozada golean al Rayo Majadahonda y garantizan su plaza en la categoría de bronce del fútbol español

31 may 2025 . Actualizado a las 22:03 h.

El Suárez Puerta vivió este domingo una de esas noches que quedan grabadas en la historia. El Real Avilés Industrial selló su ascenso a Primera RFEF tras imponerse por 4-0 al Rayo Majadahonda en el partido de vuelta de la final por la promoción. El global de 6-0 en la eliminatoria refleja la superioridad de un equipo que, tras años de travesía por las categorías inferiores, se instala por fin en el tercer escalón del fútbol español.

El equipo de Javi Rozada fue un vendaval. Vertical, eléctrico y certero en ataque, con un doblete de Javi Cueto y otro de Davo, que pusieron patas arriba un Suárez Puerta lleno hasta la bandera. Cueto, oportuno y letal, abrió el marcador y encarriló la eliminatoria. Davo, desequilibrante desde la banda, firmó dos goles de puro talento. Pero el éxito fue coral. El Avilés mostró una solidez inquebrantable atrás, con una rocosa defensa comandada por el veterano Jean-Sylvain Babin, que impuso jerarquía y temple. En la portería, Álvaro Fernández volvió a firmar un partido impecable, seguro en cada intervención. Fue el gran héroe en la ida en el Cerro del Espino y ya lo había sido en la ronda anterior frente al Atlético Antoniano. En las grandes citas, siempre aparece.

Para entender la magnitud del logro, basta con mirar un año atrás, cuando los blanquiazules disputaban la fase de 'playout' por la permanencia en Segunda RFEF. Hoy, tras una temporada de crecimiento y carácter, sella su pase a la categoría de bronce. Con ello, Asturias pasará a contar con tres equipos en las tres máximas divisiones del fútbol nacional.

La ciudad, que se había volcado en las últimas semanas animando a los suyos, respira orgullo. Este ascenso no es solo un éxito deportivo, es un hito para un club histórico del fútbol asturiano y para una afición que ha resistido a tiempos difíciles. El Real Avilés vuelve a sentirse grande.