Florentino Pérez se rinde y acuerda con la UEFA el final de su gran proyecto, la Superliga
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El Real Madrid anuncia su decisión «por el bien del fútbol europeo de clubes»
11 feb 2026 . Actualizado a las 20:37 h.El Real Madrid ha firmado la carta de defunción de la Superliga. El conjunto blanco, presidido por Florentino Pérez, anunció este miércoles que se retira de la Superliga tras alcanzar un acuerdo con la UEFA «por el bien del fútbol europeo de clubes». Después de meses de conversaciones a tres bandas, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el conjunto blanco han alcanzado un acuerdo de principios, respetando el mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y en la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología.
La Superliga, que impulsaron doce de los clubes más prestigiosos del Viejo Continente en abril del 2021 y que tenía al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, como principal ideólogo, cierra así una etapa que nunca llegó a comenzar. Este acuerdo también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo.
De hecho, el pasado 24 de noviembre, A22 Sports Management, una empresa vinculada al 50 % con Anel Capital SL, propiedad del banquero Anas Laghari, hombre de confianza de Florentino Pérez, y John Carl Hahn, experimentado ejecutivo con paso por entidades como Morgan Stanley y el fondo Providence, comenzó los trámites legales para solicitar una astronómica indemnización a la UEFA por los daños y perjuicios causados a consecuencia de los obstáculos que este organismo estableció en su día contra la creación de la competición.
Fue en abril del 2021 cuando nació oficialmente un proyecto impulsado por Florentino Pérez, pero del que rápidamente fueron desgajándose casi todos sus miembros fundadores en medio de las amenazas vertidas por parte del máximo organismo del fútbol europeo, la oposición de las ligas nacionales y el desdén de buena parte de los aficionados, quienes se mostraron contrarios a la configuración de una competición cerrada que podía hacer descarrilar los torneos domésticos.
Clubes como el Milan, el Arsenal, el Atlético de Madrid, el Chelsea, el Inter, el Juventus, el Liverpool, el Manchester City, el Manchester United y el Tottenham fueron bajándose del barco, al menos de puertas para afuera, lo que dejó al Real Madrid y al Barça como llaneros solitarios de un plan que ambos defendían con uñas y dientes.
Mientras la UEFA promovía cambios en la Liga de Campeones con la intención de atender las ambiciones económicas de varios clubes que se habían alineado inicialmente en el nuevo proyecto, el Real Madrid y el Barcelona se mantenían firmes en su postura. Ambos desplegaron todos los recursos legales a su disposición y depositaron sus expectativas en A22 Sports Management.
Roma, principio del fin
Sin embargo, esos esfuerzos no han dado los frutos esperados. A pesar de que en diciembre del 2023 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) falló a favor de la Superliga, declarando ilegales las normas de UEFA y FIFA que exigían aprobación previa para nuevas competiciones y calificándolas como un abuso de posición dominante, la iniciativa seguía limitada a muy pocos participantes, y uno de ellos —el Barcelona— ya estaba abandonando el proyecto.
El pasado sábado, el club azulgrana, gran apoyo del conjunto blanco a la hora de poner en marcha el proyecto de nueva competición europea, puso el punto final a su presencia en la Superliga, una postura que ya delataban sus últimos movimientos.
En octubre del pasado año, en una reunión en Roma, se acercó a la UEFA de Aleksander Ceferin y a la Asociación de Clubes Europeos (ECA), presidida por Nasser Al-Khelaifi, a su vez mandatario del París Saint-Germain, que se convirtió en el principal brazo ejecutor de la UEFA dentro de su batalla sin cuartel contra la Superliga que pretendió tambalear los cimientos del fútbol en abril del 2021.