Carolina Marín anuncia su retirada del bádminton: «Ha sido un viaje maravilloso»
DEPORTES
La campeona olímpica en Río 2016 cuelga la raqueta y el volante después de una carrera de leyenda, con tres oros mundiales y siete europeos, además de un legado como pionera
26 mar 2026 . Actualizado a las 16:21 h.Carolina Marín (Huelva, 1993) anuncia su retirada del bádminton. Apenas semana y media antes del inicio del Europeo de bádminton en su Huelva natal, anuncia su retirada con un palmarés de leyenda a las espaldas, avalado por un oro olímpico en los Juegos de Río 2016, tres títulos mundiales en 2014, 2015 y 2018, y hasta siete europeos, el primero en 2014 y el último una década después, en 2024, que la convierten en la mejor jugadora de la historia del Viejo Continente. Cuelga la raqueta y el volante como un mito capaz de hacer sombra a las feroces competidoras de las potencias asiáticas, dominadoras con puño de hierro de esta disciplina en la que ha ejercido de pionera. Y es que más allá de las medallas y los trofeos, deja un legado imborrable, un referente al que seguir para las generaciones que están por venir. También una lección tras otra de resiliencia y capacidad para hacer frente a la adversidad en forma de graves lesiones.
El último percance lo sufrió en los pasados Juegos, en París. Allí sufrió la última lesión grave que evitó que ampliase su extenso palmarés con una nueva medalla olímpica. Lo deja tras ser la mejor jugadora española de la historia, así como la mejor europea de la última década. «Mi camino acaba aquí. Gracias a todos, porque de una u otra forma también habéis formado parte de ello. En esta nueva aventura llevaré conmigo siempre los valores que me han acompañado hasta ahora e intentaré devolver a la sociedad todo lo que me ha dado en este tiempo. Ha sido un viaje maravilloso», ha anunciado a través de su cuenta de Instagram.
Dos roturas del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, en el 2019 y el 2024, y otra más en la izquierda, con dos meniscos rotos incluidos, en 2021, condicionaron su trayectoria deportiva aunque no impidieron que acumulase triunfos y medallas. No pudo defender su oro olímpico de Río en Tokio 2021 y se quedó a las puertas de recuperarlo en París 2024. Tenía tres medallas doradas en su juego, y aunque se va con una, también se lleva el cariño popular por su fuerza de voluntad y entereza. A pesar de que después de aquel durísimo episodio en las semifinales del torneo olímpico de los Juegos de París, cuando tuvo que retirarse del duelo ante la competidora china He Bingjao después de sufrir una grave lesión de rodilla, soñaba con despedirse sobre las pistas, como la gran campeona que ha sido, finalmente en su decisión ha pesado más la salud y la calidad de vida en el día a día.
Ahora, a los 32 años, pone punto final a su carrera condicionada por esas dolencias físicas y también por el dolor asociado a ellas. «Mi camino en el bádminton profesional ha terminado, y por tanto no participaré en el Europeo de Huelva. Quería que nos viéramos por última vez en una pista pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello», comienza su comunicado. «En el fondo sí que me retiré en una pista, en París en 2024, solo que entonces, no lo sabíamos», añade. Como despedida, también quiso mostrar su agradecimiento a las personas que la han rodeado a lo largo de todos estos años de conquistas en un deporte que hasta su llegada, era menor en España. «Este viaje no hubiera sido posible sin cada una de las personas que han formado parte de mi equipo ni mi familia. Gracias por no haberme dejado caer nunca, por estar a mi lado y por apoyarme en los momentos más duros. Gracias por vuestro amor incondicional y por no dejarme sola ni soltarme la mano», expresó la atleta de Huelva, en referencia a ese entorno más cercano que ha sido clave en todos sus éxitos.
«Gracias a mis patrocinadores por no haberme abandonado y por entender que detrás de la imagen hay una persona. Quería que el camino acabase en Huelva y así será. No con la raqueta en la mano, pero sí en la ciudad que me vio nacer, para cerrar un círculo de muchísimos años. Estaré allí para devolveros toda esa energía que me habéis dado durante todo este tiempo y vivir una semana inolvidable porque esa niña que descubrió el bádminton y quiso ganarlo todo hoy es feliz y vuelve a su casa», prosigue Carolina. «Dejo mi pasión estando muy orgullosa de todo lo que he conseguido. Más que por los títulos, por haberme ganado el respeto del mundo del deporte tanto dentro como fuera de la pista. Y por haber logrado que el bádminton sea reconocido, visto y practicado en mi país. No puedo perdir nada más. Ahora empieza un nuevo camino en el que intentaré devolver todo el apoyo que he recibido de la sociedad. Trataré de seguir defendiendo los valores del deporte por encima de todo. Gracias por vivir a mi lado un viaje maravilloso», concluye, emocionada, Carolina Marín, para la que ahora se abre una nueva etapa en la vida. Palabra de campeona, palabra de pionera.